06-08-2026, 04:59 PM
El joven marine camina calmadamente por la zona comercial, perdido en sus pensamientos buscando algo que comer y beber para tranquilizarse y luego regresar a disfrutar de lo que queda de torneo, siendo el combate final entre su compañero de equipo y el marine con el que tuvo el encontronazo en las gradas, aunque no le culpa por ello. Mientras camina sus sentidos permanecen atentos al entorno, una vieja costumbre que no pierde sin importar que todo parezca pacífico y tranquilo, es algo que si creces o vives como cazador o aprendes o no vives mucho tiempo. Mientras camina no puede evitar pensar en voz alta lo que le pasa por la mente, no tiene intención alguna de forzar a nadie a hacer nada y mucho menos de dañar a esa joven ahora de pelo rosado a sentirse mal. El joven pelirrojo no se percató de que había dicho en voz alta lo que pensaba, para él fue solo un pensamiento, sin embargo el doctor, quien coincide con el marine sobre el tema de su memoria pero se alegra de que el marine se preocupe por sus pacientes asegurando que todos estaban bien y recuperados al ser un médico muy capacitado.
El joven no se inmiscuye en la conversación de ambos pelirosados, y realmente no iba a interrumpirlos, pero se ve que cuando su pensamiento escapó en voz alta llamó la atención del médico, quien parece tener buen oído o ser más propenso a reaccionar a ese tipo de cosas. El joven doctor preguntó por el interés de Bertram en las trenzas antes de proponer a la joven sirena que le haga las trenzas y luego continuar con su paseo, diciendo de buscar un lugar más discreto para ello, apartándose primero con Maria, mientras que Bertram por educación ya que le hicieron una pregunta y por querer saber más sobre el doctor y su relación con la extraña joven que se hizo con un lugar permanente en sus pensamientos los sigue con calma, rascándose tras la cabeza y pensando en qué punto de su vida acabó metido en ese embrollo.
Tras dejar a Maria en una banca de la zona el pelirrojo se acerca al marine y lo toma de los hombros para dirigirle hacia el lugar diciendo que se acerque que su sirena lo atenderá, pero en el camino el joven pregunta las intenciones del marine indicando que no es lugar para conflictos a pesar de sus recompensas además de indicar que esperaba no tramara nada ya que ella ni siquiera debería tener un precio por su cabeza, algo que saca una suave sonrisa al marine que en el mismo tono que emplea el doctor responde
-Puede que te cueste confiar en lo que diré por el hecho de ser marine sir, pero no tengo intención alguna de iniciar conflictos, y mucho menos hacer nada que dañe a Maria. Tienes razón en desconfiar porque de norma general los piratas no son de mi agrado, de hecho haber estado en un grupo lleno de ellos realmente me forzó a hacer uso de todas mis fuerzas para mantener la compostura, sin embargo por alguna razón soy incapaz de verla a ella como un pirata, por mucho que tenga ese precio por su cabeza y por muchas vueltas que le dé, soy incapaz de entender qué pudo hacer alguien tan alegre y tan buena para merecer tal recompensa. De hecho la encontré dos veces, una vez en esos pozos donde peleamos juntos para vencer al Sakana, y luego en Whiskey Peak, donde casi la devora un pato caníbal.-
Tras eso el joven lo deja en manos de Maria, deseando que tenga más suerte que Maki, por lo que tal y como el marine sospechaba es también miembro de la misma tripulación que Maria. Tras eso aparece la propia Maki a lo lejos, siendo que el médico le dice al marine que cuide de Maria ante lo cual Bertram asiente con sinceridad diciendo -Descuida, nadie le tocará un solo pelo en mi presencia sir, y cuando os reunáis verás que no hice nada en su contra.-
Mientras el joven doctor se aleja el joven marine se sienta donde le indicaron, dejándose hacer por la sirena sin protestar y simplemente se relaja y espera al resultado, manteniendo sus ojos y oídos atentos a lo que les rodeaba por si acaso, mientras que de manera calmada toma una hoja en blanco de su cuaderno de inventos y anota su contacto del den den mushi, algo más personal que las tarjetas que tiene improvisadas y que entregó al resto de marines. El joven espera a que la sirena termine de peinarle antes de dejarle en la mano el pequeño papel plegado con su contacto diciendo lo que era y que era mejor ir regresando a las gradas para ver el combate. El marine regresa parte del camino junto a ella hasta que se reúne con sus compañeros, a los cuales encuentra mientras va reuniendo su comida y algo de hidromiel y al verlos mira tanto al doctor como a Maki, ahora calva y dice
-La dejo a vuestro cuidado sir, he de irme y no me sentía cómodo dejándola sola. Ahora que está con vosotros, me retiro.-
Tras dejarla con sus compañeros el marine se despide con calma y se retira hacia las gradas, llegando justo para ver a casi todos los marines armando un auténtico escándalo, pasando a disfrutar de ello sonriente colocándose en el borde a observar el combate, el cual parece estar empezando inclinado hacia el callado Bartolomeow al lograr agarrar a Shin. Bertram empiez a comer y tras un trago a su hidromiel dice al resto de marines
-Ánimo animadoras, que se os escuche alto y claro sir.-
El joven no se inmiscuye en la conversación de ambos pelirosados, y realmente no iba a interrumpirlos, pero se ve que cuando su pensamiento escapó en voz alta llamó la atención del médico, quien parece tener buen oído o ser más propenso a reaccionar a ese tipo de cosas. El joven doctor preguntó por el interés de Bertram en las trenzas antes de proponer a la joven sirena que le haga las trenzas y luego continuar con su paseo, diciendo de buscar un lugar más discreto para ello, apartándose primero con Maria, mientras que Bertram por educación ya que le hicieron una pregunta y por querer saber más sobre el doctor y su relación con la extraña joven que se hizo con un lugar permanente en sus pensamientos los sigue con calma, rascándose tras la cabeza y pensando en qué punto de su vida acabó metido en ese embrollo.
