20-07-2026, 11:57 PM
Alfred se había acercado lo suficiente, ante una dama que, si bien no le ganaba en velocidad, si le ganaba en astucia... fue justo entre sus palabras cuando aquel “pirata” jugaría peor sus cartas, SI, había recuperado sus cosas y SI, al mirar de reojo habría marcado su destino.
Porque los ávidos instintos de la chica ladrona salieron a flote, detecto aquella perdida de vista y desde el punto ciego de Alfred de tal manera que, dando un ágil giro, elevando la pierna contraria completaría una patada con giro digna de un arte marcialista, la fuerza era baja con la chica, pero aquella centrifuga le agregaría furia al movimiento… sería el talón de la dama lo que alcanzaría el pómulo de Alfred a donde el daba el reojo… rápido… eficaz y sorpresivo.
Aquel pie le daría de lleno y sin poderse defender seria proyectado dos metros hacia donde su vista le habia permitido observar.
Uuuuuuhhhh – diría el “publico” al unisono
Parecería mentira, pero instintivamente Emilia correría en contra de la proyección, entrando entre la gente y definitivamente perdiéndose entre la multitud, no sin antes picarescamente decir.
Jajajaja bienvenido a Baterilla guapo *muak* - lanzaría un beso coqueto
Había dos lecciones de las cuales Alfred podría obtener de esta clase de momentos, número uno… ladrón que roba a ladrón tiene mil años de perdón y dos… no te distraigas.
Era todo, la aventura de Alfred apenas comenzaba en aquella isla, específicamente en aquel mercado, seguro habría otros que lo observaran y hasta quizá así como Emilia, ya le habrían enfocados algunos otros ladrones… quizá era momento de ser mas cauteloso o simplemente no confiarse con nada, ya solo quedaría avanzar y si el quería buscar aquella posada..¿ para qué? No lo sé, era muy temprano quizá, pero nadie juzga las decisiones de un HOMBRE.
Porque los ávidos instintos de la chica ladrona salieron a flote, detecto aquella perdida de vista y desde el punto ciego de Alfred de tal manera que, dando un ágil giro, elevando la pierna contraria completaría una patada con giro digna de un arte marcialista, la fuerza era baja con la chica, pero aquella centrifuga le agregaría furia al movimiento… sería el talón de la dama lo que alcanzaría el pómulo de Alfred a donde el daba el reojo… rápido… eficaz y sorpresivo.
Aquel pie le daría de lleno y sin poderse defender seria proyectado dos metros hacia donde su vista le habia permitido observar.
Uuuuuuhhhh – diría el “publico” al unisono
Parecería mentira, pero instintivamente Emilia correría en contra de la proyección, entrando entre la gente y definitivamente perdiéndose entre la multitud, no sin antes picarescamente decir.
Jajajaja bienvenido a Baterilla guapo *muak* - lanzaría un beso coqueto
Había dos lecciones de las cuales Alfred podría obtener de esta clase de momentos, número uno… ladrón que roba a ladrón tiene mil años de perdón y dos… no te distraigas.
Era todo, la aventura de Alfred apenas comenzaba en aquella isla, específicamente en aquel mercado, seguro habría otros que lo observaran y hasta quizá así como Emilia, ya le habrían enfocados algunos otros ladrones… quizá era momento de ser mas cauteloso o simplemente no confiarse con nada, ya solo quedaría avanzar y si el quería buscar aquella posada..¿ para qué? No lo sé, era muy temprano quizá, pero nadie juzga las decisiones de un HOMBRE.
Resumen 4 de 4

gracias por volar con Aero-arceo, vuelva pronto