[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
Con gran alegría, Kibai comprobó que sus esfuerzos daban cada vez más resultado, al trasnmitirse la energía que tanto él como el capitán Enji estaban desprendiendo con sus cánticos. Una serie de explosiones de luz, demasiado rápidas para percibirlas adecuadamente, inundaron el estadio entero con reflejos cegadores, haciendo a buen seguro que muchos de los espectadores tuviesen que cubrirse los ojos para no quedar deslumbrados por estar demasiado antentos.

En la grada pirata, los cánticos del Sake de Binks, amenizados por música del violín de la joven pelirroja (que ahora que lo pensaba, se había presentado como Miyori, o Mayuri, o algo similar cuando se habían visto antes), continuaban a buen ritmo, con las voces más o menos afinadas entonando la alegre melodía con una coordinación digna de un desfile de cojos en una calle mal adoquinada. Por suerte, al menos a los ojos del mink, cómodamente velados por la cerveza ingerida, la grada de los marines hacía gala de una impecable elegancia a la hora de lanzar sus cánticos y proclamas, y desde luego, era perfectamente normal que el comandante Juan estuviese girando sobre la cabeza del capitán mientras una lluvia de cristales de una jarra caída a buen seguro por accidente sobresaltaba a los espectadores más cercanos.

El capitán, haciendo gala de a lo que a buen seguro eran sus propios poderes de una Fruta del Diablo, había creado a imitación de Kibai un letrero de una sustancia morada y viscosa con los Kanji de Justicia. Decidido a aumentar aun más la presencia de su gente en el estadio, el mink levantó la mano de nuevo hacia el cielo, enviando otro medio centenar de avispas a reunirse con sus hermanas, doblando el tamaño del  símbolo de la Justicia, y alzándolo hasta los ocho metros de altura, dónde se quedó estático en el cielo como una auténtica Espada de Damocles para todo aquel desaprensivo que osase desafiar a su gente.

Echando la vista a ambos lados, valiéndose tanto de sus ojos como de su olfato (aunque el olor a tabaco, a comida y a cerveza que flotaba ya en la grada empezaba a hacer dificil el rastreo, Kibai trató de localizar a los miembros de su División. El comandante Stroud había pasado bastante desapercibido todo el tiempo, y seguía sentado en las gradas sin demasiados atisbos de intervenir. Por su parte, Moja, que al parecer no había aprobado demasiado toda aquella performance en honor a su compañero que luchaba en la final, se había colocado a un lado, también sin atisbos de intervenir. Y por último, Bertram, el cual tenía algún tipo de relación con MM, aunque Kibai ignoraba de qué tipo y por el bien de su salud mental, esperaba que siguiese siendo así, estaba unas cuantas gradas por detrás, y tampoco había decidido cantar. Sorprendentemente,

Entre todo el griterío una poderosa voz, proveniente del Bucaneer con la peor capacidad estratégica que el mink había visto en su vida, se sumó a la de los marines para alentar a Shin.

— Vaya, parece que con los piratas, el interés por la victoria pasa por aliarse y apoyar a quien sea, hasta a la marina... — pensó Kibai para sí. Aunque pensandolo bien, el habría hecho lo mismo, no contra un marine (puede que contra alguno de esos asquerosos del Cipher Pol) pero sin duda contra otro pirata o revolucionario que supusiese una amenaza mayor.

— De todas formas, no podemos ser menos... Así se hace, Comandante! — gritó hacia Juan Sebastián, que seguía girando como una peonza sobrer la cabeza del Capitán Enji. Con una carcajada, Kibai aumentó la canalización del Electro hacia su propio cuerpo, cubriendose a su mismo de un manto de destellos azules que chisporroteaban a su alrededor y envolvían su cuerpo con un olor a ozono al aumentar severamente la estatica del aire circundante.

Enarbolando de nuevo su abrigo, un montón de diferentes opciones pasaron por la mente del mink, a cada una más estrambótica, echó la mirada de nuevo hacia atrás, y vio algo que le hizo tomar una decisión. Un par de gradas por encima, Nyra, la humink y Omuyaga trataban de cantar, pero este último parecía no encontrar ninguna letra oportuna, pues hacía el gesto de empezar a animar antes de darse por vencido. Aquello no podía permitirse, no en una situación como aquella.

Como un borrón desdibujándose por el movimiento, Kibai abandonó su posición con el pie encima de la barandilla de la grada, cayendo justo tras ambos marines, y pasando un brazo por encima de cada uno de ellos, ignorante, debido a lo acostumbrado que el mismo estaba, a que todo su pelaje seguía cubierto de electricidad estática. Las avispas, más lentas que el, no tardaron demasiado en posicionarse de nuevo sobre las cabezas de los tres soldados, manteniendo su elevación a ocho metros de altura.

— Vamos Omuyaga, no te preocupes, tengo un montón de letras pensadas!! Esta es sencilla, tan solo seguidme el ritmo.

Tomando aire, Kibai comenzó a cantar, a la vez que balanceaba a un lado y al otro a sus dos compañeros marines.

Shin Hasegawa

El deslumbra sin cesar

Shin Hasegawa

La victoria nos dará

Shin Hasegawa

Rayos de luz letal

Shin Hasegawa

UH

Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na
Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na, Na
ritmo de la canción de Kibai
La Caja de Pandora
[Imagen: gvCFAP2.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3496 + 0 = 3496
Energia: 3180 - 280 = 2900
Espiritu: 970 + 0 = 970


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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Kibai - 11-08-2026, 01:23 AM

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