[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
Los ojos de Jin se elevaron una vez las botellas se encontraban ocultas dentro de su propio cuerpo, uniéndose como uno, manteniéndolas intactas, igual que la katana que ocultaba en su interior. —¿Con gente? Sí, algo así. — Pronunció calmadamente, sonriendo con cierta diversión. —Se puede decir que sí. Puedo ser arenas movedizas, y también puedo absorber gente, sin duda, solo que tendrán que saber contener la respiración dentro de mí. Es lo que intenté con el grandote del combate, pero todavía no lo controlo suficiente para hacerlo más rápido. — Vio que acercaba su dedo, pero pronto lo apartó, dejando escapar una risita divertida. —No te preocupes, lo controlo lo suficiente para no tragarte, puedes tocarme.

Aún recordaba cómo fue su primera experiencia, totalmente incapaz de tomar su propio cuerpo, solo siendo una masa de barro tirada por el suelo, casi dificultándosele poder moverse. No podía tocar siquiera nada sin volverse barro él mismo. Qué dolores de cabeza le había ocasionado esa estupidez, pero al menos podía tocarse a sí mismo, a otros, y controlarlo más a su antojo. De no ser así, probablemente habría sido más difícil esconder aquello que se le había entregado.

—Algún día podríamos ir juntos. — Pronunció como respuesta a Tezca, preguntándose qué tipo de “amistades” eran las que había conseguido. —Solo espero que no te confundan por un gordo como tus amigos de la tripulación. — Todavía le molestaba, pero era mejor omitir esa parte delante de ellos. 

Ya con Eros, podía ver que se había acercado a... ¿Un caballo? ¿Desde cuándo estaba ese caballo allí? Parecía curiosamente amable, más de lo normal. No parecía tampoco haber problema con ello, pero claramente a él no parecía poder ser posible entregarle lo que había traído para repartirlo si estaba ocupado. Miró a Eros, y luego de nuevo al caballo, para luego regresar de nuevo la vista a Eros. —Claro, de todos modos, si lo quiere para más tarde, lo tendré si sigue por aquí. Voy a ver si el resto de sus tripulantes y la señorita también tienen hambre. — Dejó al hombre topo tranquilo, caminando esta vez hacia Kiyoshi, Varo y Uker, haciendo el mismo ofrecimiento que había hecho con Eros. Ya fuera que aceptaran o no la comida, estaría bien. Sin embargo, con Kiyoshi tuvo especial cuidado. —Estoy limpio, no se preocupe por eso. Puede comerlo sin verse intoxicado. — Palabras que quizás, viniendo de él, no eran especialmente de fiar, pero iba en serio. Conocía la manía con la limpieza que tenía, de sobra, aquel contrato no había sido en vano.

Ya, al fin en su asiento, contemplaba la escena del combate, acercando el vino para dar un trago. ¿Ese Marine no estaba hecho de Luz? ¿No se suponía que, como él, no debería poder ser tocado? Sin embargo, ese ser... O pájaro... O lo que fuera, parecía poder no solo tocarlo, sino también hacerle daño. Podía ver sangre cayendo del individuo de luz, que lo había superado en la prueba de velocidad. Sus ojos se entrecerraron, fijos en el combate, interesado. ¿Qué tipo de truco utilizaba para poder alcanzarlo con esa facilidad? ¿O quizás era un método secreto...? No recordaba que en sus enseñanzas hubiera algo que explicara ese fenómeno... Observó, con atención, utilizando su Kenbunshoku. ¿Podría ver algo con su Haki que pudiera brindarle información...?

Se interrumpió al escuchar a Tezca hablando de ese Marine. ¿Lo conocía? Recordó la llamada por Den-Den Mushi. No recordaba que le hubiera dado demasiados detalles y... Sin embargo... Sí los suficientes para saber que hubo alguien del gobierno. Hizo una mueca. ¿Cegar gente? Lo vio acercarse de vuelta a él, abriendo también su propio recipiente, llenando otra copa reciclable que había traído con él y entregándoselo a Tezca para compartir y tomando otro sorbo del vino que tenía con él.

—Se ve interesante la pelea. No sabía que podían tocar la luz.

Pinchó, con el palillo, una patata y un pedazo de la salchicha, acomodándolo en su boca. El sabor, junto al picante, le pareció una delicia. ¿Cuánto tiempo hacía que no comía algo picante? Su paladar lo agradecía más incluso que cuando fumaba. Masticó, volviendo la mirada al frente, esta vez fijo en el Marine. —¿Dices que le conoces? ¿De qué? ¿Es el idiota que casi te...? — Su mandíbula se apretó, pero respiró, volviendo la mirada hacia Tezca. Si fue el que casi lo mataba, se encargaría de él personalmente, no importaba cómo, dónde ni cuándo. Nadie, absolutamente nadie salía impune de lo que pudiera pasarle a él. Cerró los ojos unos segundos, dando un largo sorbo al vino, calmándose con ello. No podía sacar conclusiones precipitadas, menos sin saber la historia detrás de todo.

La presencia de Tezca lo calmaba, al escucharlo de nuevo, tomando la bolsa de donde había tomado su comida. —Sí, hay unas cuantas. ¿Necesitas para ti también? — Volvió la mirada hacia los ojos del rubio, sonriendo de nuevo de forma calmada y paciente. —Gracias, pero tampoco deberías ensuciarte tú, menos cuando vienes tan elegante y con una ropa tan preciosa. — Elevó su diestra, pasándola por un lateral de sus labios en un tacto suave, descendiendo la mirada en dicha zona. —Y ya sabes, cualquier cosa que necesites y pueda darte, puedes pedírmela.

Cajita de Tabaco
[Imagen: bTjgVIr.png]


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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Onizuka Jin - 07-08-2026, 09:04 AM

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