03-07-2026, 07:27 AM
Esquizo Esquizo / María Merlot
Advertencia: Leer bajo su propio riesgo.
Días atrás, Invierno, año 17.
3:13 a.m.
Habitación de las mujeres Valar, Flush Royal.
3:13 a.m.
Habitación de las mujeres Valar, Flush Royal.
Costa de Arabasta, Paradise.
El arrullo lejano de las olas la invitaba a ir a su encuentro, la incitaba a salir de la habitación y saltar a los brazos del cálido elemento que la cobijó por muchos años como una invitada más que bienvenida. Desde que consumió una extraña fruta monocromática perdió el favor del océano. ¿Por qué no lograba nadar? ¿Por qué el cuerpo le pesaba y sus extremidades se sentían como plomo? Lo vió antes con la Valkiria Besado por El Sol, su forma iguana y su caída al agua. Pensó que no sabía nadar, sin embargo, cuando tomo su mano en las frías aguas marítimas entre el Little Garden y el Reino de Drum percibió que no tenía nada que ver con nadar o rendirse a la muerte. ¡Una muñeca quemada sin voluntad! Había algo en esas raras habilidades y la imposibilidad de nadar, y no necesitaba ser la más lista del mundo para darse cuenta, pero lo olvido. Luego lo sintió en carne viva, muchísimas veces… cada día luego de consumirla, de negar su nueva realidad y saltar por la borda al océano.
Rechazo…
El mar la rechazó…
¡El mar la rechazó!
A ella…
El mar la rechazó…
¡El mar la rechazó!
A ella…
La sensación de hundirse, alejándose de la superficie y la luz del sol, quedando a la deriva como aquella vez hacía mucho tiempo, solo que en ese entonces la jaula era física. Ahora ni siquiera sabía la razón de ser arrastrada al fondo como una maldición. ¡Si una maldición! ¿Cómo más podría llamar al no poder nadar? Y peor aún, a ser rechazada por algo que formaba parte de su esencia mestiza. Su lugar seguro, luego de las celdas, era el mar… y estaba intentando matarla, no ahogada, pero si por inanición o desesperación. ¿Cuántas veces se tiró al agua para llegar a esa conclusión? Perdió la cuenta el primer día… por suerte, o para su desgracia, Hyakinthos siempre terminaba salvandola. Antes de la fruta le debía una vida, después de la fruta le debía toda la eternidad, por respirar su mismo aire.
— ¿Por qué no puedo nadar? — la voz aterciopelada salió como un susurro de los preciosos labios rosados. Esa pregunta, y otras más, flotaba en su cabeza. Los grillos y las cebras se turnaban para atormentarla pero nunca para darle respuestas — … Hmmm — de su garganta se produjo el sonido, tan adorable como el puchero que formó su boca. Exhalando con resignación caminó hasta su tesoro: El Rincón de sus libros y anotaciones. Se dejo caer en el suelo, sentándose con las piernas cruzadas mientras sacaba una caja de color celeste que puso en su regazo y acarició con evidente cariño. El recuerdo no tan lejano de un invierno en las costas de Whisky Peak en el año 16 vino a ella. ¿Qué sucedió? Nada espectacular, solo fue rechazada por Hyakinthos cuando lo beso con cariño, y luego ese hermoso hombre de ojos amarillos le prohibió besar a nadie más… ¡NO HABÍA BESADO A NADIE EN MÁS DE UN AÑO Y MEDIO! ¡Sus labios volvieron a ser vírgenes! ¡JA! Como si eso se pudiera, ni toda una vida de peregrinación la regresaría a ese estado ¿Su culpa? No, culpa de los bastardos que la esclavizaron durante tantos años. Por supuesto, esa historia pertenecía a otro momento. Cuando su mente dejo atrás ese episodio se enfocó en lo significativo de esa noche estrellada, los deseos más profundos de su corazón no, no eran los besos…
— ¿Por qué no puedo nadar? — la voz aterciopelada salió como un susurro de los preciosos labios rosados. Esa pregunta, y otras más, flotaba en su cabeza. Los grillos y las cebras se turnaban para atormentarla pero nunca para darle respuestas — … Hmmm — de su garganta se produjo el sonido, tan adorable como el puchero que formó su boca. Exhalando con resignación caminó hasta su tesoro: El Rincón de sus libros y anotaciones. Se dejo caer en el suelo, sentándose con las piernas cruzadas mientras sacaba una caja de color celeste que puso en su regazo y acarició con evidente cariño. El recuerdo no tan lejano de un invierno en las costas de Whisky Peak en el año 16 vino a ella. ¿Qué sucedió? Nada espectacular, solo fue rechazada por Hyakinthos cuando lo beso con cariño, y luego ese hermoso hombre de ojos amarillos le prohibió besar a nadie más… ¡NO HABÍA BESADO A NADIE EN MÁS DE UN AÑO Y MEDIO! ¡Sus labios volvieron a ser vírgenes! ¡JA! Como si eso se pudiera, ni toda una vida de peregrinación la regresaría a ese estado ¿Su culpa? No, culpa de los bastardos que la esclavizaron durante tantos años. Por supuesto, esa historia pertenecía a otro momento. Cuando su mente dejo atrás ese episodio se enfocó en lo significativo de esa noche estrellada, los deseos más profundos de su corazón no, no eran los besos…
“… tener algo para alguien que quiere otro algo… ¿Crees que algún día pueda hacerlo yo también?...”
