En silencio y sin llamar tanto la atención, el espadachín se ajustaba sus ropajes para mostrarse más cómodo que en la versión de empleado de Nozama, quitándose ya hace unos segundos o minutos la gorra que portaba y el chaleco ambos de color negro. Tras haberse estirado un poco y ya habiéndose presentado, escuchaba los "dimes y diretes" de los que se habían aglomerado en ese sendero. El guardián o guerrero de igual forma terminaba de mostrar con mucha educación de que se trataba todo esto si es que aun alguien no lo hubiera entendido. Intercambiando palabras con quienes el podía reconocer como lugareños o como visitantes o invitados. Detalles que mientras no le causaran problemas al pelinegro no tendría mayor dilema en mantenerse tranquilo y quieto.
Mientras algunas de esas ocurrian, otras tantas parecian suceder de igual forma. Pues una mujer de cabellos rosados le habia dirigido algunas palabras, pero no habia entendido absolutamente nada de lo que esta decia, ademas de que poco o nada le servia lo que la chica de cabellos rosados le comentaba. Parecian desvarios por insolación o algo por el estilo. La mirada de Dharma, solemne y seria se mantenia sin mostrar ningun tipo de vocablo extra que interactuara con aquella mujer. Que aunque su apariencia era muy bella, no le causaba ningun interes pues la situación en la que se encontraban al menos para el pirata, requeria de seriedad y concentración. En la mente del poseedor de los orbes esmeralda, solo se encontraba un continuo análisis de lo que ocurría, del guardia, de los que hablaban, de los que caían, de los que caminaban. Había mucho que pensar pues no sabia que tanto control podría tener el regente de esta isla sobre el caos que pudiera desatarse si a alguien se le alocaban las ideas.
También una mujer sin cabellera, pero de apariencia fuerte y bastante entrenada, hacia aparición, ofreciendo un tipo de disculpas por lo ocurrido con la de cabello rosado. | Hmm bro... Quien sepa leer seguramente también sabrá lo mismo que tú. | Dijo sin titubeo alguno, no como un regaño o una burla, sino como un tipo de señalamiento, refiriéndose a que cualquiera pudiera saber la identidad de otro. Por su parte Dharma no tenia interés en lo que otros podían hacer o no hacer, al menos que fueran realmente poderosos. Sin embargo aquella mujer parecía tener mucha fuerza y sin duda alguna también la había visto en algún cartel de "Wanted". Dharma no dijo nada más cuando ella mencionaba las incongruencias de la de pelo rosáceo. Solo le miro por unos segundos más directamente a sus ojos verdes que poseia la mujer sin cabellos, como reconociendo algo extraño en ella, pero sin demostrarlo, aunque si le habia generado cierta curiosidad, una que no podia comprender en ese momento, quizá era por que podia ser una guerrera fuerte o algun tipo de enemigo. Tambien el espadachin se pudo percatar de la postura de guardia que aunque relajada, mostraba esta mujer. Y habiendo pasado eso una voz más sono en el silencio.
— Es bueno verte bien, Dharma.
Reconoció inmediatamente la calidez en esa voz, si bien ya había visto aquella mujer, no le había tomado mucha importancia a si se parecía a una o otra persona, pero en cuanto su nombre salió entonado de su garganta, recordó aquella platica que tuvo meses atrás. Sobre el bien y el mal, sobre lo necesario para continuar en el camino tanto peligroso como aventurero. Esa misma mujer se encontraba ahora otra vez en un punto de inflexión, que debido a sus características de pensamiento, le resultaba un poco extraño al de cabellos oscuros. Pero tampoco le sorprendía que ella estuviera en este momento, pues de una u otra forma poseía su propia determinación. | Lo mismo digo, Miyori. | Dijo y movió ligeramente su rostro hacia arriba, como parte de la respuesta hacia Miyori, esbozando una ligera sonrisa, eso aunado a su particular tono de voz un poco menos "oscuro" pues, ella era una persona que le agradaba de cierta forma. Aunque no compartieran el mismo tipo de pensamiento.
— Por favor, pasen y únanse a la celebración. El Emperador estará complacido de ver nuevos participantes de tierras lejanas y a aquellos quienes vuelven a sus orígenes — dijo el angelical ser, señalando hacia las gradas — Pónganse cómodos en las gradas y aguarden por el comienzo —
El custodio termino de hablar y dio acceso a lo que era la primera sección de este lugar, al menos una con civilización. Dharma sin decir nada más y sin despedirse continuo andando. Pues lo siguiente tenia que ser observado, era parte de su oficio también, el conocer y reconocer la socialización y la cultura de otros lugares y de cada lugar que visitaba, para comprender así un poco mas de este caótico mundo. Lo que llamó su atención fue la diferencia de ropajes, por decirlo de alguna forma entre un tipo de personas, por decirlo así y otras, pues estos seres poseían además de alas, un tono diferente de estas así como un tamaño diferente. Siguió caminando subiéndose a las gradas del lado mas cercano a donde el llego que serian del lado derecho. Con un salto ágil y veloz, que seria percibido por pocos, además para no llamar más la atención, se posicionaba en la parte mas alta de estas mismas, buscando tener una mejor visión del lugar. Dharma no perdía tiempo en explorar los locales de este lugar o puestos de comida, además de que ya se había alimentado adecuadamente antes de subir a esta isla, dentro del barco de Nozama, tanto comida como agua. Se encontraba en optimas condiciones.
