24-07-2026, 11:08 AM
No le hacia gracia la idea de que les pusieran a hacer ejercicio y mucho menos sin haber desayunado, y tampoco que aquel hombre les diese ordenes, el no tenia por que seguirlas, sin embargo Seraphim parecia que pensaba todo lo contrario, por lo menos en lo que a él se refería, pues ella misma había afirmado que no pensaba hacer ejercicio, pero Jesse no pensaba ser el tonto que iba a hacer cualquier cosa solo por que ella lo pidiera.
– Pues tu estas demasiado enclenque para formar parte de la marina, y pienso que estos hombres no estarán muy felices de ayudarnos si no eres capaz ni de calentar. ¿Qué pensarán si esto llega a oídos de la marina? Puede que piensen que no eres digna de pertenecer. – Decía mirándola de reojo, pues aunque él no estaba muy animado, aún sabía usar su pico de oro. – Y ya no sé si serias digna de ser un ángel de la marina. – Pensaba jugar con las armas que ella.
Él era consciente de que en ese momento no era nadie para indicar a otra persona lo que debía hacer, pues él se mostraba apático la mayor parte del tiempo y solo deseaba estar solo. Desaparecer en realidad, pero no eran tan cobarde (o valiente) como para quitarse la vida. Por lo cual, estar solo era bastante parecido a lo que deseaba. Aunque en este caso iba a ser difícil escapar a un lugar donde le pudieran dejar en paz.
– Aunque bueno, Seraphim, no te preocupes. Seguro que estos hombres comprenden que no eres lo suficientemente fuerte. – Otra forma de intentar molestar a la muchacha de cabellos azules.
No es que estuviera disfrutando con aquello, de hecho, ni siquiera sonreía, pero al menos de esa forma, al menos no tendría que hacer el canelo solo como aquella panda de bichos raros, especialmente el tal Hugo, el cual parecía un pulgar al cual le habían atado un hilo y por eso trozos de carne (en este caso músculos) aparecían por gran parte del pulgar, digo, del cuerpo.
Solo restaba ver cómo respondería Seraphim a aquel intento de provocación. Esperaba que su propio orgullo la hiciera ceder y terminara calentando y haciendo ejercicio junto a él.
– Pues tu estas demasiado enclenque para formar parte de la marina, y pienso que estos hombres no estarán muy felices de ayudarnos si no eres capaz ni de calentar. ¿Qué pensarán si esto llega a oídos de la marina? Puede que piensen que no eres digna de pertenecer. – Decía mirándola de reojo, pues aunque él no estaba muy animado, aún sabía usar su pico de oro. – Y ya no sé si serias digna de ser un ángel de la marina. – Pensaba jugar con las armas que ella.
Él era consciente de que en ese momento no era nadie para indicar a otra persona lo que debía hacer, pues él se mostraba apático la mayor parte del tiempo y solo deseaba estar solo. Desaparecer en realidad, pero no eran tan cobarde (o valiente) como para quitarse la vida. Por lo cual, estar solo era bastante parecido a lo que deseaba. Aunque en este caso iba a ser difícil escapar a un lugar donde le pudieran dejar en paz.
– Aunque bueno, Seraphim, no te preocupes. Seguro que estos hombres comprenden que no eres lo suficientemente fuerte. – Otra forma de intentar molestar a la muchacha de cabellos azules.
No es que estuviera disfrutando con aquello, de hecho, ni siquiera sonreía, pero al menos de esa forma, al menos no tendría que hacer el canelo solo como aquella panda de bichos raros, especialmente el tal Hugo, el cual parecía un pulgar al cual le habían atado un hilo y por eso trozos de carne (en este caso músculos) aparecían por gran parte del pulgar, digo, del cuerpo.
Solo restaba ver cómo respondería Seraphim a aquel intento de provocación. Esperaba que su propio orgullo la hiciera ceder y terminara calentando y haciendo ejercicio junto a él.
Cosas
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![[Imagen: wcSVpl9.jpeg]](https://i.imgur.com/wcSVpl9.jpeg)