Una llegada salvaje [Presente relativo]
#9
La conversación entre Panda y Enma transcurría con normalidad, aunque el pelirrojo tenía la sensación de que estaban en sintonías diferentes en algunos puntos. Especialmente, en la configuración de la banda y de su liderazgo. Enma no se había unido a la revolución por pelear o ser el mejor, sino por contribuir en la construcción de una sociedad más justa y más libre en donde las personas no tengan que estar sometidas bajo el yugo de aquellas personas con más recursos y poder. Quizá era un idealista, pero es lo que había heredado de Lillian. Su voluntad. Panda hablaba sobre cómo las cosas "eran así", algo que le recordaba un poco a su crianza paterna, y sobre cómo la mesa se rompió. ¿Hablaba de manera literal? Enma no le dio muchas vueltas y simplemente asintió con la cabeza, dando por sentado que entendía que las cosas en aquella banda funcionaban así aunque no estuviese de acuerdo con ellas. Los acontecimientos que había vivido en estas últimas semanas habían generado ciertos cambios en su interior, en su personalidad e ideario, lo que en determinados momentos hacía que se replantease su futuro más próximo. Su permanencia en aquella banda revolucionaria. Su valía como revolucionario. O incluso su posible aportación a un grupo que consideraba su familia, incluso con sus más y sus menos. - Bueno... - Suspiró, sin saber muy bien qué decir en aquella situación más de lo que ya había dicho. Tampoco es que Panda dijese mucho más, pues comenzó a dirigirse hacia el centro de la cubierta y buscar un poco de aire fresco, avisando también de que pronto llegaríamos a la isla. Esto puso nervioso a Enma, pues el combate se estaba aproximando poco a poco y no sabría muy bien cómo abordarlo. Pero habrá que intentarlo. Sería una buena manera de potenciar esos músculos tan esmirriados que tenía.
 
En vez de seguir los pasos de Panda, Enma se acercó a Caoba para darle un botiquín que tenía en bajo sus pies. En él había un par de recambios de vendas y algunas tiritas, así como también una pomada para la inflamación que todavía tenía en el lugar afectado por la herida. - No sé qué harás... - Susurró. - Pero igual... nos separamos al llegar... - Estaba algo nervioso, como de costumbre, pero no era momento de mostrar ese tipo de sensaciones. No por ahora, al menos. La verdad es que pocas personas podrían percibir cuál era el verdadero estado de ánimo de Enma, ya que de normal era alguien que no expresaba demasiado cómo se sentía y cuyo tono de voz era tan bajo que solía entenderse como un indicativo de su baja moral. Afortunadamente, algún día alguien podría comprender cómo el pequeño revolucionario se sentía realmente. Aunque todo parecía indicar que ese día tardaría en llegar...
 
Volvió sobre sus pasos y se dirigió nuevamente al barril en el que inicialmente se había ubicado. En su camino se cruzó con Kovashi y con Nadja, que aparentemente iban a realizar un visita juntos, aunque todo parecía apuntar que se trataba de una cita. - Buenos días... - Susurró, en su tono habitual. Kovashi era una persona que mostraba bastante cómo se sentía pero que también superaba los altibajos mucho más rápido que cualquier otra persona. Nadja le ayudaba a eso. Enma estaba contento, pues así no habría que aguantar sus gruñidos diarios. Y Nadja parecía ser un buen complemento y un buen remplazo de Derya. - Derya... ¿Qué estará haciendo ahora? - Pensó para sí mismo mientras continuaba caminando hacia el barril. Dio un pequeño salto y se sentó sobre él, dejando que la brisa acariciase su rostro y observando, con cierta incertidumbre, cómo poco a poco la isla se iba haciendo cada vez más visible. Se dio la vuelta un par de segundos sólo para decirles... - Pasadlo bien en la isla... - Y nada más.
  Responder


Mensajes en este tema
RE: Una llegada salvaje [Presente relativo] - por Enma - 03-12-2023, 07:16 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)