02-08-2026, 03:02 PM
[personajeinvalido=3941]
Su estado de concentración no le permitió definir demasiadas cosas, sin embargo, las orejas de Kuroshiro gachas fueron un detalle que no se le escapó, y si hubiese sido otra la situación se habría ofuscado por completo en reconocer qué le pasaba. En su defecto, decidió ignorar su opinión de la Semifinal y cerró ese asunto con algo muy simple —Ya hablaremos luego de los Juegos. —fue una reacción a él, de eso estaba seguro, y conociendo su energía no era lo típico. Eso sí, se frustró con lo de Sigurd, y termina estirándole las mejillas —¡NyyyyRAAAA! ¡Que por eso le dicen Carnicero de Whisky Peak! —bufó, dándole la razón asintiendo a Kael.
Lo bueno llegó después, con el fin de las Semifinales y el Dirigente anunciándolo, abriendo la victoria hacia el grupo dos con Rackham Uker destacándose, definiendo que irían Barald, Bartolomeow o Bertram. En ese instante lo supo, le tocaba. Pero antes de ello, una nueva presencia se asomó a la arena, animando a la gente y elevando los brazos, uno de ellos con un bastón llamativo, y la otra mano extendiendo sus dedos índice y corazón, aunque su anuncio es considerablemente breve, porque el verdadero protagonista saldría en después.
El Emperador, Zarutsuki, descendió en su nube con una espectacularidad a la que ya los tenía acostumbrados Shandora, dándoles la bienvenida a su tierra sagrada y honrándolos con unas palabras dignas de un soberano. Para su sorpresa, no sería el Dirigente quien daría paso a la gran final, y eso tenía sentido, porque la presencia de aquel mono flamígero era el punto más alto del Evento, luchar frente a él ya sería una proeza en sí misma, y eso lo emocionaba.
Después de semejante espectáculo y con un público de primera categoría, sólo restaba el último paso para finalizar aquel evento, y Hasegawa conocía uno de los dos nombres principales que iban a participar. Con ese ímpetu que lo caracteriza y aún al lado de sus compañeros marines, se puso de pie sin que el duelo fuese anunciado, ajustándose durante breves segundos las gafas de sol y mirando de reojo a sus amigos, instante donde decidió quitárselas para enfatizar lo que les diría mediante un fuerte contacto visual, guardándolas en el interior de su chaqueta reglamentaria, colgada de sus hombros. —Mantengan la boca cerrada y sólo disfruten, así será mejor, ¿de acuerdo? —una retórica, porque en realidad esperaba no tener que debatir el motivo, aunque su mejor amigo, Omuyaga, podía llegar a suponerlo considerando el contexto.
La expectativa no lo consumía, le generaba mayor concentración, sabe que no puede arriesgarse, Curok Odail le enseñó las vías existentes para lastimarlo incluso con sus cualidades elementales, y desde Kutsukku se juró no volver a caer en ese tipo de errores.
Son las últimas palabras que el grupo de marines escucharía de su parte, pues fue el primero en recorrer todo el camino hacia la arena para posicionarse, activando su fruta del diablo previo a ingresar al sitio de combates, con un brillo muchísimo más intenso del usual, la luz desprendiéndose de su silueta. Una vez lo pisó, observó el espacio, la zona medía 80x50, manteniendo a los Custodios en los mismos puntos que antes, y de hecho, refrescando el sector de las gradas desde donde bajó Hasegawa, terminó pasando al lado de Navur con sutileza, sin siquiera mirarlo a modo de respetar la labor ejercida.
Se posicionó a veinte metros exactos de la carpa real, dándole la espalda a la misma. Eso no evitó que se girase hacia ella o que fuese a cambiar la dirección a la que miraría si su rival intentaba ponerse a su espalda, porque Shin no iba a perderlo de vista en ese posicionamiento inicial. Durante ese lapso, miró atentamente todo el campo, asegurándose de que no perdería del foco a su enemigo.
Mantiene una sonrisa serena en el centro de la arena, a 60 metros del otro extremo y a 25 de los laterales. Su mente está completamente centrada en su estrategia, imaginando las formas en que utilizaría la luz que lo caracteriza. Al final, sabe que puede estar tranquilo en esos breves segundos, porque la pelea no iniciará hasta que Zarutsuki de la orden, y una agresión anti-deportiva en la tierra donde las hostilidades están prohibidas podía meter a su adversario en serios problemas.
Incluso antes de la señal, elevaría ambas manos apuntando a su oponente con los dedos índice, extendiendo los pulgares y formando dos pistolas. Iba a mantener su planteamiento, no darle respiro a nadie, dispuesto a atacar en el instante en que se habilite el duelo.
