02-07-2026, 03:30 PM
La voz de Garnet retumbando a través de la maciza madera del Solar Karma alertó, al resto de los Alas Negras, de que el marrano del tanga había despertado al fin. La primera en presentarse ante el pelirrojo fue su capitana, Triana, tan deslumbrante como siempre y fumándose un puro. Al ver Garnet que, prácticamente estaba en perfecto estado, no pudo evitar esbozar una amplia sonrisa.- ¡OE! ¡TRIANAAA-CHAAAAN! - El skypiean seguía completamente extasiadoa, yendo a darle un fortísimo abrazo - sin intenciones sexuales, para variar - a la doctora de la banda, deshaciendo el abrazo y apartándose en el mismo momento en el que le preguntó si se había recuperado. - ¿Recuperarme? ¡Pues claro! Ahora os contaré como me fue pero co- - Intentó seguir la conversación pero antes de que pudiera terminar la frase, aparecería Kenzo, tan impertinente como siempre, apreciando lo bien que estaba el músico a juzgar por las voces que acababa de emitir hasta hace un momento.- ¡KENZO! - Exclamó de alegría.- ¡PERO SERÁS MEDRANO! - Frunció un poco el ceño, manteniendo esa sonrisa - ahora ladeada -.
A su vez, un Tobías equipado, con una taza que dejó sobre la barandilla y sacándose un cigarrillo de su caja de tabaco aparecería en escena, haciendo que Garnet se volviera a poner loco.- ¡OE! ¡TOBÍAS! - gritó del mismo modo que con Triana, reiterando la misma acción y corriendo a darle un buen abrazo a su hermano de otra madre, separándose también de él una vez que empezó a preguntarle sobre como estaba en ese momento.- ¡Cómo un tigre, hermano! Hace falta algo más que unos robots para parar al gran Garnet Matlock, ¿es o no es? - respondió sonriente, dándole un pequeño y suave puñetazo en su pecho a modo.
Seguidamente, el vaquero comenzó a expresar lo mucho que la habían liado el día anterior, añadiendo lo emocionante que se estaba poniendo su viaje en conjunto, y como lo que habían hecho pondría al gobierno hecho un desastre. Garnet aún no entendía la gravedad de esas últimas palabras, pero para él el mero hecho de imaginarse a la marina y el Gobierno Mundial rabiando por sus acciones, valían más que cualquier moneda de 100 berries.- Esto no ha hecho más que empezar, ¿es o no es? - Pensó profundamente, con más ganas que nunca de seguir su viaje, en busca de muchas más aventuras y fama.
El más zagal de la banda, en ese momento, comenzó a hablar por los codos, como tan habitual era en él, un rasgo que, incluso habiendo crecido hasta convertirse en un verdadero monstruo, seguía manteniendo desde que era un crío. Tras darle a Triana una lección de como y con qué debería fumar, Kenzo le preguntó a Garnet si había conseguido dormir bien, incidiendo en lo raro que era haberse encontrado con el músico tirado en el suelo e inconsciente. Garnet suspiró, recordando todo lo que pasó el día anterior. Estaba preparado para contarlo todo.- Pues ver- - Intentó empezar a hablar, pero la bala humana del diálogo prosiguió hablando y haciendo preguntas, tanto a Triana como al propio Tobías, siguiendo con el paradero de Jolyne - quién seguramente estaría o durmiendo o enseñándole algún truco a Jimba - y finalizar con una petición a la mujer rubia para que le hiciera una revisión médica.
El skypiean se quedó unos segundos callado, con la ceja arqueada mientras observaba a Kenzo si seguiría o no hablando algo más. Al ver que el chico cesó con su monólogo, exhaló un suspiro, pasando a mirar a todos y cada uno de los demás.- El menda se alegra de que estéis de lujo, coleguis. Nunca dudé de vosotros, palabra del rock and roll. Pero si que es verdad que ese cabrón de Utakata parecía que conocía nuestros puntos débiles, ¿es o no es? - Empezó a explicar, pasando a sentarse en la cubierta, apoyando su espalda sobre el propio mástil.- No sé con que os topasteis vosotros, pero en mi caso, fueron dos robots, uno que era como un armario y otro algo más delgado y que parecía tener la personalidad de Finn. - Al decir esas últimas palabras, los ojos de Garnet se anclaron tanto en los de Triana como en los de Tobías - especialmente en este último -, sabiendo lo que habían tenido que vivir en el pasado por su culpa.- Eran dos y se coordinaban de puta madre, pero aún así el menda llevaba la ventaja, hasta que esos dos cabrones se fusionaron. - Tragó saliva.- No sé muy bien como cojones pasó, pero de esa fusión salió una gorila pivita robótica, más guarra que una mano y con ganas de amar. - Alzó su cabeza hacia el cielo, quedándose pensativo por un par de segundos de silencio incómodo.- La cortejé y me la zumbé, claramente. - Volvió a descender su mirada hacia sus compañeros, afirmando aquella acción con la mayor naturalidad del mundo.- Quise salvarla, pero se acabó emparapetando, por el menda, dejándole inconsciente... Me habría molado que la conocieráis, era la polla. - Finalizó, mirando hacia la nada, pero pensando en todo.
