02-08-2026, 01:58 PM
Las palabras de Nyra, entregadas como respuesta a su pregunta no tardaron demasiado en llegar, y al mismo tiempo dejaron en evidencia una respuesta que, por lo menos, había tomado a bien buscar reflexionar por unos instantes.
Kael se mantuvo completamente en silencio escuchándola, aunque no analizó más de lo necesario sus palabras en búsqueda de algo más. Nyra, por su forma de ser, ya había actuado más de lo que normalmente acostumbra en aquella respuesta según su criterio. Por el berrido del carnicero, había quedado bastante en claro para todos los que pudieron escucharle que, al menos hacia Nyra, no traía consigo ni una sola "mala intención". Desconocía, al mismo tiempo, que clase de capacidad para ligar tenía un ser como él frente a una persona a la que claramente cuadriplica en tamaño. Pensar en aquel detalle era como imaginar una muñeca siendo manejada por un niño pequeño. La imagen podía incluso resultar irrisoria, pero también preocupante.
—Ya veo...—Nyra no le había contado qué había ocurrido entre ambos, sino la impresión con la que se había quedado después de vivirlo. Había resumido toda una conversación en apenas dos ideas, evitando cualquier detalle que pudiera despertar nuevas preguntas. No creía que lo hubiera hecho deliberadamente, ya que, conociendo a Nyra, probablemente aquella respuesta no fuera más que el reflejo natural de su forma de ser. Aún así... si realmente hubiese escogido con tanto cuidado sus palabras... entonces significaría que llevaba más tiempo comprendiendo a las personas del que él mismo había sido capaz de imaginar.
Una persona complaciente, pero mucho más inteligente de lo que jamás ha llegado a vislumbrar en su ser.
—Resulta interesante pensar que el criminal más peligroso que he visto hasta ahora sea capaz de controlarse y respetar las normas de estas tierras sin ningún tipo de problema. Al parecer, incluso aquellos capaces de acabar con las vidas de tantas personas allá por donde pisa, tienen momentos de calma.—Pero aquella reflexión, en realidad, no iba dirigida hacia Nyra.
Nadie, sin embargo, tuvo capacidad de decir nada al respecto antes de que frente a mis ojos llegara un cuarto marine inesperado, alguien a quién no esperaba ver hasta que finalizase el torneo.
—Shin.
[color=#000080]"Qué mal momento..."[/color] No es que lo estuviera rechazando, sino todo lo contrario. Su mejor amigo era el único que podía derribar en tan solo un instante todo aquello que estaba tratando de construir, viendo a través de su mirada como si fuera un rostro de agua clara y cristalina.
Si había una sola persona capaz de notar que algo había cambiado en Kael...era precisamente él.
"Deja que sea él quién hable." Lo único que debía lograr es que pasase el tiempo hasta poder retomar su forma de ser. Descolgar la máscara de su rostro...y volver a ser el de siempre, sin que ninguno de los presentes pudiese llegar a notar el cambio en él.
Kael no apostaría para la pelea, ignorando aquel comentario que esperó ver cubierto por las palabras de su compañera y el comandante, mientras planteaba enfocar su mirada en el combate que había estado ignorando hasta el momento.
Pero no pudo apartar la mirada por completo.
Observando de reojo, había algo que no estaba terminando de entender. Nyra había agachado las orejas tras su llegada, pero...¿por qué? Su sonrisa aumenta, pero sus gestos dejan en claro algo diferente.
"¿Que está...?" Pero su pensamiento se corta al instante. No podía preocuparse por ella teniendo sus propios problemas que resolver, o todo por lo que estaba luchando se vería derrumbado al instante.
Omuyaga suspiró, ignorando prácticamente todo el resto de la conversación entre ellos como si hubiese dejado de tener importancia para él, esta vez, pudiendo finalmente centrar toda su atención en el combate. Que el dinosaurio de la prueba de fuerza estuviera jugando con barro era una imagen desconcertante, pero supuso que al igual que los dos cuerpos transformados en un material que había llegado a conocer, lo que estaba haciendo era pelear con una persona que tenía la capacidad de manipular el barro. No le resultaba el elemento más agradable de todos, pero...uno no decide que poder obtiene cuando lo consigue...¿comiendo una fruta? Sí, supongo que esa es la única manera posible de obtener un poder como ese.
—¡Y tú!—Su voz consigue sacarme de mi concentración para atraer la atención una vez más hasta él.—Venciste a Sigurd, y ese tipo es jodido. Hasta dijo que va a matarme, múltiples veces.
Aquella respuesta no podía alejarse en absoluto de la realidad. Un hombre con una recompensa tan alta, criminal, y terrorista asesino de cientos de personas no podía sino buscar la sangre como si aquello no fuera más que un juego para él.
—¿Por qué?—Devolvió la pregunta hacia Kuroshiro como si no acabase de entenderla.—¿De verdad no crees que un hombre con una recompensa expedida de casi cuatrocientos millones por su cabeza, que ha matado como si fuera un juego a prácticamente un millar de personas por toda la corriente Rakusei no va a querer acabar con cualquier marine al que se enfrente?
Aquello no era una crítica ni un comentario molesto. Sus iris buscaron el rostro de su compañera con una única intención: que no levantase las críticas del comandante a espaldas del hombre de larga cabellera, y lo que su tono de voz no podía hacerla diferenciar...quizás su mirada sí se lo permitiría.
"No puedes decir eso frente a un marine de su misma corriente"
Al final...él conocería a ese titán de siete metros mucho mejor que cualquiera de ellos tres.
El único sonido que finalmente los sacaría de todo eso, era el del fin del combate.