Tras dejar a Maria en una banca de la zona el pelirrojo se acerca al marine y lo toma de los hombros para dirigirle hacia el lugar diciendo que se acerque que su sirena lo atenderá, pero en el camino el joven pregunta las intenciones del marine indicando que no es lugar para conflictos a pesar de sus recompensas además de indicar que esperaba no tramara nada ya que ella ni siquiera debería tener un precio por su cabeza, algo que saca una suave sonrisa al marine que en el mismo tono que emplea el doctor responde
-Puede que te cueste confiar en lo que diré por el hecho de ser marine sir, pero no tengo intención alguna de iniciar conflictos, y mucho menos hacer nada que dañe a Maria. Tienes razón en desconfiar porque de norma general los piratas no son de mi agrado, de hecho haber estado en un grupo lleno de ellos realmente me forzó a hacer uso de todas mis fuerzas para mantener la compostura, sin embargo por alguna razón soy incapaz de verla a ella como un pirata, por mucho que tenga ese precio por su cabeza y por muchas vueltas que le dé, soy incapaz de entender qué pudo hacer alguien tan alegre y tan buena para merecer tal recompensa. De hecho la encontré dos veces, una vez en esos pozos donde peleamos juntos para vencer al Sakana, y luego en Whiskey Peak, donde casi la devora un pato caníbal.-
Tras eso el joven lo deja en manos de Maria, deseando que tenga más suerte que Maki, por lo que tal y como el marine sospechaba es también miembro de la misma tripulación que Maria. Tras eso aparece la propia Maki a lo lejos, siendo que el médico le dice al marine que cuide de Maria ante lo cual Bertram asiente con sinceridad diciendo -Descuida, nadie le tocará un solo pelo en mi presencia sir, y cuando os reunáis verás que no hice nada en su contra.-
Mientras el joven doctor se aleja el joven marine se sienta donde le indicaron, dejándose hacer por la sirena sin protestar y simplemente se relaja y espera al resultado, manteniendo sus ojos y oídos atentos a lo que les rodeaba por si acaso, mientras que de manera calmada toma una hoja en blanco de su cuaderno de inventos y anota su contacto del den den mushi, algo más personal que las tarjetas que tiene improvisadas y que entregó al resto de marines. El joven espera a que la sirena termine de peinarle antes de dejarle en la mano el pequeño papel plegado con su contacto diciendo lo que era y que era mejor ir regresando a las gradas para ver el combate. El marine regresa parte del camino junto a ella hasta que se reúne con sus compañeros, a los cuales encuentra mientras va reuniendo su comida y algo de hidromiel y al verlos mira tanto al doctor como a Maki, ahora calva y dice
-La dejo a vuestro cuidado sir, he de irme y no me sentía cómodo dejándola sola. Ahora que está con vosotros, me retiro.-
Tras dejarla con sus compañeros el marine se despide con calma y se retira hacia las gradas, llegando justo para ver a casi todos los marines armando un auténtico escándalo, pasando a disfrutar de ello sonriente colocándose en el borde a observar el combate, el cual parece estar empezando inclinado hacia el callado Bartolomeow al lograr agarrar a Shin. Bertram empiez a comer y tras un trago a su hidromiel dice al resto de marines
-Ánimo animadoras, que se os escuche alto y claro sir.-
El Carcaj de información


Ahora estoy hacia los stands de comida, ubicados cerca de la carpa principal.