Los hay que dicen, con toda la razón del mundo, que la vida no está hecha para vivirla con prisas, obviamente hay que buscar un ritmo adecuado para disfrutarla en todas las facetas que se puedan, pero la cosa cambia cuando necesitas recurrir a las prisas para sobrevivir… literalmente. Pues eso era lo que me estaba pasando ahora mismo, me encontraba ahora mismo corriendo con todas mis fuerzas para salvar mi pellejo, bueno, todo en sí, para evitar que, lo que parecía ser una gigante, me aplastase por accidente como a un bicho cualquiera. *ME CAGO EN EL QUE DISEÑÓ ESTA CALLE DEL DEMONIO*. Ya mi cabeza intentaba desahogarse enfocando su rabia en lo que sea que se imaginase, que un punto tiene, una calle desconectada de las demás solo era un cuello de botella, o un muro, para todos aquel que la recorriera.
Entonces noté a mi lado un potente pisotón, el cual fue capaz de levantarme por los aires solo del temblor causado en el terreno, terminando en una caída que me dejó desestabilizado…Ya pensaba que mi final había llegado, en lo que tardara en levantarme ya daría un segundo paso y sería sobre mi…pero al final, no hubo pisada alguna, se había detenido, de hecho justo me estaba observando, se había agachado para ello.
Entonces comentó cómo intrigada, con un tono de voz, aunque vasto por su estatura, sonaba bastante normal, no era un vozarrón como me habría esperado, cuando comentó lo de que pensaba que habían soltado alguna bestia a la calle (refiriéndose a mi), casi iba a responder de vuelta de una forma no muy justa, por lo que me intenté calmarme y hacerlo bien (ya no estando en peligro que rápido se calma uno) -Ya…es que me veía bien aplanado como no saliese de la calle, en plan…siendo en proporción a ti una hormiga…en fin, eso.- No supe expresarme mejor, aun estando tranquilo, la impresión y parte del temor aún perduraban.
Entonces preguntó si me presentaría, o si iba a insistir con mi huida…-Me llamo…Ejem…Alfred, me llamo Alfred.- Carraspeé/tosí antes para aclarar mi voz y esta sonase con suficiente fuerza como para que me escuchara sin problema.- Y...debería preguntarte por tu nombre también...-Sugerí a modo de ''quid pro cuo'', no sería sencillo, pero a más intentase verla como igual, más fácil alcanzaría la calma que me falta.
Entonces noté a mi lado un potente pisotón, el cual fue capaz de levantarme por los aires solo del temblor causado en el terreno, terminando en una caída que me dejó desestabilizado…Ya pensaba que mi final había llegado, en lo que tardara en levantarme ya daría un segundo paso y sería sobre mi…pero al final, no hubo pisada alguna, se había detenido, de hecho justo me estaba observando, se había agachado para ello.
Entonces comentó cómo intrigada, con un tono de voz, aunque vasto por su estatura, sonaba bastante normal, no era un vozarrón como me habría esperado, cuando comentó lo de que pensaba que habían soltado alguna bestia a la calle (refiriéndose a mi), casi iba a responder de vuelta de una forma no muy justa, por lo que me intenté calmarme y hacerlo bien (ya no estando en peligro que rápido se calma uno) -Ya…es que me veía bien aplanado como no saliese de la calle, en plan…siendo en proporción a ti una hormiga…en fin, eso.- No supe expresarme mejor, aun estando tranquilo, la impresión y parte del temor aún perduraban.
Entonces preguntó si me presentaría, o si iba a insistir con mi huida…-Me llamo…Ejem…Alfred, me llamo Alfred.- Carraspeé/tosí antes para aclarar mi voz y esta sonase con suficiente fuerza como para que me escuchara sin problema.- Y...debería preguntarte por tu nombre también...-Sugerí a modo de ''quid pro cuo'', no sería sencillo, pero a más intentase verla como igual, más fácil alcanzaría la calma que me falta.
