16-07-2026, 08:26 PM
Tras una extensa noche, en la que el sueño que antecede al descanso estuvo ausente de mi persona, por fin al amanecer pude ver una isla cerca, y por fortuna también el puerto, por lo que me ahorraba la tarea de rodearla para buscarlo, y más cuando el tiempo era un lujo que no tenía justo ahora. Procedí a tomar todo cuanto pudiese cargar a mis espaldas: ahorros y alimentos sobre todo, aunque no eran muchos, pues los había ido empleando con mesura para mantenerme durante varios meses, tanto yo como el barco…lo más buenamente que podía, claramente. *Pues…todo correcto.* Con todo listo en una bolsa a modo de mochila, habiendo terminado los preparativos, procedí a subir al mástil mayor del barco, y acompañado por la salada brisa marina, pude contemplar con mayor detalle la isla que me estaba acercando…y la identifiqué a raíz de un vago recuerdo.*Conque Baterilla…hace ya la tira desde la última vez que estuve aquí…* Recuerdos de mis inicios en la piratería junto al grupo con el que me fugué en el pasado que, en retrospectiva, era muy lejano para mí.
Unos minutos después, ya solo me hizo falta dar un paso hacia el frente para pisar el puerto…un momento ¿Desde el mástil mayor? Efectívamente, pues el barco ya estaba hundiéndose desde bien vi tierra, había intentado mantenerlo en buenas condiciones hasta ahora, sobre todo durante la noche tapando los agujeros y achicando el agua yo solo (este era el motivo por el que decidí no dormir, una prioridad dificil de discutir), pero al final, sin los cuidados apropiados de un carpintero…pues bueno, este desenlace no debería de sorprender. Una vez lo vi hundirse por completo, puse mi diestra en el pecho izquierdo, con mi espada alzada hacia arriba, me despedí definitivamente del que fue mi hogar por casi 6 años, una despedida amarga, pero que ya había digerido con el paso del tiempo. Aquí comenzaría una nueva etapa de mi vida.
Como en todos los inicios, apremia prepararse como es debido, pues lo que llevaba encima no era suficiente en absoluto, al menos no a largo plazo, pero cuanto antes tomase las medidas que pudiera y requiriese, mejor, por lo que, viendo el flujo de las masas que se iban congregando en el puerto y procedían a dispersarse, seguí el paso de la mayoría…y con ello llegué al que parecía ser el mercado principal.
Decir que era bullicioso era quedarse corto, las ofertas que gritaban los comerciantes de cada puesto apareciese que hacían eco por toda la calle, las gentes hacían sobreesfuerzos para simplemente avanzar o llegar a los vendedores atraídos por el género de sus productos, que de hecho, en total, la variedad era inmensa, incluso comparando con el pasado * No lo recordaba tan ‘’caótico’’...* Pero por animado que estuviese el ambiente, era cuando más mantenía mi guardia, era un hervidero de oportunidades para el hurto, para mi y los demás.
De entre todas las voces, una anunciaba un dos por uno en piezas de fruta fresca, con especial énfasis en manzanas recién recogidas del manzano, lo cual captó mi interés, y me acerqué como quien simplemente pasaba por al lado de la misma, y ojeé los precios…y a un comerciante bastante acomodado, si em preguntan.*Y se quejan de los piratas…vaya caradura.* Desorbitados, incluso si fuesen de la calidad que presumía, no valdrían casi ‘’un ojo de la cara’’ como estaba indicado…Entonces, como quien quita la varilla de madera correcta sin que se tambalee la torre, me llevé una de las manzanas, una en un ángulo oculto para el vendedor, y sin alterar mi compás, me alejé y guardé la pieza en un bolsillo. Casi me tenté de llevarme también una naranja (para el escorbuto y demás)...pero esa ya sería en otra ocasión (legítimamente o no). *Creo…que había una posada cerca de aquí…* No tenía intención de estar mucho tiempo aquí…pero por el momento, tener un lugar al que volver a descansar y planear era también importante, ahora sería esta mi prioridad más inmediata.
Unos minutos después, ya solo me hizo falta dar un paso hacia el frente para pisar el puerto…un momento ¿Desde el mástil mayor? Efectívamente, pues el barco ya estaba hundiéndose desde bien vi tierra, había intentado mantenerlo en buenas condiciones hasta ahora, sobre todo durante la noche tapando los agujeros y achicando el agua yo solo (este era el motivo por el que decidí no dormir, una prioridad dificil de discutir), pero al final, sin los cuidados apropiados de un carpintero…pues bueno, este desenlace no debería de sorprender. Una vez lo vi hundirse por completo, puse mi diestra en el pecho izquierdo, con mi espada alzada hacia arriba, me despedí definitivamente del que fue mi hogar por casi 6 años, una despedida amarga, pero que ya había digerido con el paso del tiempo. Aquí comenzaría una nueva etapa de mi vida.
Como en todos los inicios, apremia prepararse como es debido, pues lo que llevaba encima no era suficiente en absoluto, al menos no a largo plazo, pero cuanto antes tomase las medidas que pudiera y requiriese, mejor, por lo que, viendo el flujo de las masas que se iban congregando en el puerto y procedían a dispersarse, seguí el paso de la mayoría…y con ello llegué al que parecía ser el mercado principal.
Decir que era bullicioso era quedarse corto, las ofertas que gritaban los comerciantes de cada puesto apareciese que hacían eco por toda la calle, las gentes hacían sobreesfuerzos para simplemente avanzar o llegar a los vendedores atraídos por el género de sus productos, que de hecho, en total, la variedad era inmensa, incluso comparando con el pasado * No lo recordaba tan ‘’caótico’’...* Pero por animado que estuviese el ambiente, era cuando más mantenía mi guardia, era un hervidero de oportunidades para el hurto, para mi y los demás.
De entre todas las voces, una anunciaba un dos por uno en piezas de fruta fresca, con especial énfasis en manzanas recién recogidas del manzano, lo cual captó mi interés, y me acerqué como quien simplemente pasaba por al lado de la misma, y ojeé los precios…y a un comerciante bastante acomodado, si em preguntan.*Y se quejan de los piratas…vaya caradura.* Desorbitados, incluso si fuesen de la calidad que presumía, no valdrían casi ‘’un ojo de la cara’’ como estaba indicado…Entonces, como quien quita la varilla de madera correcta sin que se tambalee la torre, me llevé una de las manzanas, una en un ángulo oculto para el vendedor, y sin alterar mi compás, me alejé y guardé la pieza en un bolsillo. Casi me tenté de llevarme también una naranja (para el escorbuto y demás)...pero esa ya sería en otra ocasión (legítimamente o no). *Creo…que había una posada cerca de aquí…* No tenía intención de estar mucho tiempo aquí…pero por el momento, tener un lugar al que volver a descansar y planear era también importante, ahora sería esta mi prioridad más inmediata.
Resumen
