02-08-2026, 11:57 PM
16 de Otoño, año 16.
Uyyyy que frioooo...El suelo de adoquines en la intersección comercial estaba cubierto por una fina capa de escarcha resbaladiza. Me encontraba parado exactamente en la esquina este del cruce principal, al pie de un farol de hierro que iluminaba la calle. A mi lado derecho, a solo unos pocos centímetros de mis pequeñas botas, se asentaba un carro de madera de tamaño normal, lo que para mi representaba era una estructura gigantesca. El vehículo estaba repleto hasta el tope con pieles de conejo, oso, lobo, castor, etc.
El frío era bastante intenso y me había dejado la punta de la nariz completamente roja, pero venía muy bien abrigado con mi ropita gruesa y mis guantes de cuero. Sobre la cabeza llevaba un gorro tejido que me quedaba algo grande, por lo que me llevé la mano a la frente, ajustándome el gorro hacia atrás, evitando que me tapara la vista. Para no quedar oculto detrás del flujo de compradores altos, me subí con agilidad a la parte superior de la rueda delantera izquierda del carro, sujetándome con una mano del borde de la madera para mantener una posición estable y visible.
Llené mis pulmones de aire fresco y abrí la boca para gritar a todo pulmón hacia el pasillo central de la calle, buscando sonar como un comerciante serio y enfocado en su trabajo.
—¡Oi!— Grité hacia la multitud que caminaba a dos o tres metros del carro. —Aprovechen las mejores pieles de la temporada para abrigarse bien antes de que el invierno helado azote la isla.—
Mis cachetes se tiñeron de rojo por la vergüenza de hablar tan fuerte en publico, pero podría pensarse que solo es el frio.
—Tenemos pieles de todo tipo... A ´precios muy justos para la comunidad— Agregué, alzando la voz lo más que mi pequeño cuerpo me permitía mientras me reacomodaba el gorro por enésima vez.
El área frente a la rueda del carro estaba despejada, ofreciendo un espacio limpio de dos metros para cualquiera que quisiera acercarse a revisar la calidad del cuero. Me mantuve firme sobre la madera, esperando al primer cliente con los brazos cruzados y la postura erguida.
