La batalla de la gran final, el hombre que brilla que me ganó en la prueba de velocidad y el hombre águila, que también me ganó en la prueba de velocidad. Es que me ganó tanta gente en esa prueba que me sale mejor contar quienes perdieron, es menos trabajo mental. Bueno, no pensemos en la gente que me superó sino en cómo combaten estos muchachos que también son muy rápidos. Observé poniendo atención a cómo el brillo era atrapado por un ave musculosa, el combate era sumamente rápido y cargado. Mis ojos que buscaban seguirlos difícilmente podían captar con atención el combate. Fue más el cambio en el muchacho que antes brillaba y por un instante dejó de hacerlo.
— eh, EH, EH EH EEH EEH EEH —
El puede pegarle a la luz. EL PUEDE PEGARLE A LA LUZ. ¿Quíen se lo iba a imaginar? Si bien el dinosaurio no pudo agarrar al hombre de lodo este si pudo picotear a la luz. Entonces si se puede y bastante que le quiere hacer, mi impresión es que le quiere dar una buena. No parece que ninguno se esté conteniendo en este combate. Me hacen pensar que yo tal vez debería actuar de la misma manera que ellos.
— ¿Entonces a eso se refería el señor Zhang? — Claro, siendo alguien que conoce muy poco del mundo estaba impresionado y verlos emanaba en mi un deseo por alcanzar un nivel como ese. Ellos eran los elegidos para estar en la final y de cierta manera eran los elegidos por ser los más fuertes de cada equipo. Prácticamente los más fuertes del torneo. No me podría imaginar que él monje iba a enseñarme cómo enfrentarme a alguien con el poder de un elemento.
Con un poder como ese de seguro sería capaz de enfrentar a cualquiera, incluso si es un Marine. — Tenemos que buscar quien nos pueda enseñar algo como eso señor Zhang. Seguramente aquí en esta isla puede haber alguien. De las islas que vengo en esos desiertos y reinos pequeños no había visto a nadie hacer algo así. —
Con cierto entusiasmo le hablé al mink burro esperando que compartiera conmigo ese deseo por el aprendizaje. Además si ya íbamos a entrenar juntos de seguro que me acompañaría a buscar a otros artistas marciales del cielo. Me habría gustado mucho que la maestra me hubiera hablado de los otros artistas marciales que existen a lo largo del mundo. Imagino que no es como que se tengan agregados en el den-den mushi y se llamen una vez al año en la reunión de maestros marciales.
Los cánticos de la gente en las gradas cada quien por un equipo me dejaba ver lo que ya sabía. Hay los marines y los que apoyan a su muchacho estrella y están los piratas que apoyan a su gallo ganador. Yo no quería escoger bando pero estaba claro que el marine no era mi favorito. Solo por empatizar con el compañero de alas, que no solo es un conocido, es alguien que había tenido oportunidad de cruzarme y que no lo dejaría mal.
Aun así, poder golpearlo no garantiza la victoria de nadie. El marine parece alguien muy difícil de apagar.
Notaría los movimientos de la durmiente. Mis piernas que se habían movido un poco involuntarias de los nervios pasaron a estar quietas. Eran su almohada y me daba la impresión de que la estaba despertando. — Lo siento Bai. me emocioné — Aunque de seguro ella no recordaría esto, la amiga borracha parece estar luchando sus propias batallas en su mente. Acaricio su frente y espero que las pueda ganar. Acomodé la postura en la que estoy sentado, pues ahora ya me duele un poco la erección y comienzo a preocuparme de que sea enserio algo de ir a un médico.
Mi atención desviada un instante ve por las gradas y ve una cola de tiburon que es demasiado fámiliar. Le miro con sospecha, es complicado definir, su cabello no encaja. Por la ropa no me lo parece, pero si algo aprendí es que tiene una cualidad para pasar inadvertido entre la multitud. Llevé mi mano diestra haciendo un gesto de aro con los dedos corazón y pulgar, emití un silbido de gran potencia esperando captar su atención o al menos hacerle voltear. En caso tal de que me viera le haría gesto de acercarse, pero sería complicado, era evidente que tenía un parecido pero no era igual y de seguro yo estaba confundido.
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— eh, EH, EH EH EEH EEH EEH —
El puede pegarle a la luz. EL PUEDE PEGARLE A LA LUZ. ¿Quíen se lo iba a imaginar? Si bien el dinosaurio no pudo agarrar al hombre de lodo este si pudo picotear a la luz. Entonces si se puede y bastante que le quiere hacer, mi impresión es que le quiere dar una buena. No parece que ninguno se esté conteniendo en este combate. Me hacen pensar que yo tal vez debería actuar de la misma manera que ellos.
— ¿Entonces a eso se refería el señor Zhang? — Claro, siendo alguien que conoce muy poco del mundo estaba impresionado y verlos emanaba en mi un deseo por alcanzar un nivel como ese. Ellos eran los elegidos para estar en la final y de cierta manera eran los elegidos por ser los más fuertes de cada equipo. Prácticamente los más fuertes del torneo. No me podría imaginar que él monje iba a enseñarme cómo enfrentarme a alguien con el poder de un elemento.
Con un poder como ese de seguro sería capaz de enfrentar a cualquiera, incluso si es un Marine. — Tenemos que buscar quien nos pueda enseñar algo como eso señor Zhang. Seguramente aquí en esta isla puede haber alguien. De las islas que vengo en esos desiertos y reinos pequeños no había visto a nadie hacer algo así. —
Con cierto entusiasmo le hablé al mink burro esperando que compartiera conmigo ese deseo por el aprendizaje. Además si ya íbamos a entrenar juntos de seguro que me acompañaría a buscar a otros artistas marciales del cielo. Me habría gustado mucho que la maestra me hubiera hablado de los otros artistas marciales que existen a lo largo del mundo. Imagino que no es como que se tengan agregados en el den-den mushi y se llamen una vez al año en la reunión de maestros marciales.
Los cánticos de la gente en las gradas cada quien por un equipo me dejaba ver lo que ya sabía. Hay los marines y los que apoyan a su muchacho estrella y están los piratas que apoyan a su gallo ganador. Yo no quería escoger bando pero estaba claro que el marine no era mi favorito. Solo por empatizar con el compañero de alas, que no solo es un conocido, es alguien que había tenido oportunidad de cruzarme y que no lo dejaría mal.
Aun así, poder golpearlo no garantiza la victoria de nadie. El marine parece alguien muy difícil de apagar.
Notaría los movimientos de la durmiente. Mis piernas que se habían movido un poco involuntarias de los nervios pasaron a estar quietas. Eran su almohada y me daba la impresión de que la estaba despertando. — Lo siento Bai. me emocioné — Aunque de seguro ella no recordaría esto, la amiga borracha parece estar luchando sus propias batallas en su mente. Acaricio su frente y espero que las pueda ganar. Acomodé la postura en la que estoy sentado, pues ahora ya me duele un poco la erección y comienzo a preocuparme de que sea enserio algo de ir a un médico.
Mi atención desviada un instante ve por las gradas y ve una cola de tiburon que es demasiado fámiliar. Le miro con sospecha, es complicado definir, su cabello no encaja. Por la ropa no me lo parece, pero si algo aprendí es que tiene una cualidad para pasar inadvertido entre la multitud. Llevé mi mano diestra haciendo un gesto de aro con los dedos corazón y pulgar, emití un silbido de gran potencia esperando captar su atención o al menos hacerle voltear. En caso tal de que me viera le haría gesto de acercarse, pero sería complicado, era evidente que tenía un parecido pero no era igual y de seguro yo estaba confundido.
MJ cantando we r the world
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