Knockin' on Heaven's Door | Privado [Pasado]
#24
Quizás era una de sus cosas favoritas en ella, esa capacidad de leerla fácilmente a través de sus gestos físicos, permitiéndole llevar las conversaciones a puntos en donde el disfrute contrario creciera o disminuyera según la necesidad del momento. Y no es que dominase esas sensaciones desde la manipulación, muchas veces la efusividad emerge de manera natural, sólo es aplicable a escenas como aquella, donde todo está aparentemente bien y él es la voz liderando el tempo de las enseñanzas.

Aunque claro, ver su cola zarandearse de un lado a otro reducir la velocidad ante el cambio de tema y repetir el proceso mientras ideaba el código secreto le sacó más que una simple sonrisa.

—¿Estrella? De acuerdo... —a su cabeza cayeron todos los recuerdos en donde aquel presente concepto relacionado a brillar tomó protagonismo, curiosamente instantes en donde estaba en compañía de la misma persona que sus orbes cerúleos observaban ahí mismo, sosteniendo la curva de sus labios mientras se acomodaba en el sillón, sin romper las distancias con Kuroshiro, lo que les permitió el zarandeo mutuo mientras alimentaban la expectación por la ropa. ¿Lo malo? Quizás no era tan divertido, aunque imaginaba que a la humink iba a apasionarle igualmente.

—Bien, respecto a la ropa, después traeré el álbum familiar que me dio mi madre, pero primero voy a darte las bases principales sobre lo que deberías tener en cuenta al momento de elegir cómo vestirte. —cruzado de brazos, asintió múltiples veces, dándose aclaratorias a sí mismo y un sello de aprobación. Gestos típicos que exhalaban su nivel de egocentrismo. —Es muy importante, porque también deberás evitar todo lo relacionado a los colores tradicionales de ambos clanes, con pocos adornos y un minimalismo concreto. Al mismo tiempo, debes estar a la altura del alto nivel económico que tienen estas familias. —añadió esas dos últimas palabras de manera despectiva, sin involucrarse en la rama genealógica de donde es, algo que se notó prácticamente de inmediato.

No tardó en volver a ponerse de pie, fue como un rayo, colocándose justo enfrente de la rubia y levantando el dedo índice a la altura de su mentón mientras que su brazo izquierdo se cruzaba sobre su lumbar en una pose bastante formal. Así, comenzó a caminar de un lado a otro, repasando en términos generales esos detalles que no podía omitir, y que con el refuerzo visual que le traería en algunos minutos terminarían de cerrar las enseñanzas sobre el código de vestimenta.

—Debes evitar demasiados adornos, y utilizar tonos sobrios. Nada chillón o que atraiga muchas miradas, porque el exceso puede leerse como un desafío a quienes tienen verdadera autoridad, o ignorancia de lo que la situación significa. —finalizó, cambiando la dirección en la que caminaba y volviendo a tomar la palabra —La pulcredad es demasiado importante, así como tener el cabello controlado, no necesariamente recogido. Debes evitar elegir algún peinado que te obligue a acomodártelo constantemente, porque llevarse las manos a la cara puede ser sinónimo de nerviosismo, o una imagen descuidada. Esto último es muy importante. —aseguró.

—¡Y perfumes! Algo leve. Yo utilizo aromas fuertes porque me dan igual, pero por lo general representa una invasión al espacio del resto, así que si vas a usar alguno, y quieres respetar tu posición en el omiai, debe ser suave, que sólo se sienta en una cercanía moderada y que indique la pulcredad en tu imagen. —con eso, consideró que no tenía mucho más que decir respecto a las pautas principales sobre los códigos de vestimenta, salvo alguna dudilla que pudiese surgirle a Kuroshiro.

—Si tienes todo claro, iré a buscar las fotos. Quizás ver los colores, o como se visten mis familiares te ayude a armarte una idea. Como pequeña advertencia, es muy distinto a lo que viste el día de la mascarada. —se frenó frente a Nyra, negando con el mismo dedo índice que mantuvo elevado todo ese rato, y bajándolo por fin.

—¡Es tu momento de hacer preguntas! ¡Habla ahora o calla para siempre! —súbitamente, y utilizando su fruta del diablo, recortó las distancias con la humink en un destello inevitable para sus capacidades, apareciendo literalmente en su cara, deshaciéndose de su intangibilidad y estirándole las mejillas de una manera un tanto molesta, pues las replegaba y estiraba al ritmo de un melodioso canto —¡Haaaabla! ¡Haaaabla! ¡Haaaabla! ¡Haaaabla! —la distancia entre sendos rostros era reducida, pero el caótico accionar de Hasegawa hacía que fuese el detalle menos relevante de la secuencia.
[Imagen: vEBNZb3.png]
  Responder


Mensajes en este tema
RE: Knockin' on Heaven's Door | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 04-07-2026, 11:25 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 3 invitado(s)