The fist of the divas | P.R | Entrenamiento
#11
—Estas botas son mi tesorito. —respondí con una sonrisa orgullosa, dando un pequeño golpecito con la punta contra la arena —Están modificadas con plataformas de acero puro, tesoro, no solo son bonitas, también saben repartir cariño cuando hace falta. — Me acomodé un mechón de cabello detrás de la oreja antes de continuar, todavía con una expresión relajada. —Por supuesto que lo he pensado, Aki-chan, pero como me ha estado confeccionando unos guantes nuevos, no quisiera pedirle demasiadas cosas. No vaya a ser que se sature de trabajo y termine convertido en masa de cangrejo a la plancha, tesoro. —Solté una pequeña carcajada mientras me encogía de hombros.
 
—Además, cada detalle lleva su tiempo. Prefiero esperar a que todo quede perfecto antes que llenar de encargos a alguien que ya está esforzándose por ayudarme. Al final, las cosas hechas con paciencia siempre salen mejor. — Akira se frotaba el pecho con una mano, al parecer una bala no le hace daño, pero una patada con toda la fuerza del okama way si, emocionante tesoro, muy emocionante.
 
—Los piratas tienen una versión retorcida de la libertad, tesoro. Los revolucionarios también siguen un camino que no comparto. —comenté con tranquilidad, sin perder la sonrisa mientras volvía a acomodar mi postura sobre la arena —La verdadera libertad no empieza cambiando al mundo… empieza cambiándose a uno mismo. — Me llevé una mano al pecho con suavidad. —Primero tiene que encontrarse aquí, en el corazón. Cuando aceptas quién eres y dejas de vivir para cumplir las expectativas de los demás, entonces eres realmente libre. Después de eso puedes ayudar a otros a encontrar su propio camino, pero jamás imponérselo. — Mientras hablaba, seguía moviéndome despacio, atento a cada gesto de Akira. Mis pies se acomodaban con cuidado sobre la arena y mis hombros permanecían relajados, esperando el momento oportuno para volver a la ofensiva. No tenía prisa, un buen combate también se construía con paciencia, quizá una patada sería ideal o quizá un disparo que lograra sacarlo de balance, solo necesitaba el instante adecuado, tesoro.
 
Ese instante nunca llegó, tesoro, apenas terminé de hablar, Akira se lanzó hacia mí de la forma más errática que había visto en toda la pelea. Antes de que pudiera reaccionar, ya me había atrapado en un abrazo que no entendí en lo más mínimo. —¡Akichaaaan, no eres mi tiiiiiiiiiiii!— Ni siquiera alcancé a terminar la frase porque al segundo siguiente los dos estábamos rodando por la arena sin control, dando vueltas una y otra vez mientras el mundo entero se convertía en una mezcla de cielo, playa, mar y otra vez cielo.
 
—¡Sueeeeltaaaaa!— Intentaba zafarme, pero era imposible. Akira era demasiado rápido y yo no podía hacer más que dejarme arrastrar por aquel torbellino humano. Sentía el cabello lleno de arena, las alas completamente desordenadas y el estómago comenzando a protestar con cada vuelta, bueno ya no era tan divertido. En medio de aquel desastre escuché el sonido metálico de mi revólver golpeando la arena antes de salir despedido varios metros lejos de nosotros, mientras yo estaba bastante seguro de que mi desayuno quería seguir exactamente el mismo camino. —A-ay... tesoro...—murmuré completamente mareado, con los ojos dando vueltas casi tanto como mi cuerpo, después de varios giros más levanté una mano, rendido por completo.
 
—¡Me riiiinndoooooo!— Grité mientras lanzaba un puñetazo hacia Akira que quien sabe si impactaría por la velocidad a la que estábamos dando vueltas tesoro, porque una cosa era perder por una patada, pero ser derrotado por un abrazo giratorio, eso sí que no lo había visto venir.

Mi off
[Imagen: xFGuWOj.jpeg]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 392 + 6 = 398
Energia: 295 + 12 = 307
Espiritu: 153 + 0 = 153


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RE: The fist of the divas | P.R | Entrenamiento - por Masato Ami - 11-07-2026, 05:14 PM

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