20-07-2026, 07:54 PM
Los insultos de los ofendidos alcanzador por mi marcha, aun cuando el contacto con estos no pasaba de un roce cuando los rodeaba, no frenaron mi carrera, ni las pocas miradas de curiosidad desviaron la mía de la ladrona, en quien había puesto una ‘’diana mental’’ sobre la cual enfocaba una rabia que guiaba cada serpenteo y paso que daba, y por ello que conseguí recortar las distancias hasta conseguir quedarme frente a ella.
Lo quisiera o no, en cada respiración profunda parte de esa tensión escapaba de mi al espirar, la cual me habría gustado mantener lo más que pudiese por el momento, al menos hasta que realmente recuperase mis pertenencias , debía de insistir, y de relajarme no iba a conseguirlo si la primera advertencia no llegara a surtir efecto. Para sorpresa mía, si que fue favorable, o al menos esa era la impresión que daba la reacción de la albina, quien parecía haberse resignado de intentar huir, admitiendo que la alcancé, dándome una especie de bienvenida…y señalando mi anterior robo de la manzana. *Conque no pasé inadvertido del todo…*
Pensé por un segundo lo último: o me falta todavía maña para los hurtos (que no me extrañaría), o ella era más diestra/tenía más experiencia…y en un vistazo más prolongado era evidente que sería lo segundo, desde su vestimenta hasta su complexión física eran especializadas para la agilidad, y sin ignorar lo obvio, su belleza de seguro era una baza más para algunos hurtos. - Vaya, y yo que pensaba que fui bien fino ahí…falta de maña, imagino.- Un poco de autocrítica, con un eje de frustración en mi tono, aunque no lo veía como si mostrase debilidad, pues solo aceptando las flaquezas propias se puede perseguir la posibilidad de fortalecerse.
Mientras la bribona llevaba su zurda, con mis pertenencias dentro de la bolsa que sostenía, se presentó como Emilia…y analizó de nuevo mi situación, acertando en algunos puntos. Tomé la bolsa con mi mano izquierda antes de responder. -Llámame Al…y casi que si, estuve aquí hace mucho tiempo, en aquel entonces no pillé la temporada alta del comercio como ahora mismo…- Miré de reojo mis alrededores antes de continuar.- Pero hasta las calles han cambiado durante estos años…- Con esas palabras ya dichas, empezaron a surgir dudas sobre si la posada aún seguiría allí.
Lo quisiera o no, en cada respiración profunda parte de esa tensión escapaba de mi al espirar, la cual me habría gustado mantener lo más que pudiese por el momento, al menos hasta que realmente recuperase mis pertenencias , debía de insistir, y de relajarme no iba a conseguirlo si la primera advertencia no llegara a surtir efecto. Para sorpresa mía, si que fue favorable, o al menos esa era la impresión que daba la reacción de la albina, quien parecía haberse resignado de intentar huir, admitiendo que la alcancé, dándome una especie de bienvenida…y señalando mi anterior robo de la manzana. *Conque no pasé inadvertido del todo…*
Pensé por un segundo lo último: o me falta todavía maña para los hurtos (que no me extrañaría), o ella era más diestra/tenía más experiencia…y en un vistazo más prolongado era evidente que sería lo segundo, desde su vestimenta hasta su complexión física eran especializadas para la agilidad, y sin ignorar lo obvio, su belleza de seguro era una baza más para algunos hurtos. - Vaya, y yo que pensaba que fui bien fino ahí…falta de maña, imagino.- Un poco de autocrítica, con un eje de frustración en mi tono, aunque no lo veía como si mostrase debilidad, pues solo aceptando las flaquezas propias se puede perseguir la posibilidad de fortalecerse.
Mientras la bribona llevaba su zurda, con mis pertenencias dentro de la bolsa que sostenía, se presentó como Emilia…y analizó de nuevo mi situación, acertando en algunos puntos. Tomé la bolsa con mi mano izquierda antes de responder. -Llámame Al…y casi que si, estuve aquí hace mucho tiempo, en aquel entonces no pillé la temporada alta del comercio como ahora mismo…- Miré de reojo mis alrededores antes de continuar.- Pero hasta las calles han cambiado durante estos años…- Con esas palabras ya dichas, empezaron a surgir dudas sobre si la posada aún seguiría allí.
Resumen
