22-07-2026, 09:34 PM
Parecía que todo iba a acabar, si no en buen término, en uno neutro entonces, había conseguido recuperar mis cosas sin ningún otro percance adicional que me lo impidiese…había comenzado a calmarme, y de antemano os confieso que me tranquilicé de más, pues lo que vino después ni lo vi venir, en más de un sentido.
En el momento que desvié mi mirada a los alrededores y comentaba sobre los cambios en Baterilla respecto mi vez pasada hace años, recibí en mi mejilla superior una soberana patada que me mandó a volar, e incluso secuestró la atención de todos quienes estaban allá, no pudiendo evitar sentir empatía por el impacto con un sonoro ‘’oooooffff’’ en conjunto. Conseguí mantener la bolsa agarrada con fuerza y delante mío, una lección que aprendí por las malas con el robo de antes, y no sería la última, pues mientras intentaba levantarme de nuevo pude ver como la albina bribona se alejaba, dándome la bienvenida de nuevo al mismo tiempo que me lanzaba un beso…con una intención burlesca tan descarada que solo hizo que mi sangre empezase a hervir de la rabia.
Pero mientras me intentaba levantar a duras penas (me sentía como si mi equilibrio me fallase) ya se había esfumado entre las masas espectadoras de lo que acababa de ocurrir. Entre un potente suspiro que no conseguí contener, y mi rascamiento de nuca, intenté desahogar mi ira , para después aliviar el dolor por el golpe recibido acariciando mi mejilla y recuperarme del golpe. Ahora sí, conseguí incorporarme, pero intentando aún no caerme por el mareo…uno que no calmó mis pensamientos. *Me ca…*Habría seguido pensando/enfocando mi odio hacia ella…pero tal y donde me encontraba, con todas las miradas pendientes de mí me tocaba dejar eso para después, debía agudizar mi guardia, muchísimo más que al principio, de seguro habrían otros ladrones igual o más hábiles que Emilia. Lo que más sacaría en claro de lo ocurrido: la atención siempre en alza, sobre todo en calles concurridas, y si en un lugar donde el hurto es fácil de llevar a cabo, lo más probable es que todo el mundo tiene un ladrón a sus espaldas. Por ello mismo que mis prioridades habían cambiado, tenía que irme a un lugar donde no hubiese tanta gente…y que debía de estar en esta isla menos tiempo del que tenía planeado en un principio.
En el momento que desvié mi mirada a los alrededores y comentaba sobre los cambios en Baterilla respecto mi vez pasada hace años, recibí en mi mejilla superior una soberana patada que me mandó a volar, e incluso secuestró la atención de todos quienes estaban allá, no pudiendo evitar sentir empatía por el impacto con un sonoro ‘’oooooffff’’ en conjunto. Conseguí mantener la bolsa agarrada con fuerza y delante mío, una lección que aprendí por las malas con el robo de antes, y no sería la última, pues mientras intentaba levantarme de nuevo pude ver como la albina bribona se alejaba, dándome la bienvenida de nuevo al mismo tiempo que me lanzaba un beso…con una intención burlesca tan descarada que solo hizo que mi sangre empezase a hervir de la rabia.
Pero mientras me intentaba levantar a duras penas (me sentía como si mi equilibrio me fallase) ya se había esfumado entre las masas espectadoras de lo que acababa de ocurrir. Entre un potente suspiro que no conseguí contener, y mi rascamiento de nuca, intenté desahogar mi ira , para después aliviar el dolor por el golpe recibido acariciando mi mejilla y recuperarme del golpe. Ahora sí, conseguí incorporarme, pero intentando aún no caerme por el mareo…uno que no calmó mis pensamientos. *Me ca…*Habría seguido pensando/enfocando mi odio hacia ella…pero tal y donde me encontraba, con todas las miradas pendientes de mí me tocaba dejar eso para después, debía agudizar mi guardia, muchísimo más que al principio, de seguro habrían otros ladrones igual o más hábiles que Emilia. Lo que más sacaría en claro de lo ocurrido: la atención siempre en alza, sobre todo en calles concurridas, y si en un lugar donde el hurto es fácil de llevar a cabo, lo más probable es que todo el mundo tiene un ladrón a sus espaldas. Por ello mismo que mis prioridades habían cambiado, tenía que irme a un lugar donde no hubiese tanta gente…y que debía de estar en esta isla menos tiempo del que tenía planeado en un principio.
Resumen