“… todos creen que estoy loca, que en mi cabeza solo hay hermoso cabello pero… mi locura es la cordura que les falta. Si nunca me han enseñado, como pueden esperar de mi… mi mente cosas más allá de mis ensoñaciones. Ella es mi… tesoro. Aquí adentro, Algodón de Azúcar, hay más… mucho más…”
“… todos creen que estoy loca, que en mi cabeza solo hay hermoso cabello pero… mi locura es la cordura que les falta. Si nunca me han enseñado, como pueden esperar de mi… mi mente cosas más allá de mis ensoñaciones. Ella es mi… tesoro. Aquí adentro, Algodón de Azúcar, hay más… mucho más…”
Una sonrisa acompañó a su mano mientras tiraba del lazo dejando vía libre para abrir la caja. Retiro la tapa y su tesoro la recibió con la enhorabuena y mostrándole un trasero admirable, seguro por la mayoría de mujeres y okamas del planeta azul.

— … ¿Antiprogresistas? ¿Alas Negras? ¿Punk Hazard? ¿Doctor Utakata? — musito cada oración intentando recordar eso que leyó días atrás, semanas atrás. No, nunca lo recordaba, aunque ese trasero lo reconocería dónde fuera. ¿Estaba teniendo pensamientos lésbicos? No, claro que no porque era rubia, o eso parecía, y a ella no le gustaban los pollitos... si fuera sido pelirroja o albina, otra historia sería — … ¿Cuántas veces debo leerte para que quedes grabado en mi mente? Alas Negras, Cuervos, Brownie. ¡Brownie! — se levantó y fue a uno de los cajones, dónde guardaba un regalo muy peculiar: Una pluma del enmascarado tirador. Tomo un envase de tinta y su cuaderno de notas — … trasero, fabulosa, atrapar y entregar a la marina… ¿Eh? — se detuvo un minuto ante el avance lógico y confuso de sus pensamientos. ¡No debía entregarla a nadie! ¿No era ella misma una pirata? A veces entendía todo al revés — … no, no, no entregar a la marina, pedirle su rutina de glúteos para mi Unnie… — escribió con una sonrisa, antes por supuesto tacho lo de “entregarla”.
La madrugada avanzó con María devorando y anotando lo que leía y consideraba indispensable recordar. No tendría con ella siempre los periódicos, por eso la libreta era de ayuda. Algún día lograría entender y comprender la complejidad de la información que llegaba a sus manos… algún día ella también sería una arquitecta de historias, una sirena de conocimientos… y eso le daría poder sobre todo y todos sin tener que levantar un solo dedo.
La madrugada avanzó con María devorando y anotando lo que leía y consideraba indispensable recordar. No tendría con ella siempre los periódicos, por eso la libreta era de ayuda. Algún día lograría entender y comprender la complejidad de la información que llegaba a sus manos… algún día ella también sería una arquitecta de historias, una sirena de conocimientos… y eso le daría poder sobre todo y todos sin tener que levantar un solo dedo.
Día 2 de Primavera del año 18. Madrugada.
Flush Royal, Cerca de la Knock Up Stream.
¿Dónde? ¿Cuándo? ¡No lo sé!
Flush Royal, Cerca de la Knock Up Stream.
¿Dónde? ¿Cuándo? ¡No lo sé!
El reflejo del espejo demostraba una verdad única e irrefutable: Divina. María Merlot podía ser muchas cosas, ella estaba consciente de ello pero el recipiente de su esencia era absolutamente sublime, encantador y seductor. Tomó su cepillo deslizándolo por aquellas hebras rosadas, no tenía necesidad de arreglarse o acicalarse, siempre se veía espectacular pero la relajaba peinar su largo cabello. Una pinza, trencitas y un espantoso peinado. La imagen la hizo sonreír. El destello del pasado de un padre primerizo intentando dar lo mejor de sí — … ¿qué harías con todo el cabello que tengo ahora? ¿Sería más fácil o difícil de peinar? — cuestionó a nadie en particular, o tal vez sí, a su padre en el cielo, quien seguramente se volvería un lio intentando hacer algo con su larga cabellera.
