13-07-2026, 03:30 PM
Naver era el nombre de aquél ángel. Y tenía una manera bastante sublime de dirigirse a otros, y aunque le dio un golpe a Kiyoshi y le habló con cierta autoridad a Runin, Yuuki no sintió ninguna intención de ese sujeto de hacerles verdadero daño o de no quererlos allí. Incluso llegó a mencionar que los demás eran invitados suyos... cosa que no entendió bien. Iba a decir algo, pero justo en ese momento recibía una pregunta de parte de Varo Ganchin. La pelirrosa lo miró y sonrió de manera alegre para responderle pronto, viendo que todos empezaban a moverse.
—Ciertamente, parece que fuera birkaniano, sí. Pero sus alas son más grandes que las mías, ¿Ves? —Movió suave y alegremente sus alas dándose la vuelta para que el mink hurón pudiera verlas con más detalle, de paso posó un poco coqueta para él—. Y sí. Nací aquí. Tengo pocos recuerdos, era muy chica y la verdad es que deconozco cómo se lleva la gente aquí. Mis padres me contaron más bien poco... pero recuerdo que hablaron de la ciudad dorada de Shandora... más allá de lo que ves, n-
Y allí ya estaba Barald haciendo una de las suyas nuevamente. Yuuki quedó completamente en blanco, siendo Ryota quien interfiriera en primera instancia y sacara sus dotes artísticas, provocando una reacción en Runin que hizo que la birkaniana simplemente riera.
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH! —Y conforme todo aquello sucedía, parecía que Varo Ganchin y los demás Piratas de la Sepultura se alejaban. Al notarlo, Yuuki continuó riendo y se despidió brevemente mientras agitó su mano, esperando que la vieran. Habían sido un grupo algo peculiar de encontrarse, pese a todo.
Ahora era momento de moverse. No se metería en la ira de Runin y dejaría que los otros dos tontos se ocuparan de calmarla... ella no iba a pagar platos rotos. Así que agarró a Tezca del brazo y tironeó de él, metiendo su mano en el bolsillo del rubiecito... ¡Y NO HABÍA NADA! Ni un botón. Ni una figurita de barro. ¡Nada! ¿Tanto la odiaba ahora? Ese no podía ser Tezca. Claro que no.
Ya estaban cerca de las gradas cuando fue entonces que lo vio con más detalle y allí también los demás estarían reaccionando. Y aunque todos lo tomaron de manera más casual, Yuuki no lo haría así. Después de todo, el verdadero Tezca estaba allí cerca. En algún lado. Solito... sin sus buenos amigos. Sin quien le dijera que su cabello resplandecía como el sol y que sus ojos encantaban como el oro.
—¡MALDITO ESTAFADOR! ¡FUERA DE MI VISTA! ¡LARGO! ¡GORDO INÚTIL! —Le dio una patada al gordo y luego miró a Ryota, Barald y Runin.
—¿Cómo pudieron confundirlo? —Sí, ella no pudo haberlo hecho. Por supuesto que no—. ¡¿DÓNDE ESTÁ TEZCA?! ¡¡¡¡TEZZZZZZZZZZZZZCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!! ¡TEZCA! ¡¿DÓNDE ESTAS?! ¡TEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEZCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Armó un enorme alboroto entre las gradas, mirando a todas partes. Seguramente lo habrían dejado atrás. Así que dio unsalto y quiso regresarse, pero con la buena vista que tenía pudo reconocer a dos personas: Y una de esas personas era el propio Tezca. El de verdad. Así pues, y con afán, dejó a sus compañeros y fue por su amigo y aquella otra persona. Llegar a ellos fue más tardado de lo que pensó, y cuando al fin pudo reunirse con Tezca, Miyori se habría ido.
Sí. Miyori. A quien había estado siguiendo en el periódico. A quien conoció en Baterilla. Quería abrazarla y saber qué era de ella. Pero estaba con su propio grupo, su propia tripulación. Yuuki sonrió de forma sincera y no pudo hacer más que desear silenciosamente que aquella chiquilla pudiera estar siendo muy feliz. Y sin olvidar por quién había hecho todo el escándalo de antes, volvió su atención a Tezca.
Al alcanzarlo, lo abrazó con fuerza, hundiendo su cara en su espalda.
—¡Idiota! ¡Te perdiste de mi vista! ¡Eres el peor amigo! ¡Te odio! ¡Muérete! —Y era claro que quería decir todo lo contrario.
