07-08-2026, 10:43 PM
Su secreto ya ha sido contado, y como siempre para Seraphim: se ha salido con la suya. Al menos de momento parece que la cosa no se ha salido de control, o eso quiere pensar ella. Aunque el alcohol haya sido el culpable de esto, nunca le viene mal tener un aliado dentro de ese servicio militar que le han obligado a hacer. Es como si se hubiera quitado un peso de encima, pero también se añadió una carga más: el tener que vigilar de cerca que ese chico no se vaya de la lengua. Ella ha intentado ser lo más amenazante posible, sin embargo en ese momento no sabe si ha funcionado del todo por mucha confianza que tenga en ella misma y en su poder con las palabras.
Aún así, pese a toda la confesión, ese chico se ha quedado allí de pie a su lado y le ha consolado. Incluso le limpió las lágrimas y sonrió como si nada. Seraphim estaba sorprendida de que no reaccionara peor, o que se asustara por ella. ¿Tal vez esta muy borracho para darse cuenta de la situación o es que se ha cruzado con un maldito demente como ella? O tal vez él también es un falso al que debe de vigilar si no quiere que le apuñale por la espalda.
Nunca puede uno fiarse de nadie porque nunca sabes quién será un lobo disfrazado con la piel de un cordero. Y eso lo dice la que lo es.
Con una risotada, aparta las manos de chico de su pecho después de que él dijera esa frase tan mordaz. Le da un empujón, después un codazo, y cuando va a caminar se tambalea un poco. Ya se le estaba subiendo demasiado esa bebida, pero al mismo tiempo estaba empezando a coger ese efecto “post” borracha que necesitaba cubrir con más alcohol si no quería volver a su realidad.
— Bueno, ya te he dicho lo que querías oir y tu me has contado lo tuyo. Creo que ahora eso nos hace buenos compañeros, ara ara ~ —Soltaría una risotada picajosa y, con esos ojos entrecerrados tan felinos, le echa una mirada de las que no hace falta decir nada más. Le hace un gesto con su cabeza también.
Seraphim estaba dispuesta a seguir la noche un poco más allí dentro esperando a que ese chico le acompañara. Ya no quiere quitarle el ojo de encima a Jesse porque nunca se sabe cuando va a necesitar a un aliado, y más ahora cuando el trato de una semana sigue vigente. Ah, claro, pobrecito si piensa que será una semana… porque le espera MUUUUUCHO más tiempo. E incluso compartían hasta aventuras.
Aún así, pese a toda la confesión, ese chico se ha quedado allí de pie a su lado y le ha consolado. Incluso le limpió las lágrimas y sonrió como si nada. Seraphim estaba sorprendida de que no reaccionara peor, o que se asustara por ella. ¿Tal vez esta muy borracho para darse cuenta de la situación o es que se ha cruzado con un maldito demente como ella? O tal vez él también es un falso al que debe de vigilar si no quiere que le apuñale por la espalda.
Nunca puede uno fiarse de nadie porque nunca sabes quién será un lobo disfrazado con la piel de un cordero. Y eso lo dice la que lo es.
Con una risotada, aparta las manos de chico de su pecho después de que él dijera esa frase tan mordaz. Le da un empujón, después un codazo, y cuando va a caminar se tambalea un poco. Ya se le estaba subiendo demasiado esa bebida, pero al mismo tiempo estaba empezando a coger ese efecto “post” borracha que necesitaba cubrir con más alcohol si no quería volver a su realidad.
— Bueno, ya te he dicho lo que querías oir y tu me has contado lo tuyo. Creo que ahora eso nos hace buenos compañeros, ara ara ~ —Soltaría una risotada picajosa y, con esos ojos entrecerrados tan felinos, le echa una mirada de las que no hace falta decir nada más. Le hace un gesto con su cabeza también.
Seraphim estaba dispuesta a seguir la noche un poco más allí dentro esperando a que ese chico le acompañara. Ya no quiere quitarle el ojo de encima a Jesse porque nunca se sabe cuando va a necesitar a un aliado, y más ahora cuando el trato de una semana sigue vigente. Ah, claro, pobrecito si piensa que será una semana… porque le espera MUUUUUCHO más tiempo. E incluso compartían hasta aventuras.
Pero eso será en un futuro no tan lejano.
