17-07-2026, 09:04 PM
Las presentaciones fueron muy bien (o al menos todo lo bien que al parecer podían ir) y, tras negar con una sonrisa ante la pregunta sobre si fumo, escucho los gritos del público con saltitos de emoción contenida, memorizándolos para la próxima vez que viniera y así poder gritar con todos al unísono en el futuro. ¡Porque esta experiencia es tan increíble que tengo que volver sí o sí cuando me vuelva más fuerte!
En cuanto el dirigente lanzó cuatro esferas de humo al centro, aparece un tronco acolchado con una cosa roja muy llamativa arriba del todo. ¡Espera! ¡¿Eso es un Mushi Mushi?! ¡Y tiene un casquito muy mono a su medidaaaaaa! Mis pequeños saltitos quedaron menos disimulados, pero escucho atentamente cada instrucción.
¡Un golpe poderoso! ¡Una prueba de fuerza!
Para mi sorpresa, Juan pareció ponerse un poco nervioso, así que lo observo con el rostro ligeramente inclinado. ¿Estaría bien…? Pero enseguida muevo alegremente la cola en cuanto comenta en voz alta el que parece ser el problema.
―¡No pasa nada, Juan! ¡Yo tampoco soy nada fuerte! ―admito sin problema al tiempo que le doy unas palmaditas sobre el caparazón para hacerlo sentir mejor―. No te preocupes, ¡hay más pruebas! Seguro que hay alguna que sea buena para nosotros~.
Por suerte, nuestro compañero rubio asintió y avanzó hacia el objeto de la prueba. No tardó nada en hacerlo pero, mientras se remangaba y caminaba con lentitud, otro adversario se le adelantó.
Es un joven de cabello oscuro y apariencia melancólica. Eros Focalor. No sabía nada de ninguno de los piratas más allá de su recompensa, y este parece bastante tímido, no sé si…
Enseguida cubro mi rostro con las manos con una aspiración de sorpresa. Se ha convertido… ¡¡en un topito!!
―¡Aaaaaaah! ¡Es supercuquiiiiiiiiiiiiiii! ―exclamo emocionada con renovados saltitos, mi cola agitándose y los puños cerrados a la altura del rostro. Sin embargo, para mi inmensa sorpresa (y, al parecer, la de Juan), aquel diminuto animalito dio un golpe superpotente a su objetivo―. ¡Halaaaa!
Pero, por supuesto, Stroud no se hace esperar. Una vez delante de su propia estaca, puso una pose de pinta peligrosa y, tras un momento de concentración… ¡da un puñetazo superpoderoso… ¿CON MOCHI?! A la sorpresa y la admiración, lo sigue una inmensa alegría tras ver el increíble resultado.
―¡¡Muy bien, Strouuuuuuuuud!! ¡¡Muy bieeeeeeeeeeeen!! ―aplaudo sin dejar de saltar, emocionada por el impresionante resultado. Ante las palabras de Jin, no dudo en asentir, mirándolo con un brillo emocionado en mis aguamarinas―. ¡¿Verdad que sí?! ¡Yo nunca lo había visto en acción! ¡¡Es superfuerte!!
Tras una elegante reverencia, nuestro compañero no tarda en regresar.
―¡Lo has hecho genial, Stroud! ¿Podrías hacer postres para comer aquí mientras vemos a los demás? ¡Sería muy divertido! ―propongo alegremente, encantada sólo de imaginarlo.
¡Pero aún falta saber cómo lo harán los demás!
El siguiente es uno de los tipos enormes, Ubbe, aunque hace tiempo que no lo veo en los carteles de “se busca”. Viéndolo de cerca, esas gafas de sol le quedan muuuuy guays. Juan piensa muy parecido a mí, ante lo que no puedo evitar dejar escapar una risita de diversión. Se expresaba de forma rarísima, pero superinteresante, ¡y también se transforma en un animal! ¡Un dinosaurio!