- Bueno, ¿y a vosotros cómo os fue, coleguis? ¿Tuvisteis también gorilas robo-eróticas? - Terminó con toda su pachorra.
A su vez, un Tobías equipado, con una taza que dejó sobre la barandilla y sacándose un cigarrillo de su caja de tabaco aparecería en escena, haciendo que Garnet se volviera a poner loco.- ¡OE! ¡TOBÍAS! - gritó del mismo modo que con Triana, reiterando la misma acción y corriendo a darle un buen abrazo a su hermano de otra madre, separándose también de él una vez que empezó a preguntarle sobre como estaba en ese momento.- ¡Cómo un tigre, hermano! Hace falta algo más que unos robots para parar al gran Garnet Matlock, ¿es o no es? - respondió sonriente, dándole un pequeño y suave puñetazo en su pecho a modo.
Seguidamente, el vaquero comenzó a expresar lo mucho que la habían liado el día anterior, añadiendo lo emocionante que se estaba poniendo su viaje en conjunto, y como lo que habían hecho pondría al gobierno hecho un desastre. Garnet aún no entendía la gravedad de esas últimas palabras, pero para él el mero hecho de imaginarse a la marina y el Gobierno Mundial rabiando por sus acciones, valían más que cualquier moneda de 100 berries.- Esto no ha hecho más que empezar, ¿es o no es? - Pensó profundamente, con más ganas que nunca de seguir su viaje, en busca de muchas más aventuras y fama.
El más zagal de la banda, en ese momento, comenzó a hablar por los codos, como tan habitual era en él, un rasgo que, incluso habiendo crecido hasta convertirse en un verdadero monstruo, seguía manteniendo desde que era un crío. Tras darle a Triana una lección de como y con qué debería fumar, Kenzo le preguntó a Garnet si había conseguido dormir bien, incidiendo en lo raro que era haberse encontrado con el músico tirado en el suelo e inconsciente. Garnet suspiró, recordando todo lo que pasó el día anterior. Estaba preparado para contarlo todo.- Pues ver- - Intentó empezar a hablar, pero la bala humana del diálogo prosiguió hablando y haciendo preguntas, tanto a Triana como al propio Tobías, siguiendo con el paradero de Jolyne - quién seguramente estaría o durmiendo o enseñándole algún truco a Jimba - y finalizar con una petición a la mujer rubia para que le hiciera una revisión médica.
El skypiean se quedó unos segundos callado, con la ceja arqueada mientras observaba a Kenzo si seguiría o no hablando algo más. Al ver que el chico cesó con su monólogo, exhaló un suspiro, pasando a mirar a todos y cada uno de los demás.- El menda se alegra de que estéis de lujo, coleguis. Nunca dudé de vosotros, palabra del rock and roll. Pero si que es verdad que ese cabrón de Utakata parecía que conocía nuestros puntos débiles, ¿es o no es? - Empezó a explicar, pasando a sentarse en la cubierta, apoyando su espalda sobre el propio mástil.- No sé con que os topasteis vosotros, pero en mi caso, fueron dos robots, uno que era como un armario y otro algo más delgado y que parecía tener la personalidad de Finn. - Al decir esas últimas palabras, los ojos de Garnet se anclaron tanto en los de Triana como en los de Tobías - especialmente en este último -, sabiendo lo que habían tenido que vivir en el pasado por su culpa.- Eran dos y se coordinaban de puta madre, pero aún así el menda llevaba la ventaja, hasta que esos dos cabrones se fusionaron. - Tragó saliva.- No sé muy bien como cojones pasó, pero de esa fusión salió una gorila pivita robótica, más guarra que una mano y con ganas de amar. - Alzó su cabeza hacia el cielo, quedándose pensativo por un par de segundos de silencio incómodo.- La cortejé y me la zumbé, claramente. - Volvió a descender su mirada hacia sus compañeros, afirmando aquella acción con la mayor naturalidad del mundo.- Quise salvarla, pero se acabó emparapetando, por el menda, dejándole inconsciente... Me habría molado que la conocieráis, era la polla. - Finalizó, mirando hacia la nada, pero pensando en todo.
- Bueno, ¿y a vosotros cómo os fue, coleguis? ¿Tuvisteis también gorilas robo-eróticas? - Terminó con toda su pachorra.
RESUMEN
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
