02-08-2026, 10:24 PM
Kael no parecía muy convencido por mi respuesta… aunque admite que incluso los asesinos pueden tener momentos de calma. No respondo, porque la realidad es que no sé de él más de lo que ha ido contando el gobierno, y no he llegado a hablar nunca con una víctima de sus actos.
Shin llega poco después y tras hablar un poco sobre los juegos, ¡dice que Sigurd le ha dicho varias veces que lo quiere matar! Apenas expreso mi sorpresa, Kael me hace una pregunta y, antes de poder responder, el albino me tira de las mejillas.
―¡O eo alaaag! ¡O eo alaaaaag! ―exclamo intentando apartarle las manos hasta que deja de hacerlo, a lo que lo miro con cierto reproche―. ¡Sabes que no puedo hablar cuando me haces eso! ―me quejo antes de inflar un momento las mejillas y volverme hacia el moreno antes de volver a ir mirando a todos los presentes―. ¡Esas cosas ya las sé! Pero lo lógico es que quisiera ir a por casi todos los marines, ¿por qué es tan raro que pregunte por qué quiere matar específicamente Shin?
La voz del dirigente clama el final del combate y mis iris viajan de inmediato hacia la arena. Todos siguen en pie… ¡y yo me he perdido los detalles! Sin embargo, aplaudo con una sonrisa y bastante energía cuando anuncian a los vencedores… ¡Y el primer puesto es para Uker! Lo aplaudo cortésmente, conteniéndome para que no se me note que tengo cierta preferencia por su victoria. La verdad es que me alegra que, tras haber sido descalificado, haya podido demostrar su valía en este combate.
Tras aquello aparece un tipo muy raro con un bastón aún más raro y que habla igual de raro. La verdad es que no aporta mucho ni tengo muy claro quién es. Sin embargo, aparece poco después… ¡la nube voladora! ¡Y tiene un mink sobre ella! ...¡¿El emperadoz Zarutsuki?! ¡¿Quien gobierna en una isla de gente alada es un mink?!
Shin se despide a su manera y mis labios se curvan levemente.
―Buena suerte ―deseo en una voz que sólo él y Kael, y quizás Stroud, podría oír.
Con el mismo destello con el que se desvanece, aparece inmediatamente en el escenario. Desde el lugar en el que se ha colocado podremos ver el combate sin ningún problema. Contengo un suspiro, prestando atención al combate mientras terminaba de perfilar la razón para largarme en cuanto este terminara. Shin había dicho que ya hablaríamos luego, así que mejor que desapareciera por si así se le olvidaba…
Shin llega poco después y tras hablar un poco sobre los juegos, ¡dice que Sigurd le ha dicho varias veces que lo quiere matar! Apenas expreso mi sorpresa, Kael me hace una pregunta y, antes de poder responder, el albino me tira de las mejillas.
―¡O eo alaaag! ¡O eo alaaaaag! ―exclamo intentando apartarle las manos hasta que deja de hacerlo, a lo que lo miro con cierto reproche―. ¡Sabes que no puedo hablar cuando me haces eso! ―me quejo antes de inflar un momento las mejillas y volverme hacia el moreno antes de volver a ir mirando a todos los presentes―. ¡Esas cosas ya las sé! Pero lo lógico es que quisiera ir a por casi todos los marines, ¿por qué es tan raro que pregunte por qué quiere matar específicamente Shin?
La voz del dirigente clama el final del combate y mis iris viajan de inmediato hacia la arena. Todos siguen en pie… ¡y yo me he perdido los detalles! Sin embargo, aplaudo con una sonrisa y bastante energía cuando anuncian a los vencedores… ¡Y el primer puesto es para Uker! Lo aplaudo cortésmente, conteniéndome para que no se me note que tengo cierta preferencia por su victoria. La verdad es que me alegra que, tras haber sido descalificado, haya podido demostrar su valía en este combate.
Tras aquello aparece un tipo muy raro con un bastón aún más raro y que habla igual de raro. La verdad es que no aporta mucho ni tengo muy claro quién es. Sin embargo, aparece poco después… ¡la nube voladora! ¡Y tiene un mink sobre ella! ...¡¿El emperadoz Zarutsuki?! ¡¿Quien gobierna en una isla de gente alada es un mink?!
Shin se despide a su manera y mis labios se curvan levemente.
―Buena suerte ―deseo en una voz que sólo él y Kael, y quizás Stroud, podría oír.
Con el mismo destello con el que se desvanece, aparece inmediatamente en el escenario. Desde el lugar en el que se ha colocado podremos ver el combate sin ningún problema. Contengo un suspiro, prestando atención al combate mientras terminaba de perfilar la razón para largarme en cuanto este terminara. Shin había dicho que ya hablaríamos luego, así que mejor que desapareciera por si así se le olvidaba…
Kuroshiro
