03-07-2026, 04:35 PM
El resultado fue el más obvio y es que su ataque falló estrepitosamente. Por un momento se sorprendió por la sinergia que mostró de manera innata con Shirohime, pero aún así el intento fue en vano porque ni siquiera tuvieron la chance de llegar hasta Kisuke. Aunque hubiera podido asestar su golpe, dudaba mucho que su katana lograra hacerle daño real a alguien que estaba acostumbrado a luchar con personas realmente fuertes. Aquello fue una prueba más de lo lejos que estaba de poder ser alguien competente en el Nuevo Mundo.
Para más Inri, un ratón de hollín comenzó a darle consejos, sobre que debía mejorar su velocidad de desplazamiento. Era evidente que aún era muy lento, pues ni siquiera fue capaz de tocar a Kisuke, así que era un aspecto que tendrá que focalizar si es que quería tener un desempeño digno en combate. Una vez el líder de los toros negros estuvo fuera de su rango de alcance volvió su cuerpo a la normalidad para intentar seguir su accionar aunque sea con la vista, pues intentó reaccionar, pero cuando su cuerpo se movió, el hombre ya estaba atacando a la rubia.
Por suerte la habilidad de Shirohime le hizo salir ilesa de ese ataque, él dudaba que pudiera resistir un ataque como ese, quizá el diamante le podía ayudar a aguantar a duras penas, pero era obvio que lo hizo sabiendo de la invulnerabilidad que tenía la rubia.
Una gota de sudor le salió por la cien derecha, la cual se quitó con el antebrazo. El hombre mayor no mostró un indicio de cansancio, mientras que Dean ya comenzaba a respirar de manera agitada, mientras escuchaba las palabras de quien lo eligió para adentrarse en el Nuevo Mundo. Aún tenía demasiado que aprender y entrenar, pero aún así, lo consideraron digno para hacer ingreso a los Toros Negros, así que algo vieron en él y no va a defraudar esa confianza que pusieron en él. - Bueno, al menos sabemos que es lo urgente a mejorar... Supongo que tendré que salir a correr todos los días. - Tras eso apuntó a la rubia - Tu tendrás que ponerte a aguantar golpes para mejorar tu resistencia, ¿es un gran plan, no? - Sabía que estaba reduciendo las palabras de Kisuke un poco al absurdo, pero lo necesitaba para no tensarse más de lo necesario y recordad que aquello era un entrenamiento y que no se estaban jugando la vida... todavía.
Una vez vio la postura de las manos de Shirohime supuso que ella iba a atacar de frente, así que corrió por el lateral izquierdo de Kisuke. Se intentó acercar hasta un metro del líder para de nuevo volver a transformar todo su cuerpo salvo su brazo derecho, esta vez atacando con Shinso, a ver si esta vez tenía éxito en su acometida - Kōseki Issen -. En esta ocasión el albino apuntó a la cabeza, pues ya tenía certeza de que si no lo esquivaba, era incapaz de hacerle mucho daño, así que iría con toda la intención de herirlo, como si estuviera en un combate real.
Desde que se unió a la causa ha avanzado en lo que a combate se refiere, pero nada comparado con lo que está enfrentando. Si bien dedicaba todo su tiempo libre a entrenar, no lo hacía con tanto foco y tan consciente de sus debilidades. Ahora que dio este salto hacia las grandes ligas iba a tener que dedicar todo su tiempo a mejorar sus habilidades, pues era la única manera en la que podía garantizar su supervivencia por estos mares.
Para más Inri, un ratón de hollín comenzó a darle consejos, sobre que debía mejorar su velocidad de desplazamiento. Era evidente que aún era muy lento, pues ni siquiera fue capaz de tocar a Kisuke, así que era un aspecto que tendrá que focalizar si es que quería tener un desempeño digno en combate. Una vez el líder de los toros negros estuvo fuera de su rango de alcance volvió su cuerpo a la normalidad para intentar seguir su accionar aunque sea con la vista, pues intentó reaccionar, pero cuando su cuerpo se movió, el hombre ya estaba atacando a la rubia.
Por suerte la habilidad de Shirohime le hizo salir ilesa de ese ataque, él dudaba que pudiera resistir un ataque como ese, quizá el diamante le podía ayudar a aguantar a duras penas, pero era obvio que lo hizo sabiendo de la invulnerabilidad que tenía la rubia.
Una gota de sudor le salió por la cien derecha, la cual se quitó con el antebrazo. El hombre mayor no mostró un indicio de cansancio, mientras que Dean ya comenzaba a respirar de manera agitada, mientras escuchaba las palabras de quien lo eligió para adentrarse en el Nuevo Mundo. Aún tenía demasiado que aprender y entrenar, pero aún así, lo consideraron digno para hacer ingreso a los Toros Negros, así que algo vieron en él y no va a defraudar esa confianza que pusieron en él. - Bueno, al menos sabemos que es lo urgente a mejorar... Supongo que tendré que salir a correr todos los días. - Tras eso apuntó a la rubia - Tu tendrás que ponerte a aguantar golpes para mejorar tu resistencia, ¿es un gran plan, no? - Sabía que estaba reduciendo las palabras de Kisuke un poco al absurdo, pero lo necesitaba para no tensarse más de lo necesario y recordad que aquello era un entrenamiento y que no se estaban jugando la vida... todavía.
Una vez vio la postura de las manos de Shirohime supuso que ella iba a atacar de frente, así que corrió por el lateral izquierdo de Kisuke. Se intentó acercar hasta un metro del líder para de nuevo volver a transformar todo su cuerpo salvo su brazo derecho, esta vez atacando con Shinso, a ver si esta vez tenía éxito en su acometida - Kōseki Issen -. En esta ocasión el albino apuntó a la cabeza, pues ya tenía certeza de que si no lo esquivaba, era incapaz de hacerle mucho daño, así que iría con toda la intención de herirlo, como si estuviera en un combate real.
Desde que se unió a la causa ha avanzado en lo que a combate se refiere, pero nada comparado con lo que está enfrentando. Si bien dedicaba todo su tiempo libre a entrenar, no lo hacía con tanto foco y tan consciente de sus debilidades. Ahora que dio este salto hacia las grandes ligas iba a tener que dedicar todo su tiempo a mejorar sus habilidades, pues era la única manera en la que podía garantizar su supervivencia por estos mares.
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