09-08-2026, 07:20 AM
Topo y Caballo.
Caballo y Topo.
Caballo y Topo.
Las amistades se forjan tras la curiosidad, el respeto y la aceptación. Incluso Cardan observa fascinado el intercambio de interacciones entre animal y hombre hasta que algo llama poderosamente su atención. El espectáculo personal representado por su mejor amiga y su impredecible capitán cautivan a la serpiente de blancas escamas, quien trata de no interrumpirlos, en especial ante la risa divertida y enternecedora que la morena exhala al escuchar las palabras del borracho navegante.
“Shalve diosa Runin… mi alma ehs tuya… mataría porhs ti…”
Pronuncia Ryota embelesado.
Runin se sonroja intentando controlar su sonrisa.
Cardan los observa como si estuviera leyendo su novela favorita en wattpad.

—¿Shhhh Shhhh?
Pronuncia Ryota embelesado.
Runin se sonroja intentando controlar su sonrisa.
Cardan los observa como si estuviera leyendo su novela favorita en wattpad.

—¿Shhhh Shhhh?
Sisea cuestionando cosas que la humanidad no requiere entender. Es ahí, en medio de las miradas compartidas y el ruido general de la arena que sucede. Sus agudos ojos viperinos captan una sombra a los pies de quien considera su segunda o tercera persona favorita del mundo (porque le gusta venderse al mejor postor de comida y últimamente Ryota no le ha dado un buen pedazo de fruta para la cena). ¿Qué es eso que osa molestarlo? ¡¿Quién se atreve a romper la calma de aquel que tan feliz hace a su dueña?!
Inaudito.
Un coletazo cual veloz latigazo es ejecutado contra los pies del capitán de los Hanu Mahana. ¡No lo malentiendan! No le da al hombre sino a aquel ser que se atreve a romper la paz del castaño. La victoria llega cuando la araña vuela lejos de su posición, lo ha salvado. Como premio sube por las piernas de Runin para acurrucarse, cuidadoso de no asentarse mucho contra la herida de ella. Espera caricias que no demoran en llegar, la amazona le hace mimos arreglando su vestuario hasta que algo más llama la atención de la fémina y, claro, de él también.
¡Comida!
Comida, comida, comida.
Comida, comida, comida.
Runin evita que Cardan abra el envase que contiene las papas, está ocupada escuchando al rubio quien les indica haber conocido con anterioridad al marine de la arena. —¿Mezclandose con perros del gobierno, cariño? A ustedes no se les puede dejar solos dos minutos seguidos que empiezan a deberle favores a los que nos intentan capturar, fufufufu. —Bromea hacia Barald y Tezca. Puede que Skypiea sea un lugar de cese al fuego, pero eso no significa que los marines dejen de ser marines o los piratas dejen de ser piratas. Los títulos de cada uno los catalogan como enemigos, aun si el interés por ese término pudiera llegar a ser nulo, al menos en su caso.
Las palabras de Ryota provocan otra risa en la morena. ¿Cómo que Tezca capitán? ”En serio, ni dos minutos.” Piensa en una negación resignada antes de centrar la mirada en el escenario. ¿Sería ella capaz de escapar de tan osado agarre? Frunce el entrecejo tratando de figurar la escena. Asiente repetidas veces, ahora la escena es más sencilla de contemplar, sin velocidades que escapan de su vista siente que puede entender lo que está sucediendo en la arena de combate.
Es ahí cuando la cabeza de Cardan choca contra sus dedos, buscando el contenido del envase. —Tranquilo, cariño, relájate, fufu. —El momento de la verdad llega. El envase es abierto, los alimentos brillan ante el hambre de aquel par… ¿Qué…?
¿Qué es ese espectáculo visual?
¿Qué es esa contextura hecha por los mismos dioses?
¡¿Cuánto fue la última vez que ambos pudieron ver una salchipapa de tan excelente calidad?!

—Arte Shhhhh
¿Qué es esa contextura hecha por los mismos dioses?
¡¿Cuánto fue la última vez que ambos pudieron ver una salchipapa de tan excelente calidad?!

—Arte Shhhhh
Serpiente y dama comen sin perder tiempo. Las palabras de Tezca provocan que levanten la cabeza en un gesto idéntico en el que levantan una ceja en total desacuerdo. —La ignorancia es peligrosa, ¿me entiendes? —Runin pronuncia la misma muletilla de Tezca a propósito. —Shhhhhhh, Shhhhhh… shhhhhh… —La amazona asiente. —Concuerdo, cariño, concuerdo completamente. —¿Entiende lo que dice? El sentimiento, quizá. La comida es la misma que Ryota, exactamente el mismo plato, solo que ella si aprecia la buena gastronomía de Skypiea.
La música de fondo solo provoca una sonrisa en la fémina de mirada chocolate, quien regresa a ver a la mujer que toca el violín con gracia única. Deja el plato de comida solo un momento para aplaudir, menea la cabeza un poco siguiendo la melodía, tararea en recuerdos que cruzan mares y vuelve a su plato porque Cardan es más tragón que emocional.
Es ahí cuando escucha la pregunta del hombre trajeado hacia el rubio de la tripulación. Uno, dos, tres segundos y la fémina expande los labios con una sonrisa. —Eres peor que yo. —¿No es esa insistencia preludio de querer extraer información de manera “relajada”? Runin relame sus labios mientras los vocablos de Tezca inundan el ambiente. —Y él es peor que todos nosotros juntos, fufufu. —La mirada vuelve hacia el combate, Cardan se ha comida la única salchicha, así que Runin no tiene más opción que fingir demencia, extender la mano hacia el plato de Ryota y acabar con la mitad de embutido que a él le queda.
—Hmm… hmmm cariño… ¿Si te agarro así crees que podrías zafarte de mi? A nuestra máxima capacidad. —Pregunta hacia el castaño sin malicia alguna, parece algo interesante a comprobar. —Cardy, tampoco abuses. ¡Deja ese tomate! —Regaña a la serpiente en medio del ruido, si, después de haber peleado el apetito parece haberse abierto, no solo eso, también el sueño. ¿O perdió mucha sangre en la arena? Se despierta moviendo la cabeza de lado a lado. Después de todo ese espectáculo deberá correr a darse un baño y descansar.
BOLSA DE ESTRELLITAS