Luego de la sesión de peinado, procedió a vestirse. Las instrucciones fueron claras por parte de Mara: “Debían pasar desapercibidas, debían llevar el encargo hasta su hermana Dona Rellena”. Por esa razón les ofreció atuendo a todos, ropa que completaba la otra mitad en el barco de su hermana. No fue difícil decidirse por algo, fue amor a primera vista, mucho más rápido que el flechazo a su corazón por parte de su esposo de mentiritas. ¿Qué estaría haciendo ese serio pelirrojo? Cosas buenas, rectas y correctas, supuso. No como cierto Malvavisco que debía estar rompiendo corazón.
La vestimenta dejaba al descubierto sus hombros, mostrando las delicadas escamas azuladas. La tela blanca con bordes dorados abrazaba cada curva de su cuerpo. El cabello suelto coronado con laureles de oro le daba el toque final de Diosa bajada de los cielos, irónico porque se suponía iban “al cielo”. O algo así entendió.
Luego de la sesión de peinado, procedió a vestirse. Las instrucciones fueron claras por parte de Mara: “Debían pasar desapercibidas, debían llevar el encargo hasta su hermana Dona Rellena”. Por esa razón les ofreció atuendo a todos, ropa que completaba la otra mitad en el barco de su hermana. No fue difícil decidirse por algo, fue amor a primera vista, mucho más rápido que el flechazo a su corazón por parte de su esposo de mentiritas. ¿Qué estaría haciendo ese serio pelirrojo? Cosas buenas, rectas y correctas, supuso. No como cierto Malvavisco que debía estar rompiendo corazón.
La vestimenta dejaba al descubierto sus hombros, mostrando las delicadas escamas azuladas. La tela blanca con bordes dorados abrazaba cada curva de su cuerpo. El cabello suelto coronado con laureles de oro le daba el toque final de Diosa bajada de los cielos, irónico porque se suponía iban “al cielo”. O algo así entendió.
Contenido Oculto
Día 2 de Primavera del año 18.
Flush Royal, El mar tiene vida y suena a coro celestial.
Flush Royal, El mar tiene vida y suena a coro celestial.
“… Merlot al timón…”
Madera. Barniz. Velas. El Flush Royal lucia como uno más del montón, como uno de los navíos de “Zodoma” ¿Qué montón? Aquellos que se iban viendo surcar los mares para ir a ese lugar bautizado como “El cielo”. María frente al timón, intentaba llegar a algún lado… tenía las instrucciones de Mara, contaba con el conocimiento que le dio Trhym-sama... solo debía concentrarse y todo estaría bie… — … miren que curiosita esta el agua… No, no… no voy a saltar… — dijo cuando dos pares de ojos se posaron sobre ella, las traumó de todas las veces que intento nadar. Con una sonrisa encantadora se colocó una tela sobre su cabeza que actuaba como velo. Su navegación era errática…con movimientos poco regulares pero ahí radicaba su esencia: hacer todo diferente para llegar al mismo punto que los demás con estilo.
El bamboleo del mar los llevó inevitablemente a un punto custodiado, entre tantos barcos mirar a uno en particular, y más aún a sus tripulantes, seguro era una tarea titánica. Sortearlos fue sencillo, después de todo eran un barco más de la Compañía “Gomorra”. A lo lejos se extendía un horizonte peculiar. Maki D. Zenin parecía emocionada, demasiado excitada. Hyakinthos por su parte, estaba siendo Hyakinthos, hermoso y sereno. Entonces fue cuando inició aquel fenómeno natural que ella no podría explicar nunca jamás de los jamases. Su cuerpo se erizó, su elemento estaba burbujeando, más allá de la madera, el mar la llamaba…
El bamboleo del mar los llevó inevitablemente a un punto custodiado, entre tantos barcos mirar a uno en particular, y más aún a sus tripulantes, seguro era una tarea titánica. Sortearlos fue sencillo, después de todo eran un barco más de la Compañía “Gomorra”. A lo lejos se extendía un horizonte peculiar. Maki D. Zenin parecía emocionada, demasiado excitada. Hyakinthos por su parte, estaba siendo Hyakinthos, hermoso y sereno. Entonces fue cuando inició aquel fenómeno natural que ella no podría explicar nunca jamás de los jamases. Su cuerpo se erizó, su elemento estaba burbujeando, más allá de la madera, el mar la llamaba…
La flota de barcos se arremolinó en ese punto…
El mar parecía tener vida propia, ella jamás lo dudo, la verdad.
La mestiza empezó a escuchar algo: suave, más alto, melodioso …
¡Voces!
¿Una armonía?
Por inercia volteo a ver a su hermana, no era ella.
¡Se había terminado de volver loca!