―¡Waaaaaaaaaa! ¡Qué chuloooooooooo! ―exclamo sin darme cuenta, pues en mi vida he visto en persona nada que se le parezca ni remotamente. Y así, ante todos, ¡da un potentísimo golpe con su poderosa cola!―. ¡Wooooooo!
La siguiente es la primera dama de la prueba… aunque “dama” sería una palabra demasiado delicada para ella. Recuerdo su rostro de los carteles, Maki, aunque se me hace extraño porque en las imágenes se la veía con cabello verde. También la vi en las gradas; me llamó mucho la atención su ropa y la de aquellos que se sentaron cerca de ella, como Miyori. El comentario del gyojin me pilla un poco desprevenida. No parecía hablar de alguien que ha visto sólo en un cartel.
―¿La conoces? ―inquiero con curiosidad.
Enseguida sigo mirando, ¡y también ella se transforma en un animal! ¡Una iguana! Le pega muchísimo, con esos rasgos afilados y peligrosos que tiene en su forma humana.
Ahora que lo pienso, ¡todos los usuarios de zoan que he visto hasta el momento pegan mucho con su persona sin transformar! Juan tiene caparazón con y sin transformación, el chico tímido se transforma en una cosita pequeña y adorable, el buccaneer enorme y guay en un animal enorme y guay y la mujer de apariencia peligrosa y antiguo cabello verde se vuelve un animal verde lleno de pinchos. ¡Hasta yo me convierto en un animalito adorable, travieso y lleno de energía!
¡Lo de que las frutas eligen a sus usuarios es verdad! ¡¡Tiene que serlo!!
Tras su ataque es el turno de Uker, y yo me escondo un poquito detrás de Juan y Jin sin que se note demasiado, aunque no puedo evitar tener las orejas un poquitito gachas… Por cómo habla, da… un poquito de miedo… Da un golpe muy, muy potente, pero es cierto que al lado de los otros puede parecer que no lo es tanto como lo es realmente. ¿Estaría enfadado por eso…?
El insulto de Juan me hace dar un respingo, pillándome completamente desprevenida. Al menos, el comentario de Jin me hace reír un poquito de nuevo, especialmente cuando el otro inmenso pirata apoya también las palabras de Juan, lo que me hace volver al presente con mi actitud de siempre.
Lo sigue otra mujer con una estética completamente distinta a la de Maki, pero igual de peligrosa: Bai Mudan. Hace como un año que no sale en los carteles del periódico… Ni siquiera sabía si seguiría viva. Cuando actúa, hace algo que no termino de entender…, pero que termina golpeando muy fuerte. Más o menos igual que Uker.
Tras esta, va Ryota Miyamoto, un joven pirata que demuestra ser más enérgico de lo que aparenta en los carteles. ¡Me cae bien! Pero él, al igual que el topo, tiene una fuerza que supera con creces la que puede llegar a parecer por su aspecto.
―¡Halaaaaaaa! ¡También es muy fuerte! ―La sorpresa es pronto sustituida por una risita ante su agradecimiento hacia mi compañero marine―. ¡¿Eso son tus guantes, Juan?! ¡Son impresionantes! ―lo elogio yo también aplaudiendo un poquito―. ¡¿Ha pegado así de fuerte por ellos?!
Pero el chico no sólo es fuerte, sino también listo, así que se los pasa a su compañera de otro cubículo: Runin Kitay, quien parece incluso más enérgica que el castaño. En su caso, gira muy, muy fuerte y rápido el brazo… ¡y da un golpe increíble en el blanco!
―¡¡Tus guantes son realmente increíbles, Juan!! ―observo asombrada a la tortuga tras el gran éxito del último par de concursantes. ¡Obviamente, ese es el elemento común en ambos!
El último debe de ser compañero de Maki, porque también lleva unas ropas preciosas a juego con las de ella y Miyori. Qué pena que el velo le cubra la cara… Aunque dio un buen golpe, al parecer esta prueba no es la mejor para él, pero tiene la astucia de intentar ganarse al público y que lo llamen para otro tipo de cosas… ¡como un concurso de belleza! ¡Oh, qué buena idea!
