13-07-2026, 11:48 AM
La chica apostaba fuerte e iba a por todas y para colmo de males, al final la gente se había enterado y les rodeaban, algo que odiaba con todas sus fuerzas, en teoría aquello iba a quedar entre ellos dos, miró con odio al tabernero que se había ido de la lengua, pero era cierto que ya no se podía echar atrás, y aunque era verdad que le daba igual lo que pudieran pensar aquellos marines de él, por su propio orgullo se dio cuenta de que no podía rechazar la propuesta, además… ¿No se trataba de beber? Era probable que él tuviera más aguante que ella.
– ¡Está bien, acepto! – No sabía hasta qué punto se podía estar jugando su destino.
A pesar de todo estaba empezando a ver la verdadera personalidad de aquella joven y estaba muy lejos de ser lo adorable y dulce que fingía. Vaya con las mujeres, estaba seguro de que eran de armas tomar, y esta en concreto representaba esa frase a la perfección. Seguramente de haberse dejado llevar habría caído en las redes de aquella muchacha, por suerte, había intentado hacerse el duro y había funcionado para darse cuenta de que había hecho bien.
Las siguientes palabras de la joven dejaba a las claras que aquella chica tenia de inocente, lo mismo que el de albino, es decir, nada de nada. Por lo que cuando la chica tuvo su bebida sobre la mesa, Jesse también estaba preparado con su jarra también llena hasta arriba.
Cuando la cuenta atrás llegó hasta cero, el pelirrojo tomó la jarra y bebió de ella como si no hubiera un mañana, tratando de ignorar su fuerte sabor, no tan agradable y bebiendo sin parar, era obvio que la bebida estaba quemando su garganta, pero se estaba jugando algo importante… ¡Su orgullo! Y su libertad…
Cuando se terminó la jarra la dejó caer sobre la mesa con potencia, por un momento noto como se le nublaba la vista, pero no era para menos, aquello era casi prácticamente puro alcohol y meterlo a esa velocidad en el cuerpo debía destrozar a cualquier, especialmente si uno no estaba acostumbrado a esa bebida tan fuerte y asquerosa, pero cada vez menos asquerosa.
Su ojo verde busco a la chica para ver como llevaba ella beberse aquella jarra, se preguntaba si tendría algún tipo de secuela o al menos mareo… Esperaba que si, no podía perder, no ahora…
Sería bastante patético que una chica menuda como ella le venciera, especialmente por que ella tampoco parecía alguien muy experta con el alcohol.
– ¿Cómo lo llevas, princesa? – Preguntó con tono socarrón.
Escucharla hablar era un buen termómetro para calcular si el alcohol le estaba pasando factura a la joven.
– ¡Está bien, acepto! – No sabía hasta qué punto se podía estar jugando su destino.
A pesar de todo estaba empezando a ver la verdadera personalidad de aquella joven y estaba muy lejos de ser lo adorable y dulce que fingía. Vaya con las mujeres, estaba seguro de que eran de armas tomar, y esta en concreto representaba esa frase a la perfección. Seguramente de haberse dejado llevar habría caído en las redes de aquella muchacha, por suerte, había intentado hacerse el duro y había funcionado para darse cuenta de que había hecho bien.
Las siguientes palabras de la joven dejaba a las claras que aquella chica tenia de inocente, lo mismo que el de albino, es decir, nada de nada. Por lo que cuando la chica tuvo su bebida sobre la mesa, Jesse también estaba preparado con su jarra también llena hasta arriba.
Cuando la cuenta atrás llegó hasta cero, el pelirrojo tomó la jarra y bebió de ella como si no hubiera un mañana, tratando de ignorar su fuerte sabor, no tan agradable y bebiendo sin parar, era obvio que la bebida estaba quemando su garganta, pero se estaba jugando algo importante… ¡Su orgullo! Y su libertad…
Cuando se terminó la jarra la dejó caer sobre la mesa con potencia, por un momento noto como se le nublaba la vista, pero no era para menos, aquello era casi prácticamente puro alcohol y meterlo a esa velocidad en el cuerpo debía destrozar a cualquier, especialmente si uno no estaba acostumbrado a esa bebida tan fuerte y asquerosa, pero cada vez menos asquerosa.
Su ojo verde busco a la chica para ver como llevaba ella beberse aquella jarra, se preguntaba si tendría algún tipo de secuela o al menos mareo… Esperaba que si, no podía perder, no ahora…
Sería bastante patético que una chica menuda como ella le venciera, especialmente por que ella tampoco parecía alguien muy experta con el alcohol.
– ¿Cómo lo llevas, princesa? – Preguntó con tono socarrón.
Escucharla hablar era un buen termómetro para calcular si el alcohol le estaba pasando factura a la joven.
![[Imagen: 2ngknii.png]](https://i.imgur.com/2ngknii.png)
