[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
El rugido del Dirigente atravesó la arena como un trueno.
Durante un instante, Ubbe ni siquiera reaccionó. Sus enormes manos continuaban hundiéndose una y otra vez en aquella masa de barro, tratando de impedir que escapara entre sus dedos, y solo cuando las palabras volvieron a repetirse y el silencio comenzó a imponerse sobre el estruendo del combate, el gigantesco buccaneer detuvo por fin sus movimientos. La respiración era pesada, su pecho subía y bajaba con fuerza mientras el barro terminaba de deslizarse entre sus manos hasta recuperar lentamente una forma humana. Poco a poco, la pesada coraza prehistórica comenzó a desaparecer también. Las placas óseas se replegaron, la enorme cola blindada se deshizo tras él y su cuerpo volvió a recuperar aquella apariencia que ya todos conocían, aunque las heridas y el cansancio seguían marcando cada centímetro de su piel.

Había terminado, y había perdido.

No dijo nada cuando el Dirigente anunció la victoria de Onizuka Jin y Rackham Uker. Bajó la cabeza apenas un instante, respirando hondo antes de dejar escapar el aire lentamente. No había rabia. No había reproches. Solo esa desagradable sensación que dejaba saber que, por mucho que uno lo hubiera dado todo... a veces no era suficiente. Sus gafas volvieron a elevarse hacia delante justo cuando Jin comenzó a acercarse, el yakuza le tendía la mano. Ubbe permaneció inmóvil un par de segundos, observándolo en silencio. Después, una pequeña sonrisa terminó por dibujarse en su rostro. Aquella mano era ridículamente pequeña comparada con la suya, pero aun así la estrechó con firmeza, sujetándola con el mismo respeto con el que había combatido.
- Heh... ha sido fuking crazy... -rió entre dientes, todavía algo jadeante- Good fight.
Escuchó las palabras del espadachín sin apartar la vista de él. Asintió una sola vez.
- Eso… Next time... no interruptions - 
Cuando Jin le entregó su contacto, el gigantesco buccaneer arqueó una ceja con cierta sorpresa. Lo sostuvo entre los dedos con una delicadeza impropia de alguien de su tamaño, observándolo apenas un instante antes de guardarlo cuidadosamente.
- Suena bien, mud king, nos volveremos a encontrar.-
Le dio una última palmada amistosa en el hombro, lo suficientemente suave como para no lanzarlo varios metros, antes de verlo alejarse en dirección a las gradas, y solo entonces giró la cabeza hacia Runin. La amazona también había dado absolutamente todo sobre aquella arena, había sangrado, había caído y había seguido peleando hasta el último instante. No habían conseguido llevar a sus equipos hasta la final... pero eso no cambiaba el combate que acababan de librar. Ubbe caminó hasta situarse frente a ella y apoyó con cuidado una enorme mano sobre su hombro.
- Has peleado bien, Watermelon Girl... -dijo con una sonrisa cansada, pero sincera- ¡lo hemos dado todo!
No hacía falta añadir nada más, los dos sabían exactamente lo que significaban aquellas palabras.

Cada paso hacia las gradas pesaba más que el anterior, no por el dolor, estaba acostumbrado a eso, lo que realmente le pesaba era otra cosa. Durante toda su vida había aprendido a resolver los problemas de la misma forma: Si una roca bloqueaba el camino... la rompía, si un enemigo se interponía... lo derribaba, si alguien era más fuerte... entrenaba hasta poder golpear más fuerte que él. Era sencillo. O al menos... siempre lo había sido. Pero aquella pelea había sido distinta, Ubbe bajó lentamente la vista hacia sus enormes manos. Todavía podía sentir el barro adherido entre sus dedos, y apretó el puño. Recordaba perfectamente la sensación, había llegado a atraparlo, lo había sujetado una y otra vez, había notado cómo aquel cuerpo simplemente dejaba de ser un cuerpo para convertirse en algo completamente distinto. No importaba cuánta fuerza utilizara, no importaba cuántas veces intentara impedir que escapara, aquello... simplemente no funcionaba como nada de lo que hubiera visto antes. El mar era mucho más grande de lo que había imaginado, había personas capaces de convertirse en barro, en distintos animales, y gente con poderes que ni siquiera podía llegar a imaginar, poderes que rompían por completo todo aquello que él entendía como un combate y, sin embargo... Una sonrisa cansada apareció en su rostro, porque aquello no le daba miedo, le fascinaba.
Porque si existían enemigos capaces de hacer cosas así... también debía existir una forma de derrotarlos, todavía no la conocía. Pero la encontraría, no importaba cuánto tiempo necesitara, no importaba cuántas derrotas hubiera por el camino.
Se haría más fuerte. No solo para golpear más fuerte. No solo para resistir más.
Si no porque si algún día quería navegar junto a los Ragnarok hasta el final del mundo... No bastaría con ser un buen luchador.
Tendría que convertirse en un monstruo capaz de enfrentarse a cualquier cosa que el océano decidiera poner delante de él. "whatever it takes"