―¡Chicos, chicos! ―exclamo emocionada hacia mis tres compañeros―, ¿creéis que harán ese concurso de belleza? ¡Si causo una buena impresión, ¿creéis que me dejarán participar a mí también?! ¡Ojalá que síiiiiiiiiiii!
En cuanto el dirigente lanzó cuatro esferas de humo al centro, aparece un tronco acolchado con una cosa roja muy llamativa arriba del todo. ¡Espera! ¡¿Eso es un Mushi Mushi?! ¡Y tiene un casquito muy mono a su medidaaaaaa! Mis pequeños saltitos quedaron menos disimulados, pero escucho atentamente cada instrucción.
¡Un golpe poderoso! ¡Una prueba de fuerza!
Para mi sorpresa, Juan pareció ponerse un poco nervioso, así que lo observo con el rostro ligeramente inclinado. ¿Estaría bien…? Pero enseguida muevo alegremente la cola en cuanto comenta en voz alta el que parece ser el problema.
―¡No pasa nada, Juan! ¡Yo tampoco soy nada fuerte! ―admito sin problema al tiempo que le doy unas palmaditas sobre el caparazón para hacerlo sentir mejor―. No te preocupes, ¡hay más pruebas! Seguro que hay alguna que sea buena para nosotros~.
Por suerte, nuestro compañero rubio asintió y avanzó hacia el objeto de la prueba. No tardó nada en hacerlo pero, mientras se remangaba y caminaba con lentitud, otro adversario se le adelantó.
Es un joven de cabello oscuro y apariencia melancólica. Eros Focalor. No sabía nada de ninguno de los piratas más allá de su recompensa, y este parece bastante tímido, no sé si…
Enseguida cubro mi rostro con las manos con una aspiración de sorpresa. Se ha convertido… ¡¡en un topito!!
―¡Aaaaaaah! ¡Es supercuquiiiiiiiiiiiiiii! ―exclamo emocionada con renovados saltitos, mi cola agitándose y los puños cerrados a la altura del rostro. Sin embargo, para mi inmensa sorpresa (y, al parecer, la de Juan), aquel diminuto animalito dio un golpe superpotente a su objetivo―. ¡Halaaaa!
Pero, por supuesto, Stroud no se hace esperar. Una vez delante de su propia estaca, puso una pose de pinta peligrosa y, tras un momento de concentración… ¡da un puñetazo superpoderoso… ¿CON MOCHI?! A la sorpresa y la admiración, lo sigue una inmensa alegría tras ver el increíble resultado.
―¡¡Muy bien, Strouuuuuuuuud!! ¡¡Muy bieeeeeeeeeeeen!! ―aplaudo sin dejar de saltar, emocionada por el impresionante resultado. Ante las palabras de Jin, no dudo en asentir, mirándolo con un brillo emocionado en mis aguamarinas―. ¡¿Verdad que sí?! ¡Yo nunca lo había visto en acción! ¡¡Es superfuerte!!
Tras una elegante reverencia, nuestro compañero no tarda en regresar.
―¡Lo has hecho genial, Stroud! ¿Podrías hacer postres para comer aquí mientras vemos a los demás? ¡Sería muy divertido! ―propongo alegremente, encantada sólo de imaginarlo.
¡Pero aún falta saber cómo lo harán los demás!
El siguiente es uno de los tipos enormes, Ubbe, aunque hace tiempo que no lo veo en los carteles de “se busca”. Viéndolo de cerca, esas gafas de sol le quedan muuuuy guays. Juan piensa muy parecido a mí, ante lo que no puedo evitar dejar escapar una risita de diversión. Se expresaba de forma rarísima, pero superinteresante, ¡y también se transforma en un animal! ¡Un dinosaurio!
―¡Waaaaaaaaaa! ¡Qué chuloooooooooo! ―exclamo sin darme cuenta, pues en mi vida he visto en persona nada que se le parezca ni remotamente. Y así, ante todos, ¡da un potentísimo golpe con su poderosa cola!―. ¡Wooooooo!
