[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
No se percató de que Tezca se adelantó a la pregunta que había ido a Runin, escuchando el nombre de la serpiente de los labios del hombre. —¿También la conoces? — ¿Quizás fuera una mascota de la propia tripulación? Quién sabe. —Bueno, no pensé que le fuera a hacer llorar, si me dejas decirlo. Me da pena. — Miró de nuevo a la serpiente de reojo, escuchando la preocupación de Tezca. —Mejor leche. Los lácteos ayudan a aliviar el picor. Eso también incluye el queso. — Lástima que no hubiera pensado en eso, pero claro, al pedir el plato, lo había hecho para sí mismo y Tezca, quien parecía conocer la degustación a su mismo nivel, no que una serpiente terminara llorando y sufriendo por comer picante, ni el lamentable estado del resto de los platos que parecían comer el resto.

Volvió la mirada hacia Tezca quien, ahora, claramente estaba complacido por sus propias palabras, parecía más que satisfecho. Lo volvió a rodear por los hombros, divertido y con una sonrisa cargada de puro orgullo.

—Es obvio que todos lo saben, por eso yo soy el hombre más afortunado del mundo.

Y no mentía, así se sentía realmente, fueran o no exageraciones. Barald seguramente era consciente, dado que le había dado incluso el merecido reconocimiento incluso tras esas palabras. Sin duda, de esa tripulación, en quien más podía confiar era especialmente en ese hombre azabache de enorme cicatriz en el rostro. Qué irónico que se asemejaran en cierto modo, omitiendo algunos detalles, como el color de sus ojos. Se acercó a él, separándose momentaneamente de Tezca, soltándolo y, de forma baja y suave, de modo que solo él pudiera escucharle, le susurró. —Confío en que, si nos vuelven a separar los caminos, seguirás cuidando de Tezca. — Dio un par de palmadas en su hombro, apartándose de su oído, y regresando de nuevo al rubio. —Me cae bien ese amigo tuyo.

El baile, cierto... Si tenían que bailar, lo mejor era que fuera en un lugar íntimo, privado y más agradable. Tendría que buscar algún lugar al que poder pasar la noche, fuera del Jackpot, fuera de cualquier barco. No sabía si en el Jackpot Kajimodo podría dar también una inesperada interrupción. Más valía prevenir que curar. ¿Habría hoteles en la ciudad? Esperaba que sí, y si existía, pretendería ir a por el mejor de todos, en una habitación solo para los dos. Había mucho tiempo que debían recuperar los dos juntos. —Tienes razón, Tezca. Tienes razón. Más tarde, cuando estemos a solas.

Realmente dudaba seriamente que siquiera fuera capaz de dejarlo bailar, al menos en unas muy, muy largas horas. La sola imagen de volver a esa bendita intimidad lo había emocionado. Apretó la mano del contrario con más firmeza, escuchando las palabras que tanto lo reconfortaron y, en parte, lo aliviaron. Quiso hablar más, pero, una vez más, seguía habiendo demasiadas personas. Ya comenzaba a molestarle la presencia de tanta gente, no sabía si producto del alcohol, o sencillamente la desesperación ya. Primero fue aquel Ñordiki el que le dio la condenada interrupción de un mejor encuentro, más emotivo. No negaba que quizás habría terminado con mucho más que solo unas miradas y unas palabras, pero condenado fuera el destino que interrumpió ese bendito momento y ese canto que parecía más el de un maldito váter. Luego, los separaban en equipos distintos. Menos mal que no le tocó confrontarse a él... O más bien, incluso si se daba el combate, dudaba que el rubio hubiera terminado recibiendo daño alguno en sus katanas sabiendo que era de arcilla.