Los vencedores, habían sido Jin y Uker, algo que sin dudas, lo había sorprendido por encima incluso del dinosaurio.
Kael se mantuvo completamente en silencio escuchándola, aunque no analizó más de lo necesario sus palabras en búsqueda de algo más. Nyra, por su forma de ser, ya había actuado más de lo que normalmente acostumbra en aquella respuesta según su criterio. Por el berrido del carnicero, había quedado bastante en claro para todos los que pudieron escucharle que, al menos hacia Nyra, no traía consigo ni una sola "mala intención". Desconocía, al mismo tiempo, que clase de capacidad para ligar tenía un ser como él frente a una persona a la que claramente cuadriplica en tamaño. Pensar en aquel detalle era como imaginar una muñeca siendo manejada por un niño pequeño. La imagen podía incluso resultar irrisoria, pero también preocupante.
—Ya veo...—Nyra no le había contado qué había ocurrido entre ambos, sino la impresión con la que se había quedado después de vivirlo. Había resumido toda una conversación en apenas dos ideas, evitando cualquier detalle que pudiera despertar nuevas preguntas. No creía que lo hubiera hecho deliberadamente, ya que, conociendo a Nyra, probablemente aquella respuesta no fuera más que el reflejo natural de su forma de ser. Aún así... si realmente hubiese escogido con tanto cuidado sus palabras... entonces significaría que llevaba más tiempo comprendiendo a las personas del que él mismo había sido capaz de imaginar.
Una persona complaciente, pero mucho más inteligente de lo que jamás ha llegado a vislumbrar en su ser.
—Resulta interesante pensar que el criminal más peligroso que he visto hasta ahora sea capaz de controlarse y respetar las normas de estas tierras sin ningún tipo de problema. Al parecer, incluso aquellos capaces de acabar con las vidas de tantas personas allá por donde pisa, tienen momentos de calma.—Pero aquella reflexión, en realidad, no iba dirigida hacia Nyra.
Nadie, sin embargo, tuvo capacidad de decir nada al respecto antes de que frente a mis ojos llegara un cuarto marine inesperado, alguien a quién no esperaba ver hasta que finalizase el torneo.
—Shin.
[color=#000080]"Qué mal momento..."[/color] No es que lo estuviera rechazando, sino todo lo contrario. Su mejor amigo era el único que podía derribar en tan solo un instante todo aquello que estaba tratando de construir, viendo a través de su mirada como si fuera un rostro de agua clara y cristalina.
Si había una sola persona capaz de notar que algo había cambiado en Kael...era precisamente él.
"Deja que sea él quién hable." Lo único que debía lograr es que pasase el tiempo hasta poder retomar su forma de ser. Descolgar la máscara de su rostro...y volver a ser el de siempre, sin que ninguno de los presentes pudiese llegar a notar el cambio en él.
Kael no apostaría para la pelea, ignorando aquel comentario que esperó ver cubierto por las palabras de su compañera y el comandante, mientras planteaba enfocar su mirada en el combate que había estado ignorando hasta el momento.
Pero no pudo apartar la mirada por completo.
Observando de reojo, había algo que no estaba terminando de entender. Nyra había agachado las orejas tras su llegada, pero...¿por qué? Su sonrisa aumenta, pero sus gestos dejan en claro algo diferente.
"¿Que está...?" Pero su pensamiento se corta al instante. No podía preocuparse por ella teniendo sus propios problemas que resolver, o todo por lo que estaba luchando se vería derrumbado al instante.
Omuyaga suspiró, ignorando prácticamente todo el resto de la conversación entre ellos como si hubiese dejado de tener importancia para él, esta vez, pudiendo finalmente centrar toda su atención en el combate. Que el dinosaurio de la prueba de fuerza estuviera jugando con barro era una imagen desconcertante, pero supuso que al igual que los dos cuerpos transformados en un material que había llegado a conocer, lo que estaba haciendo era pelear con una persona que tenía la capacidad de manipular el barro. No le resultaba el elemento más agradable de todos, pero...uno no decide que poder obtiene cuando lo consigue...¿comiendo una fruta? Sí, supongo que esa es la única manera posible de obtener un poder como ese.
—¡Y tú!—Su voz consigue sacarme de mi concentración para atraer la atención una vez más hasta él.—Venciste a Sigurd, y ese tipo es jodido. Hasta dijo que va a matarme, múltiples veces.
Aquella respuesta no podía alejarse en absoluto de la realidad. Un hombre con una recompensa tan alta, criminal, y terrorista asesino de cientos de personas no podía sino buscar la sangre como si aquello no fuera más que un juego para él.
—¿Por qué?—Devolvió la pregunta hacia Kuroshiro como si no acabase de entenderla.—¿De verdad no crees que un hombre con una recompensa expedida de casi cuatrocientos millones por su cabeza, que ha matado como si fuera un juego a prácticamente un millar de personas por toda la corriente Rakusei no va a querer acabar con cualquier marine al que se enfrente?
Aquello no era una crítica ni un comentario molesto. Sus iris buscaron el rostro de su compañera con una única intención: que no levantase las críticas del comandante a espaldas del hombre de larga cabellera, y lo que su tono de voz no podía hacerla diferenciar...quizás su mirada sí se lo permitiría.
"No puedes decir eso frente a un marine de su misma corriente"
Al final...él conocería a ese titán de siete metros mucho mejor que cualquiera de ellos tres.
El único sonido que finalmente los sacaría de todo eso, era el del fin del combate.
Los vencedores, habían sido Jin y Uker, algo que sin dudas, lo había sorprendido por encima incluso del dinosaurio.
máscara del momento
![[Imagen: jGxJg3p.png]](https://i.imgur.com/jGxJg3p.png)
