12-07-2026, 12:02 AM
Tras mi elegante presentación, llegó el momento de mis camaradas, y fue durante las presentaciones cuando apareció desde nuestras espaldas Masami. Yo estaba bastante seguro de que se había adelantado; seguramente se distrajo por el bosque, hablando con alguno de sus paisanos o algo del estilo. Me dispuse a preguntarle dónde había estado, pero Kael me llamó la atención con un susurro.
Sus palabras fueron claras, cristalinas, podría decir. —Tienes razón… Debemos actuar con sumo cuidado. —Le respondí, devolviendo el susurro a mi compañero de la setenta y cinco. Era un buen marine, responsable, comedido, observador… Cualidades que yo no tenía bien arraigadas en mi rugosa y escamosa piel.
Después de grabar las palabras de Kael en mi, ahora pequeño, cerebro, pude sentir cómo mi cuerpo cedía levemente ante un peso añadido sobre mi caparazón. —¡¿Aahh?! —Exclamé con sorpresa ante el imprevisto, mientras mis garras se hundían con aún más profundidad en la tierra sobre la que estaba situado. Me relajé al retorcer mi cuello, pudiendo ver que no era ni más ni menos que mi capitán quien me usaba como escenario para su increíble presentación.
Mis ojos brillaban como estrellas al ver cómo le daba la espalda al emisario para mostrar el grabado de “Justicia” de su capa. Admiración que duró hasta que la capa se separó de su dueño, huyendo como un cachorro travieso. —¡Pfff, jajajaja! —Reí de forma sonora mientras veía en primer plano el pomposo trasero de mi amigo. —Nunca falla… Nunca falla… —Era más que evidente; la advertencia de Kael sobre ser cautelosos ya había desaparecido de mi mente para estos momentos. Si en algún momento me lo echaba en cara, mi respuesta sería obvia… “Culpa de Enji”.
Akira fue el siguiente en usarme de apoyo; para ese momento permanecía inalterable ante las cosas que sucedían a mi alrededor; lo único que podía pensar era: —Me empiezo a sentir como un objeto… —Observé con mucha atención el resto de las presentaciones, pudiendo captar los rasgos de la personalidad del resto de compañeros de la Marina. Éramos un grupo… ¿Heterogéneo? Sí, heterogéneo, esa era la palabra adecuada. El felino Kibai me acarició la cabeza (acción que recibí de buen grado, daba gustito, ¿para qué mentir?) y me recolocó mi querida gorra en mi pequeña cabeza. —¡Muchas gracias, compañero! —le dije con gran gratitud; sin dudas era alguien dispuesto a ayudar a los demás, cualidad imprescindible para un buen marine.
De pronto, un sonido hueco sonó en las alturas; miré hacia el origen de lo que parecía haber sido un golpe, encontrando así el rostro de Enji. Con el cuello bien estirado, le observé por un instante, giré mi cuello, lanzando mi mirada sobre el mensajero divino, regresando mi cráneo hacia mi capitán una vez más. Le había golpeado, no había ninguna duda, ese valiente hijo de puta había golpeado a mi capitán, a mi amigo. A pesar de ser un animal de sangre fría, pude sentir cómo mi cuerpo se empezaba a sentir en ebullición. Afortunadamente, hice gala de mi buen humor y de mi buen autocontrol para lidiar con la situación.
Afortunadamente para todos, Enji, que me conocía perfectamente, me tapó la boca antes de que pudiese articular palabras algo subidas de tono. Tratando de evitar un conflicto con el ángel del bastón suelto, mi jinete, que ahora estaba sentado sobre mí, me apuró para avanzar, a lo que yo obedecí con un aire de resignación.
Una vez el resto de la división nos alcanzó (cosa que no tardó mucho teniendo en cuenta mi velocidad), me puse definitivamente rumbo a las gradas que nos habían indicado. En un esfuerzo por calmar mi ánimo, me puse a tararear una canción en voz baja. —La primavera trompetera ya llegó… —Era justo lo que necesitaba para calmar un poco el ánimo, para este punto ni siquiera tenía ya en mi mente el suicidio colectivo que acababa de presenciar unos minutos atrás.
Ya en las gradas, me percaté de las diferencias en las vestimentas de los locales; pudiendo sacar en claro que los de alas negras parecían ser gente importante. Tras el vistazo inicial les pregunté a mis compañeros, recuperando el tono alegre que me caracterizaba: —¿Aquí está bien? Tenemos buena vista… Espera, ¿No era que nosotros íbamos a participar?.
