Knockin' on Heaven's Door | Privado [Pasado]
#25
Tras una divertida sesión de juegos, ¡por fin tocaba hablar de la ropa! ¡Vivaaaaaaaaaa!

La expectación por el álbum familiar iluminó mis aguamarinas mientras la puntita de mi cola se agitaba sin moverse del sitio con emoción contenida. Sin embargo, lejos de interrumpir, escucho cada instrucción con suma atención y cuidado.

Nada de los colores tradicionales de los clanes. Pocos adornos. Minimalismo… ¿concreto? Mi rostro se inclinó un muy breve instante por la ligera incomprensión, pero pensé que sería más fácil comprenderlo cuando viera las fotos (y, si no, siempre podría preguntar después). ¡Nuevo dato! Estar a la altura de su nivel socioeconómico.

—¡Entendido! —sonreí con un firme y exagerado asentimiento para indicarle que podía continuar, notando el matiz en la última oración, pero sin querer cortarle el hilo.

Con la velocidad del relámpago, su presencia me sorprende para colocarse ante mí, haciéndome abrir los ojos más de lo normal. Mi mirada se fijó primero en la llamada de atención de su dedo para pronto centrarse en su movimiento mientras me aseguraba de recordar cada detalle.

Pocos adornos. Tonos sobrios, ya que llamar la atención puede considerarse un desafío o poco interés en comprender sus tradiciones. Pulcritud absoluta. ¡El cabello! Si debe estar controlado y no molestar, la mejor opción seguía siendo el recogido de siempre, ya que por esas razones era el que solía utilizar para el trabajo, y personalmente creía que me quedaba muy bien. ¡Oh, tenía todo el sentido no llevarse las manos a la cara!

De inmediato, mis manos pasaron de estar relajadas sobre el regazo a muy bien cerradas y con los brazos estirados para que se mantuvieran en el mismo sitio. Eso me ayudaría a estar segura de que no me llevaba las manos al rostro sin darme cuenta, al menos hasta que estuviera segura de que no lo haría por accidente. ¡Había dicho que era muy importante!

—¡Vale! —asentí nuevamente con idéntica energía.

¡Perfumes! Mis iris se abrieron más, con evidente curiosidad. Por un instante pensé que quizás necesitaría tanto como el que usaba él, pero más bien era todo lo contrario. Tenía sentido, si quería distinguirse de ellos. Uno suave, perceptible sólo desde una cercanía moderada, pulcredad… ¿Vainilla? ¿Jazmín? Eso me recordó algo.

—¿El que me puse para la mascarada serviría? —pregunté sin estar segura, aunque creía que cumplía todos los criterios. Como estuvimos bastante cerca (¡hasta me hizo cosquillas en las orejas!), quizás lo recordara.

Pero la simple mención de las fotos bastaría para que mi cola volviera a moverse con renovada felicidad. ¡Iba a ver los colores y las prendas! ¡¿Y era muy distinto a la mascarada?! ¡Eso solo me hacía tener más y más curiosidad!

Ni siquiera me dio tiempo a compartir mi emoción cuando de repente me sorprendió ver su rostro a escasos centímetros del mío para, acto seguido, comenzar a jugar con mis mejillas al tiempo que canturreaba.

—¡O edo alaaar! ¡O edo alaaaaaaar! —me quejaba con los ojos cerrados mientras intentaba separar sus manos de mi cara hasta que lo conseguí. O hasta que él me soltó. ¡Bueno, eso no importa!—. ¡No puedo hablar si haces eso, Shin! —renegué nuevamente, esta vez mirándolo a los ojos con un mohín de fastidio… que duró unos segundos antes de echarme a reír y alzar ambos brazos al cielo—. ¡No tengo preguntaaas! ¡Vivaaaaaa! O bueno, eso creo —sonreí al tiempo que mantenía las manos cerradas a la altura del pecho, tratando de contener mi alegre y profundo interés—. ¡Necesito verlo, Shin! ¡No puedo saber si tengo dudas si no lo veo! —Finalmente, agité de nuevo mis manos, llevándolas al techo—. ¡Fotos, fotos, fotos! ¡Fotooos!
[Imagen: bskx3zy.jpeg]
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RE: Knockin' on Heaven's Door | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 06-07-2026, 08:53 PM

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