[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
La pelea de semifinales estaba en su punto más alto. Los cuatro participantes lo daban todo por seguir adelante y alzarse vencedores, por ellos mismos y por sus equipos, mientras la grada enloquecía por momentos y por momentos se quedaba callada. Enji, miembro del equipo número cinco y compañero temporal de Ubbe, era un espectador más del encuentro. El más desnudo de todos los espectadores, con un par de botas y un par de guantes como únicas prendas. Estaba parado al frente de la grada, las manos apretando la baranda y una sonrisa permanente, y algo psicótica, en los labios. Hacía lo posible por analizar lo que estaba pasando en la arena pero, francamente…

—No veo ni mierda… —reconoció en un bajo susurro. Los protagonistas desaparecían ante sus ojos, convertidos en borrones de velocidad que se desplazan por la arena y luego se reforman en otra posición. Los dos morenos eran los más rápidos ( que raro ), dos balas de cañón ( y no estoy hablando de sus pechos ), pero El Marcado y el yakuza tenían sus armas también. En especial Jin, a quien vio desmenuzarse en un montón de tierra apenas Ubbe le puso las manos encima—. ¿Que carajos…? ¡Eh, Juez! ¡Eso es trampa! —exclamó. ¿Una fruta del diablo? La única persona que conocía y que podía hacer algo parecido ( deshacer su cuerpo en otra cosa y volver a armarlo ) estaba en el grupo de finalistas—. ¡Cómetelo, Grandote! ¡Recuerda que eres un pirata! —Sus dedos hicieron crujir y chillar la madera. Un hilo de vapor subía desde su palma; estaba sudando gotas de veneno y su acidez comenzaba a corroer la madera—. ¡Vamos! Tch… —Chasqueó la lengua cuando el filo de la espada de Rackham surcó la piel tostada de Runnin, sus ojos se pusieron en blanco y la vena de la frente se le infló hasta palpitar con cada latido de su corazón—. ¡CÓMO LE DEJES UNA MARCA A ESA MUJER YO TE MARCO A TÍ EL CULO, RACKHAM!

La cosa no pintaba especialmente bien. Ubbe estaba jugando en el barro y Jin parecía estar pasándolo increíble. O no. Era difícil leer sus emociones cuando no paraba de deshacerse en barro. Por otro lado, Uker, tras el primer golpe recibido, se había repuesto y ahora tenía controlado el ritmo del combate.

—Son duros, sí. Pero nosotros lo seremos más —dijo a su mano derecha, su fiel compañero, Juanchito, para después darle un coscorrón en el caparazón—. ¡Y no quieras distraerme ahora! Eres el enemigo, Juan. Tú y Stroud, y la de orejas de perro también. Se llama Nyra, ¿no? Siempre me olvido de su nombre, cuando la veo sólo puedo fijarme en su cu… ¡EH! ¿QUE TE ACABO DE DECIR, RACKHAM?

Estaba concentrado en la trifulca, la mirada puesta en los contendientes sin apartar un segundo sus ojos de los golpes. Juan mencionó algo más, un nombre común: María. ¿A qué se refería? Pensó en preguntarle, pero demasiadas cosas estaban sucediendo al mismo tiempo. Se dejaría esa duda para otro momento.

La pelea se decidió en las últimas pinceladas. El Marcado dio los cortes que decidieron el encuentro, mientras Jin y Ubbe no pudieron hacer más que seguir jugando entre los dos. Ninguno había influido en el combate. Todo pasó por manos de Uker y puños de Runnin.

—Carajo… —musitó al escuchar el veredicto—. El filo le gana a las tetas. Ya no quiero seguir viendo esto. No me representa.

De un pobre skypieano que estaba a su derecha, un hombre que hacía todo lo posible por mantener su mirada puesta en la pelea y no desviar los ojos NI UN SEGUNDO, bajo amenaza de encontrarse con algo que jamás podría olvidar en su vida, Enji se robó un balde de palomitas. El sujeto siquiera atinó a quejarse, pues hacerlo significaba voltear en su dirección, encararlo, y eso podía terminar muy mal.

—Ten, Gordito. No te vayas a ahogar. —Dejó el balde de palomitas encima del caparazón de Juan, su punto ciego, donde no podía llegar con las patas en su forma de animal completa—. Mierda, quería estar en esa final…

Antes de que Akira pudiera partir en dirección a donde se encontraba Masami, Enji le quitó de encima su chaqueta de capitán y se la colocó sobre los hombros, pero no la cerró. Le gustaba el airecito que estaba corriendo. Después, tras un suspiro, sacó de su bolsillo la cajetilla de cigarrillos y se agenció uno, lo encendió e inhaló una buena calada de humo. Estaba eliminado, junto a su grupo: el evento había dejado de interesarle inmediatamente.

—Voy a dar una vuelta, Juanchito. Si no voy a pelear yo, la final no me cambia nada… —admitió y, semidesnudo ahora, empezó a caminar por la grada en dirección a los palcos—. Quizá la mire desde otro lado. ¿Vienes? Será como un reconocimiento.

Andaba por el frente de la grada, junto al barandal de seguridad que los separaba de la caída a la arena, paseándose frente a todo el público. El cigarro encendido y las manos en los bolsillos, soltando humaredas cada dos por tres. ¿Qué más había en el reino de los cielos? Además de personas aladas, claro.

Un rey.

«¿Cómo se verá un Shichibukai?»

Con ese pensamiento en mente, sonrió de nueva cuenta, el cigarrillo apretado entre sus dientes blancos, y siguió caminando.

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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Enji - 02-08-2026, 10:41 PM

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