Recordó los gólems que vio en el cubículo cuando quiso saber cómo estaba. Su habilidad... ¿era así? ¿Había mejorado más? ¿Él se estaba quedando tan atrás? Cierto era que la adquisición del Akuma había sido reciente, pero todavía no era suficiente para él. ¿En qué había estado perdiendo tanto tiempo? Apretó más su mano, cerrando los ojos solo para sentir su calidez disipar de nuevo ese pensamiento. Es algo que el futuro Jin ya se encargaría. Ahora mismo solo debía disfrutar del momento y pasarlo bien. Eran unos juegos, estaba para divertirse. Miró de nuevo la arena, escuchando al propio Tezca. —En serio, si te tocó estar con ese Marine... Parece de lo más aburrido...

— ¡HASTA AQUÍ EL COMBATE-SON! —


Oh, pues sí, parecía que al fin había terminado ese combate. Es más... parecía que había más. Apartó la mano del hombro de Tezca, sin soltarlo todavía del todo, mirando la arena con curiosidad. Su Haki se había mantenido en todo momento y no era una excepción, solo que sabía, después de lo hecho anteriormente, que no lograría ver nada más allá. Sin embargo, escuchó a Zaratsuki mencionarlo. Elevó sus cejas, con curiosidad. Mencionó el Kenbunshoku, claramente lo había hecho. ¿Qué tanto poder poseía ese hombre? ¿Qué tanto conocimiento? Lamentaba no poder pedir un deseo y, especialmente, no poder tener una conversación con Zarutsuki. Quizás pudiera llegar a algún tipo de trato, pero dudaba siquiera tener la oportunidad de acercarse cuando ni había logrado captar su atención. Sin embargo, el resultado, fue aún más sorprendente.

— ¡DECLARO QUE NO HAY GANADOR EN ESTE COMBATE FINAL-SON! —


¿Empate? ¿Un empate? No imaginó llegar a ver un empate de esa magnitud. Se ahorró las palabras, el propio Tezca estaba escupiendo ya lo que él mismo había pensado. —Parece que no es una broma... Qué decepción. — Lo soltó, dejando que se acercara a Barald y analizando la arena en silencio. Dudaba que ese Mink hubiera parado solo la pelea por casualidad. ¿Qué le habría motivado a frenar así el combate? No habló con Uker, pero sí lo escuchó hablar, hizo una mueca. Ya se comenzaba a hartar que lo trataran de idiota, estúpido... Y especialmente que llamaran al Haki el “poder para hacer trampas”, cuando no tenía nada que ver con eso.
—Sí Rackham. Es el que le dije a Eros y Kiyoshi.

Mostró el mismo disgusto, evitando la mirada. Qué decir, no iba a corregirles eternamente, que hicieran y pensaran todo lo que les diera la gana. Ahora solo daba más veracidad a la mención de su existencia. Volvió la mirada hacia Tezca, viendo a Barald, quien, al igual que Uker, había salido victorioso en esos Juegos. —Eso, felicidades Barald. Consiguió una victoria. Su equipo lo hizo excelente. — Vio que los Sepultura parecían partir, ya buscando la separación de ambos tripulantes y la mirada de Eros. ¿Y ahora por qué le miraba mal? Ni que le hubiera hecho nada a ese topo. Si tenía algún problema, que se lo dijera. Se limitó a ignorarlo, dejando que fuera Tezca quien se encargaba de despedirse.

¿Dormir? Ah, no sonaba tan mal. Sintió la mano sobre su propia cabeza, arqueando una ceja. No estaba acostumbrado a que le dieran ese gesto, muchísimo menos en público, Tezca en la intimidad quizás sí llegó a acariciarle, pero se sintió extrañamente incómodo, frente a todos, de ese modo. Por el momento, lo dejó hacer, a él se lo podía dejar pasar. —Más bien pretendía intentar robarte yo a ti. — murmuró en voz baja, cruzándose de brazos. Dudaba seriamente que sus amigos estuvieran de acuerdo con su visita, y menos en un barco. Ya pagaría el hotel, prefería eso, en privado con Tezca, a no saber si podrían interrumpirles una vez más.

Cajita de Tabaco
[Imagen: bTjgVIr.png]
Cambios en estadísticas
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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Onizuka Jin - 13-08-2026, 10:15 AM

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