Cielo oscuro…
Nubes…
Precipitación…
Mar embravecido…
Ahora era la voz del gigante pelirrojo la que escucho en su mente…
El mar parecía tener vida propia, ella jamás lo dudo, la verdad.
La mestiza empezó a escuchar algo: suave, más alto, melodioso …
¡Voces!
¿Una armonía?
Por inercia volteo a ver a su hermana, no era ella.
¡Se había terminado de volver loca!
Cielo oscuro…
Nubes…
Precipitación…
Mar embravecido…
Ahora era la voz del gigante pelirrojo la que escucho en su mente…
“… sin velas no te mueves, María. Cuida tus velas.”
Las palabras de Trhym, consejos dados durante las travesías juntos acompañaron ese instante de incertidumbre de ser arrastrada a quien sabe dónde... o peor, de perder a sus tripulación — ¡LAS VELAS! — alzó la voz para ser escuchada — ¿Plegar? ¿Desplegar? ¿Plegar? ¿Desplegar? ¿Plegar? ¿Desplegar? — empezó a musitar con rapidez, no tenían tiempo. Intentaba precisar en los archivos muertos de su cabeza las orientaciones giradas por su nakama y la bibliografía que estudio. ¡No podía ser tan difícil! ¡Sentido Común! — ESTAMOS EN ESTA MEZCLA DE PASTEL DE CEREZA… SE VAN A ROMPER, SI SE ROMPE NOS AHOGAMOS, BUENO, USTEDES... YO NO ¡EL VIENTO NOS VA A ROMPER! COMO UNA RAMA AL VIENTO. ¡PLIEGUEN LAS VELAS! LAS DE TELA, NO LAS DE CERA… — ordenó en su desorientación y confusión natural, esperaba haber sido entendida, porque ni ella misma se entendía mientras buscaba mantener el timón en una dirección coherente
La mestiza se sujetó con fuerza del timón cuando entonces lo inexplicable sucedió, o quizás no lo era tanto... ¿Qué iba a saber ella? El velo salió volando. Los gritos de su hermana la hicieron sonreír, eran dos guisantes de la misma vaina… y eso la hizo emocionar pero no terminó de asimilarlo cuando aquella armonía llego a la cúspide de su interpretación dándole vida al mar en forma de columna de agua perpendicular que expulsó a toda la flota, su barco incluido, hacía arriba.
… ¿Ahora que hacían con las velas? Necesitaba pensar pero entre aquella melodía celestial solo pudo gritar un deseo infernal — DESPLEGAR, DESPLEGAR… UNNIE, ALGODÓN DE AZÚCAR, QUIZÁS NO SEA EL MEJOR MOMENTO PERO RENUNCIO NO QUIERO SER NAVEGANTE… EL GIGANTE ME ENGAÑO, ESTO NO ES DIVERTIDO. TE MALDIGO TRYHM-SAMA, SEA DONDE SEA QUE ESTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEESSSSSSS — gritó sacando esa presión de su pecho, y a pesar de lo elevado de su voz, y de que se movía como una hoja al viento, sonó tan aterciopelada como siempre. Ahora debía enfocarse en… sacarlos vivos de ahí… Si, parecía lo más lógico usar esa energía natural, aunque no supiera nada, la lógica estaba ahí… era inteligente, a su madera aleatoria ¿No?
La mestiza se sujetó con fuerza del timón cuando entonces lo inexplicable sucedió, o quizás no lo era tanto... ¿Qué iba a saber ella? El velo salió volando. Los gritos de su hermana la hicieron sonreír, eran dos guisantes de la misma vaina… y eso la hizo emocionar pero no terminó de asimilarlo cuando aquella armonía llego a la cúspide de su interpretación dándole vida al mar en forma de columna de agua perpendicular que expulsó a toda la flota, su barco incluido, hacía arriba.
… ¿Ahora que hacían con las velas? Necesitaba pensar pero entre aquella melodía celestial solo pudo gritar un deseo infernal — DESPLEGAR, DESPLEGAR… UNNIE, ALGODÓN DE AZÚCAR, QUIZÁS NO SEA EL MEJOR MOMENTO PERO RENUNCIO NO QUIERO SER NAVEGANTE… EL GIGANTE ME ENGAÑO, ESTO NO ES DIVERTIDO. TE MALDIGO TRYHM-SAMA, SEA DONDE SEA QUE ESTEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEESSSSSSS — gritó sacando esa presión de su pecho, y a pesar de lo elevado de su voz, y de que se movía como una hoja al viento, sonó tan aterciopelada como siempre. Ahora debía enfocarse en… sacarlos vivos de ahí… Si, parecía lo más lógico usar esa energía natural, aunque no supiera nada, la lógica estaba ahí… era inteligente, a su madera aleatoria ¿No?
ESQUIZO ESQUIZO MERLOT
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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