Sus palabras fueron claras, cristalinas, podría decir. —Tienes razón… Debemos actuar con sumo cuidado. —Le respondí, devolviendo el susurro a mi compañero de la setenta y cinco. Era un buen marine, responsable, comedido, observador… Cualidades que yo no tenía bien arraigadas en mi rugosa y escamosa piel.
Después de grabar las palabras de Kael en mi, ahora pequeño, cerebro, pude sentir cómo mi cuerpo cedía levemente ante un peso añadido sobre mi caparazón. —¡¿Aahh?! —Exclamé con sorpresa ante el imprevisto, mientras mis garras se hundían con aún más profundidad en la tierra sobre la que estaba situado. Me relajé al retorcer mi cuello, pudiendo ver que no era ni más ni menos que mi capitán quien me usaba como escenario para su increíble presentación.
Mis ojos brillaban como estrellas al ver cómo le daba la espalda al emisario para mostrar el grabado de “Justicia” de su capa. Admiración que duró hasta que la capa se separó de su dueño, huyendo como un cachorro travieso. —¡Pfff, jajajaja! —Reí de forma sonora mientras veía en primer plano el pomposo trasero de mi amigo. —Nunca falla… Nunca falla… —Era más que evidente; la advertencia de Kael sobre ser cautelosos ya había desaparecido de mi mente para estos momentos. Si en algún momento me lo echaba en cara, mi respuesta sería obvia… “Culpa de Enji”.
Akira fue el siguiente en usarme de apoyo; para ese momento permanecía inalterable ante las cosas que sucedían a mi alrededor; lo único que podía pensar era: —Me empiezo a sentir como un objeto… —Observé con mucha atención el resto de las presentaciones, pudiendo captar los rasgos de la personalidad del resto de compañeros de la Marina. Éramos un grupo… ¿Heterogéneo? Sí, heterogéneo, esa era la palabra adecuada. El felino Kibai me acarició la cabeza (acción que recibí de buen grado, daba gustito, ¿para qué mentir?) y me recolocó mi querida gorra en mi pequeña cabeza. —¡Muchas gracias, compañero! —le dije con gran gratitud; sin dudas era alguien dispuesto a ayudar a los demás, cualidad imprescindible para un buen marine.
De pronto, un sonido hueco sonó en las alturas; miré hacia el origen de lo que parecía haber sido un golpe, encontrando así el rostro de Enji. Con el cuello bien estirado, le observé por un instante, giré mi cuello, lanzando mi mirada sobre el mensajero divino, regresando mi cráneo hacia mi capitán una vez más. Le había golpeado, no había ninguna duda, ese valiente hijo de puta había golpeado a mi capitán, a mi amigo. A pesar de ser un animal de sangre fría, pude sentir cómo mi cuerpo se empezaba a sentir en ebullición. Afortunadamente, hice gala de mi buen humor y de mi buen autocontrol para lidiar con la situación.
—¡¡PERO YO MMMMMPHH MMPPHH MMMPHH MMMMM!!—
—(Traducción) PERO YO ME CAGO EN TU PUTÍSIMA MADRE—
Afortunadamente para todos, Enji, que me conocía perfectamente, me tapó la boca antes de que pudiese articular palabras algo subidas de tono. Tratando de evitar un conflicto con el ángel del bastón suelto, mi jinete, que ahora estaba sentado sobre mí, me apuró para avanzar, a lo que yo obedecí con un aire de resignación.
Una vez el resto de la división nos alcanzó (cosa que no tardó mucho teniendo en cuenta mi velocidad), me puse definitivamente rumbo a las gradas que nos habían indicado. En un esfuerzo por calmar mi ánimo, me puse a tararear una canción en voz baja. —La primavera trompetera ya llegó… —Era justo lo que necesitaba para calmar un poco el ánimo, para este punto ni siquiera tenía ya en mi mente el suicidio colectivo que acababa de presenciar unos minutos atrás.
Ya en las gradas, me percaté de las diferencias en las vestimentas de los locales; pudiendo sacar en claro que los de alas negras parecían ser gente importante. Tras el vistazo inicial les pregunté a mis compañeros, recuperando el tono alegre que me caracterizaba: —¿Aquí está bien? Tenemos buena vista… Espera, ¿No era que nosotros íbamos a participar?.
Cajita de tortuga

![[Imagen: Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg]](https://i.ibb.co/DX21hrt/Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg)