Un grito rompió de golpe el hilo de sus pensamientos y Ubbe alzó la cabeza casi por instinto, todavía con la mente perdida entre todo lo que acababa de vivir. Durante un segundo necesitó incluso reconocer de dónde venía aquella voz, hasta que encontró a Enji apoyado sobre la barandilla de las gradas, el marine guapetón de su equipo.
Las siguientes palabras consiguieron exactamente lo que ningún pensamiento había logrado.
"-¡Te comiste una mierda!"
El gigantesco buccaneer permaneció inmóvil apenas un instante... y terminó soltando una carcajada grave, sincera, de esas que hacían vibrar el pecho entero incluso aunque cada músculo protestara por el esfuerzo del combate.
- GAHAHAHAAHAH - Negó despacio con la cabeza mientras seguía caminando hacia él.
- Sorry, baby... -respondió entre risas, rascándose la nuca con cierta vergüenza- Queria ganar... 
Escuchó entonces toda aquella absurda historia sobre las tetas de Runin, las almohadas y dejarse caer encima de ella. La sonrisa volvió a dibujarse bajo su barba mientras levantaba ambas manos en señal de rendición. Si que era cierto que la muchacha tenia unos pechos interesantes, pero Ubbe estuvo demasiado enfrascado en la pelea.  
- Heh... ¡La próxima vez lo intentaré, baby!
La respuesta arrancó otra pequeña risa del propio Ubbe, y durante unos segundos, el peso de la derrota pareció desaparecer por completo. Enji parecia tener un extraño talento para convertir incluso el peor momento en algo de lo que uno pudiera reírse. Cuando el marine comenzó a alejarse despidiéndose con la mano, Ubbe levantó el enorme brazo por encima de su cabeza para devolverle el gesto.
- See you on the Blue Sea, baby!
La sonrisa permaneció unos instantes más sobre su rostro... hasta que volvió a girarse hacia donde lo esperaban Sigurd, Dharma y Odiseo. La risa se fue apagando poco a poco, sustituida nuevamente por aquella mezcla de cansancio y reflexión que el combate había dejado grabada en su interior.

Las últimas escaleras quedaron atrás y, por fin, el gigantesco buccaneer volvió a reunirse con los suyos.
Su mirada recorrió uno a uno los rostros de Odiseo, Dharma... y finalmente se detuvo en Sigurd.
Una sonrisa cansada apareció bajo su barba.
-Heh... parece que ya os habéis conocido, baby
Había algo reconfortante en aquella imagen, durante unos segundos, incluso olvidó el dolor que recorría su cuerpo. Veía algo familiar en la imagen de ellos 4 juntos, aunque Dharma era más pequeño, estaba a la par de Odiseo, asi que quedaba una imagen graciosa. Pero aquella sonrisa fue apagándose poco a poco.
Ubbe bajó ligeramente la cabeza, no era un gesto habitual en él.
- ...Sorry, Captain. Queria encontranos en la final, y no he podido hacerlo. 
Permaneció unos segundos en silencio antes de volver a levantar la vista hacia Sigurd.
Esta vez sonreía otra vez, porque al menos su capitán sí que lo había logrado. - Lleva nuestra bandera a la final. 
La enorme sonrisa terminó por desviar su mirada hacia Dharma, rascándose la nuca con cierta vergüenza.
- Sorry, Karma... Quería llevar a nuestro equipo hasta la final para que pudieras demostrar de lo que eres capaz... pero no estuve a la altura, baby, ¡fucking barro!

Mientras un nuevo interlocutor continuaba presentando la gran final y las voces del estadio volvían a inundar la arena, Ubbe apenas prestaba atención. Escuchaba de fondo los nombres, los aplausos y los discursos, pero su cabeza seguía demasiado ocupada repasando todo lo ocurrido durante el combate.
Fue entonces cuando una voz a su lado consiguió sacarlo una vez más de sus pensamientos.
- ¿Y esa cinta, general? - Era la voz de Odiseo
Ubbe parpadeó un par de veces antes de bajar la mirada hasta el trozo de tela que seguía anudado alrededor de su enorme brazo. Una sonrisa mucho más cálida apareció de inmediato.
- Oh... this? -la sostuvo con cuidado entre los dedos, como si tuviera mucho más valor del que cualquiera pudiera imaginar- Me la regaló una chica que conocí aquí arriba - Soltó una pequeña risa entre dientes - Es muy cool, baby.
Durante unos segundos contempló la cinta en silencio. Aquella pequeña promesa había permanecido con él durante todo el combate. Había recibido golpes, había rodado por toda la arena, se había cubierto de barro... y aun así seguía ahí.
Levantó entonces la cabeza y comenzó a recorrer las gradas con la mirada.
Había cientos de personas, rostros de todas las edades, piratas, marines, habitantes del cielo y durante unos instantes pensó que quizá ya se habría marchado... hasta que, de pronto, la encontró. Los ojos de Ubbe se iluminaron al instante, quizá mas de lo que deberían. 
Sin hacer demasiado ruido, levantó una mano para llamar la atención de uno de los camareros que recorrían las gradas sirviendo comida y bebida durante los juegos.
Cuando el hombre llegó hasta él, Ubbe señaló discretamente en dirección a la muchacha.
-¿Ves a la bald girl? -preguntó con una sonrisa enorme- Ponle una cerveza de mi parte, baby.
Hurgó entre sus pertenencias hasta sacar los berries necesarios y los dejó en la mano del camarero.
-Y dile... que su cinta me ha ayudado a aguantar. 
Solo entonces volvió a levantar la mirada hacia la joven, y simplemente le dedicó una enorme sonrisa desde la distancia esperando que, cuando aquella cerveza llegara hasta ella, entendiera perfectamente quién se la había enviado.

HEY BABY
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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Ubbe - 04-08-2026, 01:19 PM

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