Luego de haber hecho su berrinche, levantó la cara y miró al sujeto que estaba con su niño dorado.
—Onizuka Jin... —Su cara pasó a la reserva y sospecha inmediata—. Espera un momento... —Miró a los dos. Estaban muy juntos. Los tomó de las orejas a ambos entonces—. ¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?!
—Ciertamente, parece que fuera birkaniano, sí. Pero sus alas son más grandes que las mías, ¿Ves? —Movió suave y alegremente sus alas dándose la vuelta para que el mink hurón pudiera verlas con más detalle, de paso posó un poco coqueta para él—. Y sí. Nací aquí. Tengo pocos recuerdos, era muy chica y la verdad es que deconozco cómo se lleva la gente aquí. Mis padres me contaron más bien poco... pero recuerdo que hablaron de la ciudad dorada de Shandora... más allá de lo que ves, n-
Y allí ya estaba Barald haciendo una de las suyas nuevamente. Yuuki quedó completamente en blanco, siendo Ryota quien interfiriera en primera instancia y sacara sus dotes artísticas, provocando una reacción en Runin que hizo que la birkaniana simplemente riera.
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH! —Y conforme todo aquello sucedía, parecía que Varo Ganchin y los demás Piratas de la Sepultura se alejaban. Al notarlo, Yuuki continuó riendo y se despidió brevemente mientras agitó su mano, esperando que la vieran. Habían sido un grupo algo peculiar de encontrarse, pese a todo.
Ahora era momento de moverse. No se metería en la ira de Runin y dejaría que los otros dos tontos se ocuparan de calmarla... ella no iba a pagar platos rotos. Así que agarró a Tezca del brazo y tironeó de él, metiendo su mano en el bolsillo del rubiecito... ¡Y NO HABÍA NADA! Ni un botón. Ni una figurita de barro. ¡Nada! ¿Tanto la odiaba ahora? Ese no podía ser Tezca. Claro que no.
Ya estaban cerca de las gradas cuando fue entonces que lo vio con más detalle y allí también los demás estarían reaccionando. Y aunque todos lo tomaron de manera más casual, Yuuki no lo haría así. Después de todo, el verdadero Tezca estaba allí cerca. En algún lado. Solito... sin sus buenos amigos. Sin quien le dijera que su cabello resplandecía como el sol y que sus ojos encantaban como el oro.
—¡MALDITO ESTAFADOR! ¡FUERA DE MI VISTA! ¡LARGO! ¡GORDO INÚTIL! —Le dio una patada al gordo y luego miró a Ryota, Barald y Runin.
—¿Cómo pudieron confundirlo? —Sí, ella no pudo haberlo hecho. Por supuesto que no—. ¡¿DÓNDE ESTÁ TEZCA?! ¡¡¡¡TEZZZZZZZZZZZZZCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!! ¡TEZCA! ¡¿DÓNDE ESTAS?! ¡TEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEZCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Armó un enorme alboroto entre las gradas, mirando a todas partes. Seguramente lo habrían dejado atrás. Así que dio unsalto y quiso regresarse, pero con la buena vista que tenía pudo reconocer a dos personas: Y una de esas personas era el propio Tezca. El de verdad. Así pues, y con afán, dejó a sus compañeros y fue por su amigo y aquella otra persona. Llegar a ellos fue más tardado de lo que pensó, y cuando al fin pudo reunirse con Tezca, Miyori se habría ido.
Sí. Miyori. A quien había estado siguiendo en el periódico. A quien conoció en Baterilla. Quería abrazarla y saber qué era de ella. Pero estaba con su propio grupo, su propia tripulación. Yuuki sonrió de forma sincera y no pudo hacer más que desear silenciosamente que aquella chiquilla pudiera estar siendo muy feliz. Y sin olvidar por quién había hecho todo el escándalo de antes, volvió su atención a Tezca.
Al alcanzarlo, lo abrazó con fuerza, hundiendo su cara en su espalda.
—¡Idiota! ¡Te perdiste de mi vista! ¡Eres el peor amigo! ¡Te odio! ¡Muérete! —Y era claro que quería decir todo lo contrario.
Luego de haber hecho su berrinche, levantó la cara y miró al sujeto que estaba con su niño dorado.
—Onizuka Jin... —Su cara pasó a la reserva y sospecha inmediata—. Espera un momento... —Miró a los dos. Estaban muy juntos. Los tomó de las orejas a ambos entonces—. ¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?!
Combo de pollito frito con papas

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)