Mientras algunas de esas ocurrian, otras tantas parecian suceder de igual forma. Pues una mujer de cabellos rosados le habia dirigido algunas palabras, pero no habia entendido absolutamente nada de lo que esta decia, ademas de que poco o nada le servia lo que la chica de cabellos rosados le comentaba. Parecian desvarios por insolación o algo por el estilo. La mirada de Dharma, solemne y seria se mantenia sin mostrar ningun tipo de vocablo extra que interactuara con aquella mujer. Que aunque su apariencia era muy bella, no le causaba ningun interes pues la situación en la que se encontraban al menos para el pirata, requeria de seriedad y concentración. En la mente del poseedor de los orbes esmeralda, solo se encontraba un continuo análisis de lo que ocurría, del guardia, de los que hablaban, de los que caían, de los que caminaban. Había mucho que pensar pues no sabia que tanto control podría tener el regente de esta isla sobre el caos que pudiera desatarse si a alguien se le alocaban las ideas.
También una mujer sin cabellera, pero de apariencia fuerte y bastante entrenada, hacia aparición, ofreciendo un tipo de disculpas por lo ocurrido con la de cabello rosado. | Hmm bro... Quien sepa leer seguramente también sabrá lo mismo que tú. | Dijo sin titubeo alguno, no como un regaño o una burla, sino como un tipo de señalamiento, refiriéndose a que cualquiera pudiera saber la identidad de otro. Por su parte Dharma no tenia interés en lo que otros podían hacer o no hacer, al menos que fueran realmente poderosos. Sin embargo aquella mujer parecía tener mucha fuerza y sin duda alguna también la había visto en algún cartel de "Wanted". Dharma no dijo nada más cuando ella mencionaba las incongruencias de la de pelo rosáceo. Solo le miro por unos segundos más directamente a sus ojos verdes que poseia la mujer sin cabellos, como reconociendo algo extraño en ella, pero sin demostrarlo, aunque si le habia generado cierta curiosidad, una que no podia comprender en ese momento, quizá era por que podia ser una guerrera fuerte o algun tipo de enemigo. Tambien el espadachin se pudo percatar de la postura de guardia que aunque relajada, mostraba esta mujer. Y habiendo pasado eso una voz más sono en el silencio.
— Es bueno verte bien, Dharma.
Reconoció inmediatamente la calidez en esa voz, si bien ya había visto aquella mujer, no le había tomado mucha importancia a si se parecía a una o otra persona, pero en cuanto su nombre salió entonado de su garganta, recordó aquella platica que tuvo meses atrás. Sobre el bien y el mal, sobre lo necesario para continuar en el camino tanto peligroso como aventurero. Esa misma mujer se encontraba ahora otra vez en un punto de inflexión, que debido a sus características de pensamiento, le resultaba un poco extraño al de cabellos oscuros. Pero tampoco le sorprendía que ella estuviera en este momento, pues de una u otra forma poseía su propia determinación. | Lo mismo digo, Miyori. | Dijo y movió ligeramente su rostro hacia arriba, como parte de la respuesta hacia Miyori, esbozando una ligera sonrisa, eso aunado a su particular tono de voz un poco menos "oscuro" pues, ella era una persona que le agradaba de cierta forma. Aunque no compartieran el mismo tipo de pensamiento.
— Por favor, pasen y únanse a la celebración. El Emperador estará complacido de ver nuevos participantes de tierras lejanas y a aquellos quienes vuelven a sus orígenes — dijo el angelical ser, señalando hacia las gradas — Pónganse cómodos en las gradas y aguarden por el comienzo —
El custodio termino de hablar y dio acceso a lo que era la primera sección de este lugar, al menos una con civilización. Dharma sin decir nada más y sin despedirse continuo andando. Pues lo siguiente tenia que ser observado, era parte de su oficio también, el conocer y reconocer la socialización y la cultura de otros lugares y de cada lugar que visitaba, para comprender así un poco mas de este caótico mundo. Lo que llamó su atención fue la diferencia de ropajes, por decirlo de alguna forma entre un tipo de personas, por decirlo así y otras, pues estos seres poseían además de alas, un tono diferente de estas así como un tamaño diferente. Siguió caminando subiéndose a las gradas del lado mas cercano a donde el llego que serian del lado derecho. Con un salto ágil y veloz, que seria percibido por pocos, además para no llamar más la atención, se posicionaba en la parte mas alta de estas mismas, buscando tener una mejor visión del lugar. Dharma no perdía tiempo en explorar los locales de este lugar o puestos de comida, además de que ya se había alimentado adecuadamente antes de subir a esta isla, dentro del barco de Nozama, tanto comida como agua. Se encontraba en optimas condiciones.
OFF ROL:
| D e v i l s | N e v e r | C r y |