Su estado de concentración no le permitió definir demasiadas cosas, sin embargo, las orejas de Kuroshiro gachas fueron un detalle que no se le escapó, y si hubiese sido otra la situación se habría ofuscado por completo en reconocer qué le pasaba. En su defecto, decidió ignorar su opinión de la Semifinal y cerró ese asunto con algo muy simple —Ya hablaremos luego de los Juegos. —fue una reacción a él, de eso estaba seguro, y conociendo su energía no era lo típico. Eso sí, se frustró con lo de Sigurd, y termina estirándole las mejillas —¡NyyyyRAAAA! ¡Que por eso le dicen Carnicero de Whisky Peak! —bufó, dándole la razón asintiendo a Kael.
Lo bueno llegó después, con el fin de las Semifinales y el Dirigente anunciándolo, abriendo la victoria hacia el grupo dos con Rackham Uker destacándose, definiendo que irían Barald, Bartolomeow o Bertram. En ese instante lo supo, le tocaba. Pero antes de ello, una nueva presencia se asomó a la arena, animando a la gente y elevando los brazos, uno de ellos con un bastón llamativo, y la otra mano extendiendo sus dedos índice y corazón, aunque su anuncio es considerablemente breve, porque el verdadero protagonista saldría en después.
El Emperador, Zarutsuki, descendió en su nube con una espectacularidad a la que ya los tenía acostumbrados Shandora, dándoles la bienvenida a su tierra sagrada y honrándolos con unas palabras dignas de un soberano. Para su sorpresa, no sería el Dirigente quien daría paso a la gran final, y eso tenía sentido, porque la presencia de aquel mono flamígero era el punto más alto del Evento, luchar frente a él ya sería una proeza en sí misma, y eso lo emocionaba.
Después de semejante espectáculo y con un público de primera categoría, sólo restaba el último paso para finalizar aquel evento, y Hasegawa conocía uno de los dos nombres principales que iban a participar. Con ese ímpetu que lo caracteriza y aún al lado de sus compañeros marines, se puso de pie sin que el duelo fuese anunciado, ajustándose durante breves segundos las gafas de sol y mirando de reojo a sus amigos, instante donde decidió quitárselas para enfatizar lo que les diría mediante un fuerte contacto visual, guardándolas en el interior de su chaqueta reglamentaria, colgada de sus hombros. —Mantengan la boca cerrada y sólo disfruten, así será mejor, ¿de acuerdo? —una retórica, porque en realidad esperaba no tener que debatir el motivo, aunque su mejor amigo, Omuyaga, podía llegar a suponerlo considerando el contexto.
La expectativa no lo consumía, le generaba mayor concentración, sabe que no puede arriesgarse, Curok Odail le enseñó las vías existentes para lastimarlo incluso con sus cualidades elementales, y desde Kutsukku se juró no volver a caer en ese tipo de errores.
Decidido, se ajusta la chaqueta y comienza a caminar, aún en las gradas.
![[Imagen: 685a3c11-5dc0-4883-a14d-0ef832f2f4e2.png]](https://i.ibb.co/wNqczSXF/685a3c11-5dc0-4883-a14d-0ef832f2f4e2.png)
—¡Bien! ¡Es la hora!
Son las últimas palabras que el grupo de marines escucharía de su parte, pues fue el primero en recorrer todo el camino hacia la arena para posicionarse, activando su fruta del diablo previo a ingresar al sitio de combates, con un brillo muchísimo más intenso del usual, la luz desprendiéndose de su silueta. Una vez lo pisó, observó el espacio, la zona medía 80x50, manteniendo a los Custodios en los mismos puntos que antes, y de hecho, refrescando el sector de las gradas desde donde bajó Hasegawa, terminó pasando al lado de Navur con sutileza, sin siquiera mirarlo a modo de respetar la labor ejercida.
Se posicionó a veinte metros exactos de la carpa real, dándole la espalda a la misma. Eso no evitó que se girase hacia ella o que fuese a cambiar la dirección a la que miraría si su rival intentaba ponerse a su espalda, porque Shin no iba a perderlo de vista en ese posicionamiento inicial. Durante ese lapso, miró atentamente todo el campo, asegurándose de que no perdería del foco a su enemigo.
Mantiene una sonrisa serena en el centro de la arena, a 60 metros del otro extremo y a 25 de los laterales. Su mente está completamente centrada en su estrategia, imaginando las formas en que utilizaría la luz que lo caracteriza. Al final, sabe que puede estar tranquilo en esos breves segundos, porque la pelea no iniciará hasta que Zarutsuki de la orden, y una agresión anti-deportiva en la tierra donde las hostilidades están prohibidas podía meter a su adversario en serios problemas.
Incluso antes de la señal, elevaría ambas manos apuntando a su oponente con los dedos índice, extendiendo los pulgares y formando dos pistolas. Iba a mantener su planteamiento, no darle respiro a nadie, dispuesto a atacar en el instante en que se habilite el duelo.
Let there be light
![[Imagen: vEBNZb3.png]](https://i.imgur.com/vEBNZb3.png)

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