19-07-2026, 11:32 AM
Cualquiera que fuese mínimamente observador se habría percatado de que Jesse no estaba como siempre, no estaba siendo ese chico divertido, amable y hasta un poco coqueto que solía ser habitualmente se le notaba más cerrado en sí mismo y con pocas ganas de comunicarse con los demás, como si cada palabra que saliera de su boca tuviera que ser sacada a la fuerza, aunque tampoco es que nadie le hubiera forzado a hablar. Y así prefería que Jesse siguiera, ignoraba si era por que no se daban cuenta de su estado, o por que realmente había dejado de importar en el momento que dejó la capitanía.
Tenía tantas dudas con respecto a su vida, que ya hasta dudaba de la bondad de sus compañeros de División.
Su corazón andaba nublado y perdido. Por eso no le hacía especial gracia tener que acompañar a Seraphim a desayunar solo porque ella había tenido un antojo. Lo cierto es que conociéndola un poco como ya la conocía un poco, imaginaba que si le había dicho que fuera con ella es por que tenía algún tipo de interés extra en ello.
Como él directamente ni se había molestado en mirar por donde iban pues iba caminando con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos, se había limitado a seguirla, y dicho sea de paso, la orientación tampoco era que Jesse tuviera muy dominada, por lo que cuando acabaron en ese Dojo, la skypean de coletas, prácticamente ordenó a Jesse que hablara con ellos para pedirles indicaciones.
– ¿Por qué crees que tengo ganas de hablar con ellos? Además, están entrenando y no creo que les haga gracia ser molestados. – Suspiró y se miró el uniforme con algo de desprecio – Supongo que al ser un marine igual colaboran… – Se quejó.
Sin decir mucho más y soltando un bufido, se adentró en el Dojo esperando no molestar a quienes andaban entrenando.
– Disculpen… – Dejó un largo silencio entre sus primeras palabras y las siguientes – ¿Alguien podría decirnos como llegar a la ciudad? Mi compañera y yo somos marines y nos hemos desorientado mientras intentábamos llegar. – Obviamente omitió lo de los pancakes. Pues no consideraba que fuera nada serio preguntar algo así.
Sin sacar las manos de los bolsillos espero a ver si alguien de los que se encontraban allí presentes se dignaba a responderle.
Tenía tantas dudas con respecto a su vida, que ya hasta dudaba de la bondad de sus compañeros de División.
Su corazón andaba nublado y perdido. Por eso no le hacía especial gracia tener que acompañar a Seraphim a desayunar solo porque ella había tenido un antojo. Lo cierto es que conociéndola un poco como ya la conocía un poco, imaginaba que si le había dicho que fuera con ella es por que tenía algún tipo de interés extra en ello.
Como él directamente ni se había molestado en mirar por donde iban pues iba caminando con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos, se había limitado a seguirla, y dicho sea de paso, la orientación tampoco era que Jesse tuviera muy dominada, por lo que cuando acabaron en ese Dojo, la skypean de coletas, prácticamente ordenó a Jesse que hablara con ellos para pedirles indicaciones.
– ¿Por qué crees que tengo ganas de hablar con ellos? Además, están entrenando y no creo que les haga gracia ser molestados. – Suspiró y se miró el uniforme con algo de desprecio – Supongo que al ser un marine igual colaboran… – Se quejó.
Sin decir mucho más y soltando un bufido, se adentró en el Dojo esperando no molestar a quienes andaban entrenando.
– Disculpen… – Dejó un largo silencio entre sus primeras palabras y las siguientes – ¿Alguien podría decirnos como llegar a la ciudad? Mi compañera y yo somos marines y nos hemos desorientado mientras intentábamos llegar. – Obviamente omitió lo de los pancakes. Pues no consideraba que fuera nada serio preguntar algo así.
Sin sacar las manos de los bolsillos espero a ver si alguien de los que se encontraban allí presentes se dignaba a responderle.
Que incomodo estaba.
Cosas
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![[Imagen: wcSVpl9.jpeg]](https://i.imgur.com/wcSVpl9.jpeg)