06-12-2023, 09:19 PM
Estuvieron tirados en el suelo un rato, Nadja estaba agotada, el esfuerzo físico no le gustaba en absoluto y además aquellas avispas la habían debilitado con sus simples pero enormes picaduras. "Menos mal que no quisimos enterrrarr aquí a Morris..." pensó para sus adentros, su camarada no merecía descansar en un lugar tan terrible como aquella selva. Por suerte, poco a poco fue encontrándose mejor, el dolor de su cuerpo se iba calmando... aunque empezaba a picarle un poco. Que sensación más horrorosa, y más asquerosa.
Kovashi despertó, parecía que su intento por ayudarle había servido de algo, y menos mal que fue rápido, porque de haber sido más grave... a saber qué hubiera podido ocurrirle. Aunque lo más seguro es que aquella reacción no fuera solamente física, sino también algo psicológico, la propia mente saboteándose a sí misma. Esto se debía seguramente a su fobia, aquella que les confesó a todos en una noche de fiesta, a veces la cabeza podía jugarte malas pasadas casi a propósito. Menos mal que estaba mejor. La mujer suspiró, aliviada al ver cómo se levantaba y se ponía en pie. Ella le imitó, aunque le costó un poco más, su cuerpo no era tan resistente como el del Shimatsu. — Crreo que sí... — Le respondió, un poco aturdida todavía por la situación tan intensa que acababan de vivir. Su ropa estaba hecha unos jirones, igual que la de su capitán, menudo desperdicio... a su pobre top le quedaba ya poco de vida, por suerte su sujetador era mega resistente y del mismo color, así que no se notaba mucho el destrozo, al menos no a simple vista.
Intentó observar a su alrededor, a ver si conseguía encontrar a Enma o a Don Bambú. Se asomó por el lateral del barco que daba hacia la isla, en la lejanía pudo ver al panda volviendo de vuelta abordo, saliendo de la jungla para volver a la playa donde se encontraban. También parecía que le habían picado. Menuda suerte... Entonces escuchó la voz de Enma, todavía seguía con ellos, a unos cuantos metros alejado de ambos. — ¿Tú estás bien Enma? — Le preguntó con cierto tono de preocupación en su voz. Enma era un usuario de akuma, una que podía deshacerse y rehacerse de nuevo... ¿y aún así las avispas también le habían afectado? Eran más jodidas de lo que parecía. — Sí, deberríamos irrnos pitando leches de este sitio de mierrda. — Miró su muñeca derecha, llevaba el log pose. — Perro esta cosa no nos va a dirrigirr hacia la siguiente isla aún... Tarrda un tiempo antes de carrgarrse. — Sino, ya habría sido la primera en adueñarse del timón para salir de allí pitando. Tendrían que pensar en otra cosa.
Kovashi despertó, parecía que su intento por ayudarle había servido de algo, y menos mal que fue rápido, porque de haber sido más grave... a saber qué hubiera podido ocurrirle. Aunque lo más seguro es que aquella reacción no fuera solamente física, sino también algo psicológico, la propia mente saboteándose a sí misma. Esto se debía seguramente a su fobia, aquella que les confesó a todos en una noche de fiesta, a veces la cabeza podía jugarte malas pasadas casi a propósito. Menos mal que estaba mejor. La mujer suspiró, aliviada al ver cómo se levantaba y se ponía en pie. Ella le imitó, aunque le costó un poco más, su cuerpo no era tan resistente como el del Shimatsu. — Crreo que sí... — Le respondió, un poco aturdida todavía por la situación tan intensa que acababan de vivir. Su ropa estaba hecha unos jirones, igual que la de su capitán, menudo desperdicio... a su pobre top le quedaba ya poco de vida, por suerte su sujetador era mega resistente y del mismo color, así que no se notaba mucho el destrozo, al menos no a simple vista.
Intentó observar a su alrededor, a ver si conseguía encontrar a Enma o a Don Bambú. Se asomó por el lateral del barco que daba hacia la isla, en la lejanía pudo ver al panda volviendo de vuelta abordo, saliendo de la jungla para volver a la playa donde se encontraban. También parecía que le habían picado. Menuda suerte... Entonces escuchó la voz de Enma, todavía seguía con ellos, a unos cuantos metros alejado de ambos. — ¿Tú estás bien Enma? — Le preguntó con cierto tono de preocupación en su voz. Enma era un usuario de akuma, una que podía deshacerse y rehacerse de nuevo... ¿y aún así las avispas también le habían afectado? Eran más jodidas de lo que parecía. — Sí, deberríamos irrnos pitando leches de este sitio de mierrda. — Miró su muñeca derecha, llevaba el log pose. — Perro esta cosa no nos va a dirrigirr hacia la siguiente isla aún... Tarrda un tiempo antes de carrgarrse. — Sino, ya habría sido la primera en adueñarse del timón para salir de allí pitando. Tendrían que pensar en otra cosa.
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