23-07-2026, 07:17 PM
Como no podía ser de otra manera, el bello cisne que representaba a la reina Aspros decidió luchar por la libertad. Mi veneno - lleno de mi resentimiento y admiración a partes iguales - fue respondido por su lengua - igual de sibilina - perfectamente camuflada entre palabras o imágenes edulcoradas. Por nada estaba ante la mismísima reina Okama.
Expresadas sus declaraciones de intenciones, pude sentir como todo a nuestro alrededor se oscurecía paulatinamente, dejando la sala en un imaginario estado de penumbra hasta que, dos haces de luz, provenientes del mismo tejado, emergían abruptamente, cruzando el espacio que separaba la parte superior de la estancia hasta la propia superficie del suelo. Todo se hallaba en oscuridad, salvo dos focos de luz, que envolvían respectivamente a un servidor, y Aspros, a la representación de todo lo que quise ser pero que, por el factor genético nunca pude. Y es que este patito feo, nunca llegó a ser un cisne.
Sin embargo, a pesar de mi aparente fealdad, lo que si podría mostrarle, era que era superior a ella en todos los demás sentidos. Pero una reina no tiene por qué ser necesariamente hermosa, atractiva y querida. No, también podía ser una respetada, temida y… Fuerte.— Bien. — musité, pasando a empuñar mi arma solamente con mi siniestra, haciendo que esta brillará de un color negro gracias a mi haki, cuyo brazo flexioné,de forma que mi codo quedaba mirando hacia Aspros, al mismo tiempo que giraba mi cadera y cuerpo en sentido antihorario. Las puntas de mi arma apuntaban hacia el precioso cisne.— Llega pues el momento de hacer lyp sinc... — apreté los músculos de mi brazo derecho, al mismo tiempo que lo hacía con los de mi tren inferior.
Exclamé, en el momento en el que liberé toda la carga muscular que tenía en mi cuerpo, extendiendo mi brazo izquierdo hacia delante a la par que soltaba el agarre de Lipsync en el momento perfecto en el que este saldría proyectado hacia la rodilla derecha de Aspros.
Sin cesar en mi ofensiva, y segundos después de haber lanzado mi arma hacia su majestad, comencé a correr hacia ella dando zancadas, dos en específico, como si fuera una bailarina de ballet, con una gran celeridad hasta que recorté, en un abrir y cerrar de ojos, los 10 metros que me separaban de Aspros, quedando a sus pies prácticamente. En ese momento, me detuve abruptamente, dando un pequeño brinco con una voltereta hacia atrás, haciendo que mi culo quedara en pompa y mirando hacia el suelo y mi cuerpo paralelo al suelo. En esa postura, abrí mis piernas, formando una V entre ellas, y azotando con mi cola el suelo para propulsarme hacia el torso de la reina, propiciando un salto a gran velocidad cuya postura aproveché para asestar un aluvión de patadas hacia el intruso.
Tras el impacto de las patadas, mi cuerpo se propulsó hacia atrás, hacia el vacío del suelo, dando múltiples volteretas hacia atrás hasta que,una vez que llegué al suelo, me abrí de piernas, aterrizando perfectamente con mis extremidades inferiores abiertas. Me sentía… Una verdadera reina.
Expresadas sus declaraciones de intenciones, pude sentir como todo a nuestro alrededor se oscurecía paulatinamente, dejando la sala en un imaginario estado de penumbra hasta que, dos haces de luz, provenientes del mismo tejado, emergían abruptamente, cruzando el espacio que separaba la parte superior de la estancia hasta la propia superficie del suelo. Todo se hallaba en oscuridad, salvo dos focos de luz, que envolvían respectivamente a un servidor, y Aspros, a la representación de todo lo que quise ser pero que, por el factor genético nunca pude. Y es que este patito feo, nunca llegó a ser un cisne.
Sin embargo, a pesar de mi aparente fealdad, lo que si podría mostrarle, era que era superior a ella en todos los demás sentidos. Pero una reina no tiene por qué ser necesariamente hermosa, atractiva y querida. No, también podía ser una respetada, temida y… Fuerte.— Bien. — musité, pasando a empuñar mi arma solamente con mi siniestra, haciendo que esta brillará de un color negro gracias a mi haki, cuyo brazo flexioné,de forma que mi codo quedaba mirando hacia Aspros, al mismo tiempo que giraba mi cadera y cuerpo en sentido antihorario. Las puntas de mi arma apuntaban hacia el precioso cisne.— Llega pues el momento de hacer lyp sinc... — apreté los músculos de mi brazo derecho, al mismo tiempo que lo hacía con los de mi tren inferior.
— ¡POR VUESTRA VIDA-TON! —
Exclamé, en el momento en el que liberé toda la carga muscular que tenía en mi cuerpo, extendiendo mi brazo izquierdo hacia delante a la par que soltaba el agarre de Lipsync en el momento perfecto en el que este saldría proyectado hacia la rodilla derecha de Aspros.
Sin cesar en mi ofensiva, y segundos después de haber lanzado mi arma hacia su majestad, comencé a correr hacia ella dando zancadas, dos en específico, como si fuera una bailarina de ballet, con una gran celeridad hasta que recorté, en un abrir y cerrar de ojos, los 10 metros que me separaban de Aspros, quedando a sus pies prácticamente. En ese momento, me detuve abruptamente, dando un pequeño brinco con una voltereta hacia atrás, haciendo que mi culo quedara en pompa y mirando hacia el suelo y mi cuerpo paralelo al suelo. En esa postura, abrí mis piernas, formando una V entre ellas, y azotando con mi cola el suelo para propulsarme hacia el torso de la reina, propiciando un salto a gran velocidad cuya postura aproveché para asestar un aluvión de patadas hacia el intruso.
Tras el impacto de las patadas, mi cuerpo se propulsó hacia atrás, hacia el vacío del suelo, dando múltiples volteretas hacia atrás hasta que,una vez que llegué al suelo, me abrí de piernas, aterrizando perfectamente con mis extremidades inferiores abiertas. Me sentía… Una verdadera reina.
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