18-07-2026, 08:38 AM
33 de primavera año 18.
Reino de Mogaro.
La primavera avanzaba tranquila, pero sin pausa, los edificios comerciales, no paraban de generar riquezas, por su parte, aquellos destinados a lo militar seguían sus rutinas sin presentar demoras o fallas, pero la joya de la corona era sin lugar a duda el majestuoso astillero de la isla, que con sus más de 3000 trabajadores era un coro incesante de martillazos, serruchos, gritos y trabajo.
Al ser Mogaro un reino tan prospero, ayudaba a que muchas personas que residían en el pudieran conocer el progreso y tener una mejor vida, mediante el trabajo, sin embargo, como en todas las sociedades existían las penurias y vicisitudes, esto empuja a las personas más necesitadas y vulnerables a aceptar tratos que en papel parecen favorecerles, pero no siempre es así.
El día a día del reino era algo que aquellos que hace un tiempo se lo habían arrebatado a aquel sátrapa que se hacía llamar rey, conocían muy bien, los Toros Negros sabían, a ciencia cierta todo lo que sucedía en su recinto de poder, o quizás solo sabían lo que sucedía en la poderosa urbe de Kamone, pues por los pueblos de Kara, Koma y Bayo se estaban empezando a esparcir rumores sobre las montañas, en principio parecían eso, simples rumores, pero la intensidad de los mismo solo fue creciendo, pero habia un punto en el que aquellos rumores convergían, las montañas, damiselas desaparecidas, objetos inanimados gigantes, promesas de riquezas.
Aquello que producía todo esto, creía que su accionar no dejaba huellas, sin embargo, siempre hay alguien que se pregunta, ¿Dónde estan?, ¿Qué será de ellos? Y estas dos preguntas específicamente se las hizo un muchacho de nombre Gregory de solo 14 años, oriundo de la isla, huérfano de padres, lo único que tenia en la vida era a su hermana Charllote de 19 años y ahora esta no estaba.
Gregory, sabia muy bien quienes controlaban la isla y era a ellos a quien debía acudir, así que una mañana de primavera especialmente fresca, tomo sus ropas raídas, la poca comida que tenía consigo, media manzana verde, dos cascaras de banana, un pan de hace 4 días o quizás más, su cantimplora con agua y metio todo en su mochila, se ato con fuerzas sus sandalias y salio de Koma en dirección a la ciudad de Kamome. Gregory no supo cuánto tiempo camino, pues carecía de reloj y ademas se perdió en varias ocasiones, girando a la derecha cuando el camino correcto era a la izquierda, siempre a la izquierda, una vez en la imponente Kamone, el chico quedo deslumbrado por las edificaciones, por la gran cantidad de personas, los soldados que la protegían, el muchacho dedujo que eran estos los que podían llevarlo con el comandante y su mariscal.
Así que se armo de valor y se acerco a uno de los soldados que portaba un rifle, se aclaro la garganta, se paró delante de él y se presentó. Haciendo un saludo militar – Señor, sí señor, recluta Gregory buscando las barracas señor, traigo información sobre las desapariciones en Koma señor. – El soldado quedo atónito ante aquello, frunciendo el ceño mientras decia. – ¿Información sobre las desapariciones? Sopeso un momento lo informado por el muchacho y recordó que el Mariscal Bambú les habia pedido que estuvieran atentos justamente ante aquello, así que cambio el gesto sonriendo y retomando la charla con Gregory le dijo. – Siendo sincero te me haces un poco joven para ser un recluta mi estimado Gregory, pero eso es algo que yo no decido, pero quiero recompensar tú entusiasmo. - El soldado se agacho, tomo parte de sus raciones de comida y agua, se las dejo al chico en la mochila y volvio a hablarle. – Un recluta bien alimentado, es un recluta siempre preparado, asi que, come y bebe esto mientras sigues ese camino. Y señalo hacia el fondo. – Encontraras una bifurcación, allí debes tomar el camino de la izquierda, recuerda, la izquierda siempre es el camino correcto, luego camina otros 10 minutos hasta toparte con un complejo militar, fuertemente protegido, acércate al guardia de l….. -LA IZQUIERDA – Dijo Gregory, quien ya le habia hincando el diente a lo que el soldado le habia dado, este último amplio su sonrisa y prosiguió hablándole. - Correcto Gregory, acércate al guardia de la izquierda y dile que el cabo Frank Aporrea, te envía a hablar con el Mariscal Bambú, dile lo mismo que me dijiste a mí, que traes información sobre los desaparecidos, en marcha soldado. Gregory trago como mejor pudo, asintió y comenzó a caminar por el camino indicado. Llegar hasta el complejo no le fue dificil y una vez allí se acerco al guardia de la garita izquierda, quien con el ceño fruncido escucho lo que el muchacho tuvo que decirle, asintió al escuchar el nombre del cabo Frank Aporrea y le pidio a Gregory que lo acompañara dentro del recinto.
Una vez dentro de este, el muchacho quedo boquiabierto por aquello que veía, los soldados iban de un lado a otro, algunos entrenaban, otros hablaban, la bandera de los Toros Negros ondeaba por doquier. Caminaron un corto periodo de tiempo y se pararon delante una gran puerta que decia “Mariscal Bambú”, toco la puerta 3 veces y escucho un “siga” que venia del otro lado, el soldado abrió la puerta y parado bajo el marco dijo. – Soldado Ant….– Pero el soldado sin nombre fue interrumpido por Gregory quien se adelantó, entrando a la habitación preso de la emoción de ver que no solo estaba el majestuoso panda en ella sino tambien el flamante comandante Kisuke, el chico habló alto atropellando las palabras. – !SEÑOR BAMBÚ, SEÑOR KAGEYAMA, ME LLAMO GREGORY, MI HERMANA DESAPARECIO EN LAS MONTAÑAS HACE YA 33 DIAS, ME DIJO QUE VOLVERIA, EN 30 DÍAS, PERO ESTO NO SUCEDIÓ. – Las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos. – LES PIDO POR FAVOR ME AYUDEN, ES TODO LO QUE TENGO, POR FAVOR, POR FAVOR, HARÉ LO QUE SEA, ME UNIRÉ A SU EJERCITO SI ES NECESARIO, PERO POR FAVOR, ENCUENTREN A MI HERMANA. – El chico junto sus manos y se arrodillo delante de aquellos dos hombres implorando ayuda.
Resumen
Apariencia de Gregory
Para los participantes
![[Imagen: d4qfcoi.png]](https://imgur.com/d4qfcoi.png)

![[Imagen: ycYPmG0.png]](https://i.imgur.com/ycYPmG0.png)