22-07-2026, 10:43 PM
(Última modificación: 22-07-2026, 10:51 PM por Nyra Kuroshiro.
Razón: Énfasis en algunos karmas
)
[personajeinvalido=3941]
Una parte de mí se fijó en el rostro, habilidades y nombres de cada participante ante la prueba de aire, aunque otra divagaba entre todo y nada a la vez.
Finalmente, la voz del dirigente pareció despertarme. Mis ojos se abrieron por la sorpresa. Ya sabía que seguramente Juan ganaría el primer puesto, ¡pero ¿también había pasado el record del emperador?! ¿También se habría asomado para verlo igual que a…? ¡No! ¡Presente, presente!
―¡Muchísimas felicidades, Juan! ¡Has estado impresionante! ―aplaudo, tratando de centrarme en ese momento para dejar de pensar.
Pero, por supuesto, pronto habla nuevamente el presentador de las pruebas. Nerviosa, procuro sonreír y saludar a todo el público alzando ambas manos cuando dice mi nombre. Pronto llega el anuncio de la última prueba. ¿Certeza? ¿Serían acertijos o algo así? No, nada más lejos de aquello.
Una mosca. Unas líneas. Pistolas.
Una prueba de puntería. ¡¿Dónde están Choi y Dimitri cuando se los necesita?!
A pesar de los tan efusivos ánimos de Juan, mi primer instinto es cubrirme el rostro con las manos. Me sigue doliendo el pecho, el nudo en la garganta se aprieta y, mientras me cubro los ojos para no ver nada, los vítores y clamores del público me hacen empezar a sentir nauseas. Shin ha quedado increíble. María también. Y yo ni siquiera seré capaz de dar un espectáculo mínimamente decente. A estas alturas, ni siquiera pediría no perder. Si tan solo pudiera no hacer el ridículo… ¿Acaso este día podría irme peor? Siendo que el viaje había comenzado con muertes, poco debe de quedarme para llegar al fondo…
Quito las manos de mi rostro con una profunda inspiración, tratando de volver como puedo al presente mientras observo a Kiyoshi acercarse a la línea que tiene más cerca. Empieza a dolerme el estómago. Ni en sueños sería capaz de disparar desde tan lejos.
De reojo, observo que Bertram se acerca al grupo 2 para desearles suerte. Entonces recuerdo lo obvio: siempre puede ser peor. Sin ser capaz de mirar a nadie al rostro, simplemente me aseguro de saludarlo rápidamente con una sonrisa malamente fingida cuando llega frente a mí.
―Gracias, suerte a ti también…
Espero no parecer demasiado maleducada, pero ahora mismo no podría soportar sostener la mirada de absolutamente nadie, y…
Una luz que se refleja en todo el suelo capta mi atención. ¿Un akuma…? Ha intentado usar algo contra mí…? Cuando se marcha, simplemente contengo un suspiro. ¿Para qué, si igualmente es imposible que gane? ¿No ha visto mis bos a la espalda y mi espada al cinto?
―Chicos, siento mucho que por mi culpa no vayáis a conseguir el tercer puesto…
Agarrándome la tela del uniforme para sentir el colgante bajo esta, inspiro profundamente mientras Bertram se presenta a la prueba con otra marca increíblemente buena.
La siguiente es Miyori. Está preciosa y dispara el arco con habilidad desde la segunda línea. Tendrá un buen puesto y en el fondo me alegro de que al menos a una de las dos le vaya a ir bien.
Tras ella, se presenta el curioso mink hurón, Varo. Una vez ante el cubículo 5, de repente empiezo a sentirme aún peor. Agh, no puede ser… Además, también dispara bastante bien…
Lo sigue Tezca. Aunque lo hace mucho mejor de lo que lo haré yo, al menos, es el primero que tiene que acercarse casi a la última línea. Eso me anima un poquito. Cuando se presenta Masami después, sí que tiene que acercarse mucho más. Qué pena que los dos que vayamos a quedar peor tengamos que ser marines…
Pero, aun así, Masami ha sido lo bastante fuerte como para mostrar su mejor cara ante el mundo a pesar de todo.
Con una nueva inspiración, aprieto más fuerte mi colgante. Siendo honestos, seguir esperando no va a cambiar nada. Mis habilidades son las que son y eso es lo que hay. Hay toda una isla observando. Si no puedo dar un buen espectáculo, al menos mostraré la mejor versión que pueda ofrecer.
Haciendo uso de toda mi fuerza de voluntad, sonrío. Avanzo con pasos seguros hasta el lugar de la prueba con la espalda recta, ignorando el malestar. Si esta es una oportunidad única en la vida, haré lo posible por intentar pasármelo bien.
Tomo una de las pistolas entre mis dedos, para dirigirme hacia el público.
―¡¡Buenos días, Skypiea!! ―saludo en la voz más alta que puedo―. ¡¡Voy a confesaros algo!! ¡¡Vais a ser testigos… del primer disparo de mi vida!! ―No dudo en reír un poco. Si no puedo ganar la prueba, al menos procuraría llevarme su simpatía―. ¡¡Pero no pasa nada!! ¡¡Ese chico mencionó antes un concurso de belleza!! ―recuerdo a todos, señalando por un instante al pelirrosa antes de enlazar mis manos a la espalda―. ¡¡Si realmente hacéis uno, podéis invitarme a mí también~!!
Y, dicho aquello, me dirijo hacia las líneas, avanzando una tras otra. Sí, sé que es muy cerca, incluso avanzo un poco más desde la línea más lejana. Una vez cuando estoy en posición, doy una señal al dirigente tras de mí para que utilice el dial. El Den Den Mushi eructa una mosca y yo apunto con el arma y… ¡disparo!
… ¿Eh? ¿Por qué no se ha oído el “bang”? Oh, claro, esta cosa debe de ser el seguro, vi a Choi y a Dimitri quitarlo. Si le doy hacia abajo… ¡Listo! Vale, apunto de nuevo y… ¡le doy esta vez!
Tras una reverencia hacia el centro de las gradas, me vuelvo a mi cubículo mientras saludo nuevamente al público antes de colocar la pistola de nuevo en su lugar.
―¡¡Si queréis contactarme, podéis hablar conmigo en las gradas o donde nos encontremos~!!
A estas alturas, una parte de mí está deseando que eso ocurra. Cuanto antes me envíen a las gradas, antes podré salir del foco de tantas miradas.
Al regresar, sigo sonriendo, pero continúo sin ser capaz de mirar a nadie al rostro. Mis ojos pasan muy brevemente por el caparazón de Juan antes de desviarse de nuevo hacia la arena. Lo que dije antes era cierto. Él es grande y resistente. Yo, sin embargo, aunque sé que tengo más virtudes… ahora mismo sólo puedo sentir como si la única que tuviera fuese una cara bonita.
Kuroshiro
