03-08-2026, 04:56 PM
El joven arquero no entiende aún qué le impulsó a hacer lo que acaba de hacer, en qué momento en su mente le pareció buena idea ponerse a imitar a los lobos con los que creció para intentar calmar una discusión a maullidos, y lo más importante, qué le hizo pensar que le entenderían. El arco sigue colgado en su hombro, la mirada del marine fija en el entorno mientras busca apaciguar las cosas y tranquilizar el ambiente, lo último que necesitan ahora es iniciar una pelea que pueda provocar que los custodios o el resto de las fuerzas del emperador acabaran tomando cartas en el asunto y muchos pudieran terminar muertos por ello. Si bien no es de la forma que espera, logra llamar la atención de los involucrados, al mismo tiempo que no puede evitar escuchar las risas de Kibai y el médico que parecen estar dudando si están drogados, demasiado borrachos o la presión del lugar está finalmente afectándoles, porque sino no encuentran forma de explicar lo que está ocurriendo justo ahora frente a ellos. Mientras todo eso transcurre el combate en la arena sigue avanzando, pero realmente, ver la risa tan natural y libre tanto del doctor de pelo rosa como de su compañero Kibai provocan que el arquero no le de mucha importancia a lo sucedido antes.
El joven cazador siempre mantiene la calma, y la tranquilidad en todo momento, especialmente cuando tiene que calmar el ambiente y hacer de mediador para que, por mucho que le pese, no haya conflictos con los piratas por mucho que los deteste. La parte de las trenzas provoca que Maria vuelva su atención al pelirrojo, aunque no parece reacia a hacerlo, como si una fuerza invisible se lo impidiera, bien fuese porque lo odia o cualquier otro motivo, pero hay algo que le llama la atención al marine, qué habrá hecho un médico para conseguir semejante recompensa, pues a ojos de Bertram solo es un criminal con recompensa, pero no sabe exactamente los delitos de los que se le acusa ni si realmente es culpable de ellos, puede que sea otro como la pobre MM que se vio arrastrado por las circunstancias de la vida o solo lo tomen como un chivo expiatorio y esté pagando los crímenes de otros. Antes de que las cosas se descontrolen más Bertram mira al doctor, quien le respondió pero no parece recordarlo y a Kibai diciendo
-Me alegra al menos haber animado el ambiente sir, ahora mismo estaban las cosas tan tensas que parecía una cuerda de arco a punto de partirse. Doctor, debería buscar algo que le ayude a la memoria, nos cruzamos dos veces en Karate, recuerdo que la primera vez tenía compañía de un sujeto rubio. Dejando eso de lado me alegra que sus pacientes mejoren, sigue con el buen trabajo.-
Pese a sus palabras hacia Hyakintos internamente está peleando con el impulso de gritarle e insultarle por pirata sin memoria, aunque el ver como Maria reacciona a sus palabras y su mera presencia deja en claro que es una persona totalmente importante para ella por lo que la parte de Bertram que se preocupa por la sirena hace una fuerza brutal para contener la parte que desprecia a los piratas. El médico entonces invita a Maria a acompañarle a por algo de comer, momento en el que el joven arquero se percata que lleva demasiado tiempo sin comer por lo que debería ir yendo a por algo de comer. Bertram se percata de la reacción de Moja ante lo sucedido y le dice con calma
-Cuando termine esto cuéntame como fue tu experiencia en el torneo, no solo la prueba sino la espera y demás sir. Iré a por algo de comer te traeré algo también.-
Justo en ese momento se anuncia el final de la semifinal, dejando al grupo de Bertram como el otro finalista, aunque para él no cambia mucho, viendo el otro finalista deduce a quien van a enviar y sabe de sobra que en ese momento no tiene mucho que hacer contra él, su velocidad es demasiado elevada para que el arquero pueda siquiera aprovechar la distancia y atinar un golpe. Bertram suspira y chistea ante el gesto de Uker amenazándole abiertamente algo que demuestra que los piratas son seres sin honor y desagradecidos, podría haberlo ignorado y haber decidido ir él a la semifinal y enfrentar a los otros dos, aprovechando la distancia para al menos atacar a Runnin antes de que pudiera acercarse y sin que pudiera reaccionar a sus ataques por la velocidad de sus proyectiles. En fin, el marine deja las gradas y camina tras la sirena, aunque alejado sigue suficientemente cerca para escuchar sus reacciones y sus palabras, y notar que realmente le importa el pelirrosado.
Al ver que sale el emperador el marine ya intuye la reacción de Maria al verlo, seguramente quiera acariciarlo y ahí está, sacando una sonrisa al arquero que se rasca tras la cabeza caminando tranquilamente a por algo de comida y una gran jarra de cerveza, pensando en lograr hacerse con al menos un lobo o dos para cuando se adentre en bosques o quiera reunir comida poder contar con su ayuda, como cuando se apoyaba en los lobos de su abuelo. El joven camina a una distancia de los dos piratas que parecen ser muy cercanos, hasta parece que si alguien le hace algo al doctor verán una vertiente de Maria que el marine aún no ha podido ver. Bertram observa calmadamente el entorno, viendo la zona de las gradas cambiar ligeramente conforme se va acercando a los puestos de comida, viendo como el ambiente es ligeramente diferente, más relajado en algunos puntos pero con algunos apresurándose para regresar a las gradas a ver el combate final. Antes de dejar de prestar atención a la arena para buscar comida se percata de que es el silencioso Bartolomeow quien se enfrentará a Shin, algo esperado pues Barald estaba eliminado y Bertram no se sentía preparado par ese enfrentamiento. Mientras camina no puede evitar comentar en voz alta mientras se rasca tras la cabeza
-He de darme prisa y regresar a ver el combate del miembro más silencioso del grupo 2, puede ser un rival duro a futuro por lo visto en su prueba sir. Aunque también tengo que convencer a la sirena de que me haga la trenza. Suerte Barto, esfuérzate.-
Solo de imaginar como se quedaría con una trenza el joven sonríe tontamente, sin saber realmente el motivo por el que esa idea se quedó tan grabada en su mente, no es como si cambiar el peinado realmente le dé alguna ventaja a futuro.
