[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
Kael había perdido toda la fé en la marina allí reunida durante unos cuantos segundos, comprobando como en su mayoría se habían visto provocados por los piratas para cantar en contra de los mismos apoyando, al mismo tiempo, al marine albino que estaba allí peleando contra el miembro de los piratas de los Mushoku. Apoyar a un pirata, incluso si este pertenecía a uno de los siete guerreros del mar controlados por el gobierno mundial no parecía molestarlos en absoluto.

Algo parecía indicar que ellos sabían o pensaban en algo que ni siquiera los marines estaban tomando en cuenta, pero...eso es una historia para otro día distinto.

Kael había decidido devolver su atención al combate, observando en silencio y con su completa atención el enfrentamiento de altas velocidades que ambos guerreros estaban teniendo frente a ellos, un duelo que costaba seguir con la mirada hasta que prácticamente el daño no terminaba de realizarse.

Por más vítores que llegasen a formarse a su alrededor, ni siquiera cuando su compañera de división comenzó a cantar, él apartaría la mirada. Estaba demasiado entregado como para siquiera perderse un sólo detalle...hasta que ella tira de su brazo en su dirección.

―¡Venga, Kael! ¡¡Es hora de cantar!!

Fue tan solo en ese momento que sus ojos decidieron observarla de reojo, ofreciendo una resistencia hacia ese tirón tratando de evitar que lo levantara.

—No.—Una respuesta sencilla. Ella le estaba animando a hacer algo que lo sacase de su caja de formalidad ahora que incluso el capitán de la marina se había atrevido a algo así, pero él, a diferencia de lo que podía pensarse, no estaba evitándolo -solo- por ser alguien más serio que el resto.

Para ella, por supuesto, eso no iba a ser suficiente.

―¡Canta, Kael, canta! ¡Tienes que cantar, Kael! ¡Es tu mejor amigo! ¡Caaaaaantaaaaaaaaaaaa!

Fue en ese momento exacto, justo cuando ella terminó de soltar aquellas palabras con toda la energía que caracterizaba a aquella humink, como si toda la tristeza de su rostro hubiese desaparecido en el momento en que los canticos y vítores habían comenzando, que Kael soltó una pequeña pero distinguible risa de sus labios.

―Precisamente por eso no canto.

La tomó del brazo que tiraba de él como respuesta a su insistencia, pero sin llegar a obligarla a sentarse, ni mucho menos ser especialmente brusco. Lo único que buscaba, era hacer que ella le prestase atención durante un momento, antes de que volviese a hacer lo que quisiera.

―Todos los que gritan por Shin lo hacen porque quieren que gane.―Sus ojos volvieron al lugar donde él se encontraba, peleando con todas sus fuerzas contra un enemigo más grande, con más fuerza física, y con más trucos que él.―Yo no. Yo no quiero que gane.

Si pudiera cruzar miradas con el albino aunque fuera durante un atisbo, lo buscaría en ese momento, porque en esa mirada...él lo sabría todo.

―Yo sé que va a ganar.

En ese momento, incluso sin pretenderlo, Kael...estaba sonando demasiado serio, mucho más de lo que él quería. ¿No estaba buscando cambiar?

Sus palabras habían salido con aquella seguridad absoluta que acostumbraba a emplear cuando hablaba de algo que consideraba importante, pero al escuchar el eco de su propia voz entre todo aquel ruido, comenzó a darse cuenta.

Si él no se mimetizaba con su entorno, no estaba logrando nada. Si seguía con ese comportamiento en el que parecía no importarle nada, ninguna máscara le cubriría el rostro de su realidad. Los marines le estaban dando la oportunidad de ser diferente, y él...seguía ahí, sin moverse de su forma de ser. 

"Creo que me he pasado un poco."

Nyra le estaba animando a ello, y aunque él jamás en la vida podría llegar a cantar por la maldición de su voz no significaba que no pudiera animarle, de alguna forma, como estaba haciendo el resto.

―Venga, vale...―posiblemente, esa era una de las respuestas más exageradamente dificiles que había pronunciado en su estancia en la marina.―Pero que conste que no voy a admitir que esto sea necesario para que Shin gane.

Le estáis pidiendo demasiado si esperabais que no soltase una frase como esa para acompañarla, pero al menos...puede intentar acompañar a su nueva amiga en algo que parecía dispuesta a querer compartir con él, y ser parte de la marina que se reunía en Skypiea. 

"Espero que el joven Nanashi no me preste atención". 

Intentó alzar su voz, preparándose para gritar algunas palabras de apoyo, quizás incluso seguir el canto de la morena de cabello rubio. ¿Cuánto hacía que no alzaba la voz para gritar por algo o por alguien? No tenía el tiempo para tratar de rememorarlo, pero desde luego le era imposible pensar en algún momento en que hubiese llegado a hacerlo.

"Venga. Una, dos..." Pero la voz no le salió.

Algo confundido, trató de intentarlo de nuevo. Se llevó las manos alrededor de su boca, abriendo un pequeño canal para que su voz llegara algo más lejos, pero cuando trató de forzarse a expresarse con el tono de voz que su mente buscaba gritar...

―Ánimo, Shin.

Nada más. Ni un grito, ni mucho menos una voz que le permitiera cantar, y ni tan siquiera un intento de elevar la voz por encima del estruendo. Simplemente, su cuerpo no se lo permitía. No había sido verdaderamente consciente de ello hasta ahora, pero...

No podía hablar más alto, ni tampoco más bajo, ni siquiera si lo intentaba.

―Lo...lo siento, Nyra. No sé por qué, pero...no puedo hacerlo.


Maldición de la voz
[Imagen: jGxJg3p.png]


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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Kael Omuyaga - 10-08-2026, 11:40 PM

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