07-12-2023, 01:15 PM
Enma, completamente derrotado en el suelo de la cubierta, alzó la mirada para observar su alrededor pero era incapaz de ver a nadie. Poco después de las picaduras, notó una sensación extraña por todo su cuerpo, como si aquellos insectos hubiesen inyectado algo en su cuerpo, provocando que la propia tangibilidad de su cuerpo fuese inconsistente, incontrolable. ¿Qué había sucedido? - No... lo entiendo... - Murmuraba para sí mismo, intentando alcanzar sus pertenencias. En ese momento, escuchó una serie de voces que, incluso en medio de aquella locura, logró distinguir. Eran Kovashi y Nadja. Aparentemente, ella estaba mejor de lo que podría imaginarse el pelirrojo, pero Kovashi... ese era otro tema. Las avispas parecían haber hecho enormes estragos en él, lo que, sumado a su fobia, nos dejaba una persona completamente... delicada, vamos a decir. Sus palabras así lo demostraban. Siendo él una persona contundente en su manera de hablar, ahora titubeaba. Quizá por la fobia, quizá por el dolor o quizá por lo que nos habían inyectado. Enma se incorporó, como pudo, y dirigió su mirada hacia Nadja y Kovashi, ahora ya en su campo de visión. - Sí... - Respondía a Nadja. - Pero creo... que nos... han inyectado algo... - Continuó. Suspiró un par de veces, apretó los dientes del dolor que sentía y, pocos segundos después todo parecía haberse calmado. No sólo la situación exterior, ya que las avispas se habían alejado lo suficiente como para no volver a atacar, sino también en su interior, sintiendo mucho más calma aunque todavía una sensación extraña.
De fondo, Nadja y Kovashi hablaban sobre abandonar la isla. Pero todavía era muy pronto, decía la navegante, así que tendrían que buscar una solución a lo que les estaba sucediendo. Ya más calmado, Enma probó en sí mismo algunos de los antídotos que tenía en la mochila, se puso alguna que otra tirita en las picaduras, bebió una pócima de hierbas que había creado un día aburrido... Pero nada estaba funcionando. Las picaduras permanecían en su cuerpo pero el dolor físico parecía haberse disipado. Toco alguna de las zonas afectadas y no sentía dolor, sólo molestias e incomodidad. Algo de picor, quizá, pero nada grave o fuera de lo normal. Pero los restos de un sustancia de color oscuro en algunas zonas era algo que le perturbaba y le hacía pensar que algo no estaba del todo bien. - No puedo casi... moverme... ni controlar... mi cuerpo... Algo pasa... - Pensó para sí mismo, volviendo a dejar todos los utensilios médicos en su mochila y apartándola hacia su lado izquierdo.
Tras varios esfuerzos e intentos, consiguió ponerse en pie y se aproximó a Nadja y Kovashi. - ¿Qué tal... estáis...? - Caminaba más despacio de lo normal. - Lamento deciros... que no es algo que la medicina... pueda curar... - Hablaba más lento que habitualmente. - He probado cosas pero... esos bichos... parece que nos han inyectado algo... que sólo el tiempo... logrará disipar... - Sacó de su bolsillo la figura del cuervo que Derya le había hecho y que tenía ahí desde su despedida. Levantó el brazo frente a sus compañeros y, en cuestión de segundos, la figura traspasó su mano y cayó al suelo. - Esta sustancia... me impide controlar mis poderes... Así que creo... Que a algunos nos ha... afectado más que a otros... - Tosió. - Influye en... nuestra fuerza... así que... es mejor estar juntos... - Si sufrían otra emboscada como en la anterior isla... la situación no iba a pintar nada bien para el grupo. Tenían que estar unidos, ahora más que nunca.
Tras varios esfuerzos e intentos, consiguió ponerse en pie y se aproximó a Nadja y Kovashi. - ¿Qué tal... estáis...? - Caminaba más despacio de lo normal. - Lamento deciros... que no es algo que la medicina... pueda curar... - Hablaba más lento que habitualmente. - He probado cosas pero... esos bichos... parece que nos han inyectado algo... que sólo el tiempo... logrará disipar... - Sacó de su bolsillo la figura del cuervo que Derya le había hecho y que tenía ahí desde su despedida. Levantó el brazo frente a sus compañeros y, en cuestión de segundos, la figura traspasó su mano y cayó al suelo. - Esta sustancia... me impide controlar mis poderes... Así que creo... Que a algunos nos ha... afectado más que a otros... - Tosió. - Influye en... nuestra fuerza... así que... es mejor estar juntos... - Si sufrían otra emboscada como en la anterior isla... la situación no iba a pintar nada bien para el grupo. Tenían que estar unidos, ahora más que nunca.
Resumen
