31-07-2026, 11:57 AM
No había escapatoria. La chica ya le había llevado con él, y se preguntaba qué era aquello que pensaba hacer o contarle. Lo llevó a un callejón que estaba cerca del bar donde habían estado compitiendo, y bien era cierto que empezaba a refrescar, el hecho de llevar tanto alcohol en el cuerpo hacía que ese aire frío fuese bastante agradable, y puede que hasta necesario. No pudo darle muchas vueltas porque ni él sabe cómo la chica lo aprisionó contra una pared del callejón.
De un momento a otro sus manos se encontraban sobre los pechos de la joven, la cual le amenazó con que si contaba algo, Seraphim diría que él había abusado de ella mientras estaba borracha. Era cierto que su mano estaba sobre los firmes y no tan grandes pechos de la joven… Pero había sido ella quien… ¡Espera! Estaba claro que aunque no hubiera pruebas después, una mujer era mucho más fácil de creer en esa situación que un hombre. Pudo notar como la ropa de ella seguía algo mojada de la cerveza que antes derramó sobre su ropa.
Sin saber por qué, quizás por el alcohol, los apretó un poco y comprobó que la suavidad de estos era real. Ella misma había sido la que había provocado la situación y él se había dejado llevar un poco por la situación, pero luego sacudió la cabeza y la miró a los ojos con firmeza, con su único ojo, sin pensar en donde se encontraban sus manos.
– Cuéntame tu historia, no diré nada, pero ahora no puedes no contármela. Tenemos un trato. – Le recordó. – Hemos hecho un trato ahí dentro. – Dijo señalando con la cabeza el local donde habían bebido.
Lo cierto es que no estaba para nada nervioso, él sabía guardar un secreto, pero la situación entre ellos dos había cambiado bastante, si ella le contaba su historia, no le quedaría más remedio que guardar el secreto, después de todo si ella contaba que él se había aprovechado de que estaba borracha para abusar de ella su reputación quedaría por los suelos.
– ¿Y bien…? – Dijo mirándola, esperando su historia.
Inconscientemente, mientras esperaba que ella contara su historia, sus manos seguían masajeando de forma inconsciente los pechos de ella, ni siquiera estaba pensando en ello, pero lo estaba haciendo. Cosas de borrachos.
De un momento a otro sus manos se encontraban sobre los pechos de la joven, la cual le amenazó con que si contaba algo, Seraphim diría que él había abusado de ella mientras estaba borracha. Era cierto que su mano estaba sobre los firmes y no tan grandes pechos de la joven… Pero había sido ella quien… ¡Espera! Estaba claro que aunque no hubiera pruebas después, una mujer era mucho más fácil de creer en esa situación que un hombre. Pudo notar como la ropa de ella seguía algo mojada de la cerveza que antes derramó sobre su ropa.
Sin saber por qué, quizás por el alcohol, los apretó un poco y comprobó que la suavidad de estos era real. Ella misma había sido la que había provocado la situación y él se había dejado llevar un poco por la situación, pero luego sacudió la cabeza y la miró a los ojos con firmeza, con su único ojo, sin pensar en donde se encontraban sus manos.
– Cuéntame tu historia, no diré nada, pero ahora no puedes no contármela. Tenemos un trato. – Le recordó. – Hemos hecho un trato ahí dentro. – Dijo señalando con la cabeza el local donde habían bebido.
Lo cierto es que no estaba para nada nervioso, él sabía guardar un secreto, pero la situación entre ellos dos había cambiado bastante, si ella le contaba su historia, no le quedaría más remedio que guardar el secreto, después de todo si ella contaba que él se había aprovechado de que estaba borracha para abusar de ella su reputación quedaría por los suelos.
– ¿Y bien…? – Dijo mirándola, esperando su historia.
Inconscientemente, mientras esperaba que ella contara su historia, sus manos seguían masajeando de forma inconsciente los pechos de ella, ni siquiera estaba pensando en ello, pero lo estaba haciendo. Cosas de borrachos.
![[Imagen: 2ngknii.png]](https://i.imgur.com/2ngknii.png)
