27-07-2026, 12:00 PM
(Última modificación: 27-07-2026, 12:04 PM por Akira Raito.)
[personajeinvalido=4006]
Los vítores de la gente me llenaron el corazón. Y aunque en mi equipo ignoramos en gran medida el que no hubiera sido capaz de rascar tantos puntos al no especializarme en precisión, el anuncio del dirigente de que el equipo seis era el que encabezaba la lista, sin duda, fue increíble.
—¡¡¡HEMOS GANADO, CHAVALES, HEMOS GANADO!!! —lo celebramos orgullosos, Sigurd no podía parar de gritar, yo le seguía los gritos, Ryota seguía hablando raro y moqueando y Shin mantenía esa calma suya pero acompañándonos con una sonrisa. Me enganché de un salto al brazo de Sigurd, ya que al parecer éramos los dos más efusivos del grupo—. ¡¡¡SIII, JODER, LOS PUTOS NÚMERO UNO HOSTIA!!!
Y de pronto Ryota desapareció, sin haber avisado a ninguno que la madre naturaleza le estaba llamando y que de no darse prisa se cagaría encima—. ”¿No era Sigurd el que tenía diarrea?” —qué cagones.
Lo próximo en anunciarse fue un JUICIO POR COMBATE, entre los grupos perdedores, porque así se llama a quien no queda en primera posición. Porque lo importante es ganar, y aunque yo hubiera hecho el ridículo en la prueba de precisión, me había ganado EL CARIÑO DE TODA ESTA GENTE, que eso sí que era lo más importante.
Y por suerte o por desgracia, más por desgracia diría yo, los vencedores de las eliminatorias se enfrentarían, ni más ni menos, que con el representante de nuestro victorioso equipo seis—. ”Hmmm… Qué puta mierda que me saquen tanta ventaja en todo… Realmente hay gente muy capaz en el Grand Line… Hmmm… Aunque yo creo que puedo ganar, quiero decir, ya sé quién destaca en qué y cómo se comportan… Sí, sin lugar a dudas puedo ganar. ¡Está decidido, yo lucharé!”
—Propongo al hijo de la luz como nuestro representante en la prueba final ”¿Qué cojones, Sigurd?” —me giré velozmente saltándo de su brazo al suelo para mirarlo de manera bastante seria—. Este hombre nos ha traído un primer puesto y ha demostrado una actitud competitiva envidiable. Es lo más justo ”Bueno, ahí tiene razón, es el único que ha quedado en primer lugar” —me giré buscando la mirada de Shin—. Tiene razón, sería lo más justo —tenía razón. ¿Y Ryota? ¿Qué opinaría de todo esto? Pero seguía sin aparecer.
—Si fracasa, me encargaré yo mismo de lanzarlo al mar —le golpeé a Sigurd en la patita, lo máximo que alcanzaba con mi diminuto bracito estando a su lado, a modo de despedida mientras veía como se marchaba hacia las gradas—. ¡¡Tchakikikiyah, lo de las preguntas estaría bien!! ¡¡Mi intención es ser el más rápido, tal vez puedas ayudarme con eso, estuviste increíble!! —volví a hablar con Shin, ya que éramos los únicos que permanecíamos todavía en el cubículo. Y tras eso, busqué mi división entre las gradas mientras se preparaba el escenario para una serie de conciertos.
Pude ver a lo lejos como el capitán se lanzaba de cabeza, como si saltara a la piscina en dirección al caparazón de Juanito, así que haciendo lo mismo, cogí carrerilla en aquella dirección, y siguiendo los pasos del capitán calzoncillos me lancé también de un salto de cabeza contra ellos, cayéndoles a los dos encima y quedándose ahí tirado, tumbado encima de ambos como si fueran el sofá más cómodo del mundo.
—¡¡¡Buenas, buenas, mi genteeee!!! ¡¿Cómo se siente no ser parte del equipo ganador?! —les vacilé mientras me levantaba, les guiñaba un ojo y empezaba a lanzarles besitos con las manos—. ¿Habéis escuchado cómo gritaban mi nombre? Les he: —volví a hacer la figura del corazón con mis manos sobre el pecho, sacando culete y poniendo morritos con los ojos cerrados—. enamorado.
Y acto seguido empezó la música, primero de violín, una melodía algo celta pero con ritmos rápidos, era aquella chica pelirroja. ¿Enji también la conocía? Qué pequeño es el mundo. Y casi sin pestañear, una mujer calva se le unió con la potencia de una guitarra para subirle el ritmo a aquella melodía de violín.
—¡¿PERO BUENO?! —enganché a Juan en su forma de tortuga y a Enji y empecé a zarandearlos con fuerza siguiendo el ritmo—. ¡¡QUÉ PASADA!! —la combinación entre el violín y la guitarra hizo que me volviera loco y no pudiera dejar de saltar en las gradas, acompañando a toda esta gente alada de Shandora en sus locas reacciones, mientras enganchaba a mis amigos con intención de que bailaran y gritaran conmigo al ritmo de la música—. ”Lo raro es que Masami no se haya subido al escenario con estas dos.”
