17-07-2026, 10:20 PM
El itinerario de esta justa deportiva, estaba ya establecido, era admirable como es que algo que de alguna forma podría ser difícil de organizar y llevar a cabo sin contratiempos era casi un sueño, sin embargo los organizadores de este evento parecían muy comprometidos y experimentados con el mismo. El dirigente además de organizar los equipos, parecía hacerlo con total soltura y diligencia, a su vez agradeciendo al regente de esta isla celestial la oportunidad de forma parte de todo este evento. Dharma miraba todo el estadio, no con un rostro de admiración, pero si con uno de observación, sin tampoco parecer un loco, simplemente su vista veía lo interesante de la situación. Las palabras del presentador que eran acompañadas por el eco de las personas, que parecían de lo mas contentas por estar en ese lugar.
También todos los participantes se ajustaban a las indicaciones dadas, nadie parecía querer protestar o llevar la contraria. Dharma notaba que de alguna forma el poder de Zarutsuki era suficiente para influir en todos los presentes, incluso en el espadachín mismo, que atraído por la idea de obtener una recompensa también tenia toda la intención de que las cosas sucedieran de la mejor manera. Tras hablar con algunos de su equipo y ver como el mas grande y alto de ellos se postulaba automáticamente a la prueba de fuerza. El oriundo de Wano se mantenía atento a lo que estaba por suceder. El coloso de piel canela, se erguía sobre los demás apuntándose en automático hacia la prueba de fuerza. Su seguridad era casi inspiradora, no había dudas en su andar, parecía ser fuerte y no había quien le pudiera discutir su optimismo. Dharma por su parte suspiro levemente. Y aunque su tono de voz era invariable y no sabia incluso hacerlo menos alto o menos bajo, por que para el era algo normal hablar en tono "normal" sin importar la situación, sus palabras, las palabras que decía mientras Ubbe caminaba hacia la siguiente posición, eran su manera de demostrar fortaleza y fe a su propio equipo.
|¡Bros... hagamos lo posible y necesario para lograrlo! ¡El universo nos esta mirando... el poder es para quien lo ejerce! |
Sus palabras eran muy seguras, su tono de voz grave, era incluso motivador más que intimidante en esta ocasión, la confianza que siempre llevaba Dharma en su interior, quiso ser extrapolada para sus demás compañeros. Para el espadachín cada competencia o batalla era algo que necesitaba ganar, pues la muerte o la derrota nunca fungía como parte de sus planes. Mientras veía a Ubbe acercarse al área donde tenia que ejecutar su proeza, noto como este se transformaba y aquello nuevo que prevalecía, era aun más impresionante y colosal, no cabe duda que en los mares existen personas con habilidades únicas. Dharma entendía que se podía tratar de una fruta del diablo del tipo Zoan, pero no había visto en mucho tiempo una en acción, ese conocimiento igual era valioso, ahora entendía que tenia que seguir avanzando para seguir aprendiendo y seguir creciendo en poder y fuerza, así como en conocimientos.
Los demás competidores también hacían lo propio, algunos más simples otros mas complejos. Pero podían lograrlo, algo en su interior le decía que podían, esa chispa ancestral y mística que poseía Dharma. El cual se mantenía en su cubículo pero a los bordes de este, observando el desempeño de cada uno de los participantes, tratando de reconocerlos y observar sus habilidades, pues entendía que también alguno de ellos podría ser su enemigo y era un gran momento para hacer un análisis de todo lo que poseía el mar, al menos hasta ese momento, todos los ahí presentes, podían ser sus futuros enemigos o aliados según se diera el caso.
También todos los participantes se ajustaban a las indicaciones dadas, nadie parecía querer protestar o llevar la contraria. Dharma notaba que de alguna forma el poder de Zarutsuki era suficiente para influir en todos los presentes, incluso en el espadachín mismo, que atraído por la idea de obtener una recompensa también tenia toda la intención de que las cosas sucedieran de la mejor manera. Tras hablar con algunos de su equipo y ver como el mas grande y alto de ellos se postulaba automáticamente a la prueba de fuerza. El oriundo de Wano se mantenía atento a lo que estaba por suceder. El coloso de piel canela, se erguía sobre los demás apuntándose en automático hacia la prueba de fuerza. Su seguridad era casi inspiradora, no había dudas en su andar, parecía ser fuerte y no había quien le pudiera discutir su optimismo. Dharma por su parte suspiro levemente. Y aunque su tono de voz era invariable y no sabia incluso hacerlo menos alto o menos bajo, por que para el era algo normal hablar en tono "normal" sin importar la situación, sus palabras, las palabras que decía mientras Ubbe caminaba hacia la siguiente posición, eran su manera de demostrar fortaleza y fe a su propio equipo.
|¡Bros... hagamos lo posible y necesario para lograrlo! ¡El universo nos esta mirando... el poder es para quien lo ejerce! |
Sus palabras eran muy seguras, su tono de voz grave, era incluso motivador más que intimidante en esta ocasión, la confianza que siempre llevaba Dharma en su interior, quiso ser extrapolada para sus demás compañeros. Para el espadachín cada competencia o batalla era algo que necesitaba ganar, pues la muerte o la derrota nunca fungía como parte de sus planes. Mientras veía a Ubbe acercarse al área donde tenia que ejecutar su proeza, noto como este se transformaba y aquello nuevo que prevalecía, era aun más impresionante y colosal, no cabe duda que en los mares existen personas con habilidades únicas. Dharma entendía que se podía tratar de una fruta del diablo del tipo Zoan, pero no había visto en mucho tiempo una en acción, ese conocimiento igual era valioso, ahora entendía que tenia que seguir avanzando para seguir aprendiendo y seguir creciendo en poder y fuerza, así como en conocimientos.
Los demás competidores también hacían lo propio, algunos más simples otros mas complejos. Pero podían lograrlo, algo en su interior le decía que podían, esa chispa ancestral y mística que poseía Dharma. El cual se mantenía en su cubículo pero a los bordes de este, observando el desempeño de cada uno de los participantes, tratando de reconocerlos y observar sus habilidades, pues entendía que también alguno de ellos podría ser su enemigo y era un gran momento para hacer un análisis de todo lo que poseía el mar, al menos hasta ese momento, todos los ahí presentes, podían ser sus futuros enemigos o aliados según se diera el caso.
OFF ROL:
| D e v i l s | N e v e r | C r y |