La siguiente es la primera dama de la prueba… aunque “dama” sería una palabra demasiado delicada para ella. Recuerdo su rostro de los carteles, Maki, aunque se me hace extraño porque en las imágenes se la veía con cabello verde. También la vi en las gradas; me llamó mucho la atención su ropa y la de aquellos que se sentaron cerca de ella, como Miyori. El comentario del gyojin me pilla un poco desprevenida. No parecía hablar de alguien que ha visto sólo en un cartel.
―¿La conoces? ―inquiero con curiosidad.
Enseguida sigo mirando, ¡y también ella se transforma en un animal! ¡Una iguana! Le pega muchísimo, con esos rasgos afilados y peligrosos que tiene en su forma humana.
Ahora que lo pienso, ¡todos los usuarios de zoan que he visto hasta el momento pegan mucho con su persona sin transformar! Juan tiene caparazón con y sin transformación, el chico tímido se transforma en una cosita pequeña y adorable, el buccaneer enorme y guay en un animal enorme y guay y la mujer de apariencia peligrosa y antiguo cabello verde se vuelve un animal verde lleno de pinchos. ¡Hasta yo me convierto en un animalito adorable, travieso y lleno de energía!
¡Lo de que las frutas eligen a sus usuarios es verdad! ¡¡Tiene que serlo!!
Tras su ataque es el turno de Uker, y yo me escondo un poquito detrás de Juan y Jin sin que se note demasiado, aunque no puedo evitar tener las orejas un poquitito gachas… Por cómo habla, da… un poquito de miedo… Da un golpe muy, muy potente, pero es cierto que al lado de los otros puede parecer que no lo es tanto como lo es realmente. ¿Estaría enfadado por eso…?
El insulto de Juan me hace dar un respingo, pillándome completamente desprevenida. Al menos, el comentario de Jin me hace reír un poquito de nuevo, especialmente cuando el otro inmenso pirata apoya también las palabras de Juan, lo que me hace volver al presente con mi actitud de siempre.
Lo sigue otra mujer con una estética completamente distinta a la de Maki, pero igual de peligrosa: Bai Mudan. Hace como un año que no sale en los carteles del periódico… Ni siquiera sabía si seguiría viva. Cuando actúa, hace algo que no termino de entender…, pero que termina golpeando muy fuerte. Más o menos igual que Uker.
Tras esta, va Ryota Miyamoto, un joven pirata que demuestra ser más enérgico de lo que aparenta en los carteles. ¡Me cae bien! Pero él, al igual que el topo, tiene una fuerza que supera con creces la que puede llegar a parecer por su aspecto.
―¡Halaaaaaaa! ¡También es muy fuerte! ―La sorpresa es pronto sustituida por una risita ante su agradecimiento hacia mi compañero marine―. ¡¿Eso son tus guantes, Juan?! ¡Son impresionantes! ―lo elogio yo también aplaudiendo un poquito―. ¡¿Ha pegado así de fuerte por ellos?!
Pero el chico no sólo es fuerte, sino también listo, así que se los pasa a su compañera de otro cubículo: Runin Kitay, quien parece incluso más enérgica que el castaño. En su caso, gira muy, muy fuerte y rápido el brazo… ¡y da un golpe increíble en el blanco!
―¡¡Tus guantes son realmente increíbles, Juan!! ―observo asombrada a la tortuga tras el gran éxito del último par de concursantes. ¡Obviamente, ese es el elemento común en ambos!
El último debe de ser compañero de Maki, porque también lleva unas ropas preciosas a juego con las de ella y Miyori. Qué pena que el velo le cubra la cara… Aunque dio un buen golpe, al parecer esta prueba no es la mejor para él, pero tiene la astucia de intentar ganarse al público y que lo llamen para otro tipo de cosas… ¡como un concurso de belleza! ¡Oh, qué buena idea!
―¡Chicos, chicos! ―exclamo emocionada hacia mis tres compañeros―, ¿creéis que harán ese concurso de belleza? ¡Si causo una buena impresión, ¿creéis que me dejarán participar a mí también?! ¡Ojalá que síiiiiiiiiiii!
Kuroshiro
