07-12-2023, 07:02 PM
Jolyne bajó de la habitación con información interesante. Seguramente se trataría de algún cotilleo. Ignoré por completo su recomendación sobre el agua y pegué un largo trago a la copa justo antes de sacar del bolsillo de mi chaqueta la caja de puros y el mechero para encenderme uno. Agua. Qué éramos, ¿animales? Di una calada al puro y esperé su fascinante historia. Lo único bueno que tenían esas habitaciones eran las paredes, que parecían de papel. Nos habíamos enterado de la vida de medio pueblo gracias a ellas y había sido el único entretenimiento estos días. Seguramente fuese el motivo de que no nos hubiésemos vuelto locas, al menos yo.
Antes de que pudiese contarme nada, el viejo bigotudo se aproximó hasta nuestra mesa para ofrecernos algo que no llegué a comprender. Menos mal, al principio pensaba que su intención era ligar con nosotras, una jugada que le habría salido bastante mal. Su producto, al parecer, nos sería de ayuda para ponernos en contacto con el mundo animal. ¿Qué se suponía que significaba eso? Parecía ser una especie de bebida con pinta asquerosa y algo sumergido en el líquido. Estaba casi convencida de que era un gusano. En cualquier otra situación me habría parecido una idea pésima, pero en este momento la indiferencia que sentía por lo que me rodeaba me llevó a aceptar aquella extraña oferta. Si el precio estaba tan bien como decía, podría con un trago de la bebida conseguir el mismo efecto que con todo el alcohol que había bebido y que me saliese rentable. —Oh, sí. Suena genial —dije sin una pizca de emoción en la voz —. Vamos a solucionar todos nuestros problemas con una bebida mágica.
Cogí la botella para abrirla y pegar un par de tragos. Tal y como parecía, estaba asquerosa. No pude reprimir una mueca por el sabor tan fuerte del líquido, aunque aquella sensación no duró demasiado. Tal vez fuese por todo lo que había bebido a lo largo de la noche o tal vez la bebida llevaba algo más que alcohol, pero las paredes del local comenzaron a tambalearse ligeramente, como si estuviesen vivas. Me quedé mirándolas fijamente, intentando controlar mi visión para que dejasen de moverse. Tras varios segundos, o lo que a mí me parecieron segundos, me di por vencida. Ahora no solo las paredes serpenteaban, sino que también sentía los ojos de todos los presentes sobre mí. No dejaban de mirarme y cuchichear entre ellos. Me había asegurado de que mi aspecto fuese impecable antes de bajar a beber, así que debía ser otra cosa. En ese momento, se me pasó por la cabeza la idea de que todo era una trampa. Lo que comenzó siendo una idea, se volvió rápidamente una realidad en mi cabeza. Los presentes seguramente eran cazadores de recompensas o peor, marines de paisano. Nos habían encontrado y estaban esperando el momento para que bajásemos la guardia y pudiesen atraparnos.
—Jolyne, nos vamos. Nos han encontrado —le dije poniéndome en pie y desenvainando una de mis katanas para apuntar a los que se encontraban sentados en las mesas. No iba a permitir que volviese a pasar lo de hacía unos días. —¡Que nadie se mueva ni nos siga! —les amenacé mientras cogía a Jolyne por la muñeca y la arrastraba hacia la puerta. Teníamos que salir de ahí cuanto antes y regresar al barco.
Antes de que pudiese contarme nada, el viejo bigotudo se aproximó hasta nuestra mesa para ofrecernos algo que no llegué a comprender. Menos mal, al principio pensaba que su intención era ligar con nosotras, una jugada que le habría salido bastante mal. Su producto, al parecer, nos sería de ayuda para ponernos en contacto con el mundo animal. ¿Qué se suponía que significaba eso? Parecía ser una especie de bebida con pinta asquerosa y algo sumergido en el líquido. Estaba casi convencida de que era un gusano. En cualquier otra situación me habría parecido una idea pésima, pero en este momento la indiferencia que sentía por lo que me rodeaba me llevó a aceptar aquella extraña oferta. Si el precio estaba tan bien como decía, podría con un trago de la bebida conseguir el mismo efecto que con todo el alcohol que había bebido y que me saliese rentable. —Oh, sí. Suena genial —dije sin una pizca de emoción en la voz —. Vamos a solucionar todos nuestros problemas con una bebida mágica.
Cogí la botella para abrirla y pegar un par de tragos. Tal y como parecía, estaba asquerosa. No pude reprimir una mueca por el sabor tan fuerte del líquido, aunque aquella sensación no duró demasiado. Tal vez fuese por todo lo que había bebido a lo largo de la noche o tal vez la bebida llevaba algo más que alcohol, pero las paredes del local comenzaron a tambalearse ligeramente, como si estuviesen vivas. Me quedé mirándolas fijamente, intentando controlar mi visión para que dejasen de moverse. Tras varios segundos, o lo que a mí me parecieron segundos, me di por vencida. Ahora no solo las paredes serpenteaban, sino que también sentía los ojos de todos los presentes sobre mí. No dejaban de mirarme y cuchichear entre ellos. Me había asegurado de que mi aspecto fuese impecable antes de bajar a beber, así que debía ser otra cosa. En ese momento, se me pasó por la cabeza la idea de que todo era una trampa. Lo que comenzó siendo una idea, se volvió rápidamente una realidad en mi cabeza. Los presentes seguramente eran cazadores de recompensas o peor, marines de paisano. Nos habían encontrado y estaban esperando el momento para que bajásemos la guardia y pudiesen atraparnos.
—Jolyne, nos vamos. Nos han encontrado —le dije poniéndome en pie y desenvainando una de mis katanas para apuntar a los que se encontraban sentados en las mesas. No iba a permitir que volviese a pasar lo de hacía unos días. —¡Que nadie se mueva ni nos siga! —les amenacé mientras cogía a Jolyne por la muñeca y la arrastraba hacia la puerta. Teníamos que salir de ahí cuanto antes y regresar al barco.
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
