30-07-2026, 12:46 AM
El combate inicia y, por mucho que esté bebiendo, la atención de Kiyoshi se centra en la arena. En el fondo, quiere que gane Uker, pero que pierda Jin… Tampoco le gustaría que gane la mujer obscena de los Juanita Mariana… — Mierda, supongo que deberé desearle suerte al tonto de Jin. — Con botella en mano, va bebiendo conforme todo avanza. Tal como a Eros, a Kiyoshi también le sorprende la peculiar habilidad que muestra el Yakuza. — Tienes razón. Peleé con él en el pasado y nunca hizo algo como eso, incluso estando cerca de morir. Parece que ese tonto no ha estado perdiendo el tiempo. — Muchas palabras ocurren mientras Jin busca absorber al cocinero, para que tengamos en cuenta lo lento que es.
— ¿Se lo tragará? ¿Acaso busca traicionarlo? — No, no tendría sentido. Ni Jin buscaría perder a propósito en un evento como este. Lo que sí le sorprende con total seguridad es que Uker se esté dejando. ¿Acaso no fue él quien aseveró odiar de sobremanera al Onizuka? Kiyoshi aún recuerda que tuvo que esforzarse en convencerlo de que no debían atacarlo por haber entablado un pacto de no agresión. Si a esto le sumamos el estado mental del médico que no deja de decaer producto del alcohol, las conclusiones que comienza a sacar son más rápidas y locas. — ¿No me digas que todo era una tapadera y… no es Eros el amante de Jin, sino Uker? — Increíble.
Sus orbes también se fijan en Ubbe, el hombre cuya transformación más llamó su atención durante las pruebas. Esto debido a la gran diferencia que hay entre él y Eros transformado en topo. Son como el cielo y el mar, muy lejos el uno del otro. — No te distraigas, tonto, o no verás nada. — Palabras dichas a su capitán, sobre todo el percatarse de la velocidad de los oponentes de Uker. Ambos se lanzaron como si no existiese un mañana para así desmenuzar cualquier estrategia que pudiera tener el enemigo.
Durante breves segundos, Kiyoshi intenta predecir, aplicar lógica, analizar, pensar qué haría él en esa situación… Pero no tiene ningún sentido. Cada cinco segundos, vino de la botella que porta en sus manos entra al cuerpo y le impide pensar con claridad. Por lo mismo, tomarse tan en serio el combate frente a él no tiene gracia. Solo le queda algo por hacer.
— ¡DALE, UKER, LIMPIA A ESA SUCIA MUJER! ¿QUÉ ESTÁS ESPERANDO?
Ella derrotó a Eros. Lo humilló. Lo dejó en el suelo. Le demostró que era malo en lo único que destaca, que es dar puñetazos. No puede derribar a otro sepultura o quedarían domados por toda la eternidad. No, no, eso no puede pasar. — ¡SOLO ATACA!
Siendo sinceros, no le gustó la supuesta estrategia de esconderse dentro de Jin, aunque sigue sin entender cómo lo estaban intentando hacer. El topo mencionó algo sobre Akuma no Mi y algo, pero la verdad es que, por mucho que Kiyoshi sea un usuario de fruta, no sabe tanto del tema.
Por si fuera peor, Eros, en vez de ver el combate de su compañero y darle ánimos, se pone a llamar por Den Den Mushi. ¿Qué mierda le pasa? Para este punto, la botella de vino de Kiyoshi ya está terminada, por lo que simplemente la deja caer a sus pies. Acto seguido, el puño derecho se mueve desde lo alto para rodear desde atrás al capitán y darle un golpe en el cráneo, buscando empujar su cabeza hacia el frente y, si es posible, tirar el dispositivo de comunicación. — ¿Qué haces, tonto? Concéntrate en la pelea. ¿A quién se supone que estás llamando? — Es más, intenta quitarle el Den Den Mushi para así mandar un mensaje al otro lado de la línea. — Quien quiera que seas, deja de molestar y ve a lavarte las manos, sucio. — Por supuesto, habla en masculino, pues desconoce que es una mujer a la que ha llamado Eros.
— ¿Se lo tragará? ¿Acaso busca traicionarlo? — No, no tendría sentido. Ni Jin buscaría perder a propósito en un evento como este. Lo que sí le sorprende con total seguridad es que Uker se esté dejando. ¿Acaso no fue él quien aseveró odiar de sobremanera al Onizuka? Kiyoshi aún recuerda que tuvo que esforzarse en convencerlo de que no debían atacarlo por haber entablado un pacto de no agresión. Si a esto le sumamos el estado mental del médico que no deja de decaer producto del alcohol, las conclusiones que comienza a sacar son más rápidas y locas. — ¿No me digas que todo era una tapadera y… no es Eros el amante de Jin, sino Uker? — Increíble.
Sus orbes también se fijan en Ubbe, el hombre cuya transformación más llamó su atención durante las pruebas. Esto debido a la gran diferencia que hay entre él y Eros transformado en topo. Son como el cielo y el mar, muy lejos el uno del otro. — No te distraigas, tonto, o no verás nada. — Palabras dichas a su capitán, sobre todo el percatarse de la velocidad de los oponentes de Uker. Ambos se lanzaron como si no existiese un mañana para así desmenuzar cualquier estrategia que pudiera tener el enemigo.
Durante breves segundos, Kiyoshi intenta predecir, aplicar lógica, analizar, pensar qué haría él en esa situación… Pero no tiene ningún sentido. Cada cinco segundos, vino de la botella que porta en sus manos entra al cuerpo y le impide pensar con claridad. Por lo mismo, tomarse tan en serio el combate frente a él no tiene gracia. Solo le queda algo por hacer.
— ¡DALE, UKER, LIMPIA A ESA SUCIA MUJER! ¿QUÉ ESTÁS ESPERANDO?
Ella derrotó a Eros. Lo humilló. Lo dejó en el suelo. Le demostró que era malo en lo único que destaca, que es dar puñetazos. No puede derribar a otro sepultura o quedarían domados por toda la eternidad. No, no, eso no puede pasar. — ¡SOLO ATACA!
Siendo sinceros, no le gustó la supuesta estrategia de esconderse dentro de Jin, aunque sigue sin entender cómo lo estaban intentando hacer. El topo mencionó algo sobre Akuma no Mi y algo, pero la verdad es que, por mucho que Kiyoshi sea un usuario de fruta, no sabe tanto del tema.
Por si fuera peor, Eros, en vez de ver el combate de su compañero y darle ánimos, se pone a llamar por Den Den Mushi. ¿Qué mierda le pasa? Para este punto, la botella de vino de Kiyoshi ya está terminada, por lo que simplemente la deja caer a sus pies. Acto seguido, el puño derecho se mueve desde lo alto para rodear desde atrás al capitán y darle un golpe en el cráneo, buscando empujar su cabeza hacia el frente y, si es posible, tirar el dispositivo de comunicación. — ¿Qué haces, tonto? Concéntrate en la pelea. ¿A quién se supone que estás llamando? — Es más, intenta quitarle el Den Den Mushi para así mandar un mensaje al otro lado de la línea. — Quien quiera que seas, deja de molestar y ve a lavarte las manos, sucio. — Por supuesto, habla en masculino, pues desconoce que es una mujer a la que ha llamado Eros.
Lávense las manos
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