¡¡¡AKI-RA, AKI-RA, AKI-RA!!!
Los vítores de la gente me llenaron el corazón. Y aunque en mi equipo ignoramos en gran medida el que no hubiera sido capaz de rascar tantos puntos al no especializarme en precisión, el anuncio del dirigente de que el equipo seis era el que encabezaba la lista, sin duda, fue increíble.
—¡¡¡HEMOS GANADO, CHAVALES, HEMOS GANADO!!! —lo celebramos orgullosos, Sigurd no podía parar de gritar, yo le seguía los gritos, Ryota seguía hablando raro y moqueando y Shin mantenía esa calma suya pero acompañándonos con una sonrisa. Me enganché de un salto al brazo de Sigurd, ya que al parecer éramos los dos más efusivos del grupo—. ¡¡¡SIII, JODER, LOS PUTOS NÚMERO UNO HOSTIA!!!
Y de pronto Ryota desapareció, sin haber avisado a ninguno que la madre naturaleza le estaba llamando y que de no darse prisa se cagaría encima—. ”¿No era Sigurd el que tenía diarrea?” —qué cagones.
Lo próximo en anunciarse fue un JUICIO POR COMBATE, entre los grupos perdedores, porque así se llama a quien no queda en primera posición. Porque lo importante es ganar, y aunque yo hubiera hecho el ridículo en la prueba de precisión, me había ganado EL CARIÑO DE TODA ESTA GENTE, que eso sí que era lo más importante.
Y por suerte o por desgracia, más por desgracia diría yo, los vencedores de las eliminatorias se enfrentarían, ni más ni menos, que con el representante de nuestro victorioso equipo seis—. ”Hmmm… Qué puta mierda que me saquen tanta ventaja en todo… Realmente hay gente muy capaz en el Grand Line… Hmmm… Aunque yo creo que puedo ganar, quiero decir, ya sé quién destaca en qué y cómo se comportan… Sí, sin lugar a dudas puedo ganar. ¡Está decidido, yo lucharé!”
—Propongo al hijo de la luz como nuestro representante en la prueba final ”¿Qué cojones, Sigurd?” —me giré velozmente saltándo de su brazo al suelo para mirarlo de manera bastante seria—. Este hombre nos ha traído un primer puesto y ha demostrado una actitud competitiva envidiable. Es lo más justo ”Bueno, ahí tiene razón, es el único que ha quedado en primer lugar” —me giré buscando la mirada de Shin—. Tiene razón, sería lo más justo —tenía razón. ¿Y Ryota? ¿Qué opinaría de todo esto? Pero seguía sin aparecer.
—Si fracasa, me encargaré yo mismo de lanzarlo al mar —le golpeé a Sigurd en la patita, lo máximo que alcanzaba con mi diminuto bracito estando a su lado, a modo de despedida mientras veía como se marchaba hacia las gradas—. ¡¡Tchakikikiyah, lo de las preguntas estaría bien!! ¡¡Mi intención es ser el más rápido, tal vez puedas ayudarme con eso, estuviste increíble!! —volví a hablar con Shin, ya que éramos los únicos que permanecíamos todavía en el cubículo. Y tras eso, busqué mi división entre las gradas mientras se preparaba el escenario para una serie de conciertos.
Pude ver a lo lejos como el capitán se lanzaba de cabeza, como si saltara a la piscina en dirección al caparazón de Juanito, así que haciendo lo mismo, cogí carrerilla en aquella dirección, y siguiendo los pasos del capitán calzoncillos me lancé también de un salto de cabeza contra ellos, cayéndoles a los dos encima y quedándose ahí tirado, tumbado encima de ambos como si fueran el sofá más cómodo del mundo.
—¡¡¡Buenas, buenas, mi genteeee!!! ¡¿Cómo se siente no ser parte del equipo ganador?! —les vacilé mientras me levantaba, les guiñaba un ojo y empezaba a lanzarles besitos con las manos—. ¿Habéis escuchado cómo gritaban mi nombre? Les he: —volví a hacer la figura del corazón con mis manos sobre el pecho, sacando culete y poniendo morritos con los ojos cerrados—. enamorado.
Y acto seguido empezó la música, primero de violín, una melodía algo celta pero con ritmos rápidos, era aquella chica pelirroja. ¿Enji también la conocía? Qué pequeño es el mundo. Y casi sin pestañear, una mujer calva se le unió con la potencia de una guitarra para subirle el ritmo a aquella melodía de violín.
—¡¿PERO BUENO?! —enganché a Juan en su forma de tortuga y a Enji y empecé a zarandearlos con fuerza siguiendo el ritmo—. ¡¡QUÉ PASADA!! —la combinación entre el violín y la guitarra hizo que me volviera loco y no pudiera dejar de saltar en las gradas, acompañando a toda esta gente alada de Shandora en sus locas reacciones, mientras enganchaba a mis amigos con intención de que bailaran y gritaran conmigo al ritmo de la música—. ”Lo raro es que Masami no se haya subido al escenario con estas dos.”
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