07-08-2026, 05:46 PM
Podía ver como su rival se estaba divirtiendo tanto como él, pese a estar dándole una gran cantidad de ataques, este seguía teniendo una leve sonrisa en su cara. Y no dudo en comunicarse conmigo, teniendo primero el descaro de abreviar mi nombre y después decirme que era un dolor de culo, pero sin negar que le caía bien.
Aproveché que me hablaba para volver a mi forma humana, volviendo a mi peso y tamaño normal, pero siguiendo en la misma posición, sentado en su pelvis, mis pies apoyados sobre sus brazos, impidiendo su movimiento apretándolos contra el suelo y, sujetando su cuello con mi mano izquierda.
-Va va va va va- Solté otra carcajada divertida en respuesta a su frase, pero mi tez cambio a una más seria cuando de repente un circulo de luz apareció entre el pecho del marine peliblanco y el mío. Segundos después note un fuerte dolor en el pecho, como si algo me hubiese atravesado, con el dolor cerré mis ojos un instante, pero aún así vi a través de ellos un fuerte destello. -Aaauugghhh- Exclamé al sentir el daño del ataque de mi rival, el cual aunque me hizo cerrar los ojos, no me hizo soltar el cuello del marine únicamente me hizo apretarlo con más fuerza al sentir el daño, como acto reflejo.
-¡VAS A PAGAR POR INTENTAR DISTRAERME CON TUS MALDITAS PALABRAS-DON!- Grité enfadado, más conmigo mismo que con él, por dejar que sus palabras me distrajeran, aun así mi enfado fue tan grande, que mientras hablaba y apretaba con fuerza el cuello de mi rival noté como una explosión de aura salía de dentro de mi cuerpo hacía el exterior.
En otro momento, esa explosión me hubiese desconcentrado, ya que no la había sentido en mi vida. Pero en aquel momento de enfado, no le presté ningún tipo de atención, puesto que en mi mente solo estaba atacar a mi rival y eso es lo que estaba haciendo, expandí mi aura y presencia nuevamente. Concentré todas mis fuerzas en mi brazo derecho y apoyándome con el movimiento del hombro y la cadera, le golpeé lo más rápido posible en la cabeza. A este golpe seco le siguió otro puñetazos, menos poderoso que el primero, pero dirigido igualmente a la cabeza de mi rival.
-Fu, fu, fu...- Respiré con fuerza mientras observaba a mi rival, el cual aún se encontraba en el suelo bajo mi peso corporal. Lo observo atentamente, sabía que no iba a poder contrarrestar o esquivar ninguno de sus ataques, me había demostrado ya con el ataque anterior, que iba a ser imposible, lo único que podía hacer era recibir sus ataques y seguir golpeándolo hasta que acabase inconsciente. Y en eso me centré, en mantener mi cuerpo y mente listos para recibir y aguantar cualquier tipo de daño. Y evitar perder el agarre de su cuello, el cual estaba apretando con tanta fuerza que estaba empezando a ponerse rojo.
MushokuOFF