El joven cazador siempre mantiene la calma, y la tranquilidad en todo momento, especialmente cuando tiene que calmar el ambiente y hacer de mediador para que, por mucho que le pese, no haya conflictos con los piratas por mucho que los deteste. La parte de las trenzas provoca que Maria vuelva su atención al pelirrojo, aunque no parece reacia a hacerlo, como si una fuerza invisible se lo impidiera, bien fuese porque lo odia o cualquier otro motivo, pero hay algo que le llama la atención al marine, qué habrá hecho un médico para conseguir semejante recompensa, pues a ojos de Bertram solo es un criminal con recompensa, pero no sabe exactamente los delitos de los que se le acusa ni si realmente es culpable de ellos, puede que sea otro como la pobre MM que se vio arrastrado por las circunstancias de la vida o solo lo tomen como un chivo expiatorio y esté pagando los crímenes de otros. Antes de que las cosas se descontrolen más Bertram mira al doctor, quien le respondió pero no parece recordarlo y a Kibai diciendo
-Me alegra al menos haber animado el ambiente sir, ahora mismo estaban las cosas tan tensas que parecía una cuerda de arco a punto de partirse. Doctor, debería buscar algo que le ayude a la memoria, nos cruzamos dos veces en Karate, recuerdo que la primera vez tenía compañía de un sujeto rubio. Dejando eso de lado me alegra que sus pacientes mejoren, sigue con el buen trabajo.-
Pese a sus palabras hacia Hyakintos internamente está peleando con el impulso de gritarle e insultarle por pirata sin memoria, aunque el ver como Maria reacciona a sus palabras y su mera presencia deja en claro que es una persona totalmente importante para ella por lo que la parte de Bertram que se preocupa por la sirena hace una fuerza brutal para contener la parte que desprecia a los piratas. El médico entonces invita a Maria a acompañarle a por algo de comer, momento en el que el joven arquero se percata que lleva demasiado tiempo sin comer por lo que debería ir yendo a por algo de comer. Bertram se percata de la reacción de Moja ante lo sucedido y le dice con calma
-Cuando termine esto cuéntame como fue tu experiencia en el torneo, no solo la prueba sino la espera y demás sir. Iré a por algo de comer te traeré algo también.-
Justo en ese momento se anuncia el final de la semifinal, dejando al grupo de Bertram como el otro finalista, aunque para él no cambia mucho, viendo el otro finalista deduce a quien van a enviar y sabe de sobra que en ese momento no tiene mucho que hacer contra él, su velocidad es demasiado elevada para que el arquero pueda siquiera aprovechar la distancia y atinar un golpe. Bertram suspira y chistea ante el gesto de Uker amenazándole abiertamente algo que demuestra que los piratas son seres sin honor y desagradecidos, podría haberlo ignorado y haber decidido ir él a la semifinal y enfrentar a los otros dos, aprovechando la distancia para al menos atacar a Runnin antes de que pudiera acercarse y sin que pudiera reaccionar a sus ataques por la velocidad de sus proyectiles. En fin, el marine deja las gradas y camina tras la sirena, aunque alejado sigue suficientemente cerca para escuchar sus reacciones y sus palabras, y notar que realmente le importa el pelirrosado.
Al ver que sale el emperador el marine ya intuye la reacción de Maria al verlo, seguramente quiera acariciarlo y ahí está, sacando una sonrisa al arquero que se rasca tras la cabeza caminando tranquilamente a por algo de comida y una gran jarra de cerveza, pensando en lograr hacerse con al menos un lobo o dos para cuando se adentre en bosques o quiera reunir comida poder contar con su ayuda, como cuando se apoyaba en los lobos de su abuelo. El joven camina a una distancia de los dos piratas que parecen ser muy cercanos, hasta parece que si alguien le hace algo al doctor verán una vertiente de Maria que el marine aún no ha podido ver. Bertram observa calmadamente el entorno, viendo la zona de las gradas cambiar ligeramente conforme se va acercando a los puestos de comida, viendo como el ambiente es ligeramente diferente, más relajado en algunos puntos pero con algunos apresurándose para regresar a las gradas a ver el combate final. Antes de dejar de prestar atención a la arena para buscar comida se percata de que es el silencioso Bartolomeow quien se enfrentará a Shin, algo esperado pues Barald estaba eliminado y Bertram no se sentía preparado par ese enfrentamiento. Mientras camina no puede evitar comentar en voz alta mientras se rasca tras la cabeza
-He de darme prisa y regresar a ver el combate del miembro más silencioso del grupo 2, puede ser un rival duro a futuro por lo visto en su prueba sir. Aunque también tengo que convencer a la sirena de que me haga la trenza. Suerte Barto, esfuérzate.-
Solo de imaginar como se quedaría con una trenza el joven sonríe tontamente, sin saber realmente el motivo por el que esa idea se quedó tan grabada en su mente, no es como si cambiar el peinado realmente le dé alguna ventaja a futuro.
El Carcaj de información


Ahora estoy hacia los stands de comida, ubicados cerca de la carpa principal.