El sol alumbraba mi cara como un golpe seco, el aroma era imposible y las ganas de vomitar eran insoportables,-Dios.... este maldito pesquero se ha tardado en llegar a puerto-, dije para mi mismo, hasta que un estruendo hizo que me cayera del lugar donde viajaba cayendo directamente entre cientos de arenques que a su vez iban cayendo lentamente hacia unas cajas transportadoras.
Ahí una serie de trabajadores del barco pesquero al observa que una de las cajas era más pesada comenzaban a lamentar-Carajo, nos llevamos otro delfín o un tiburón-, grande fue su sorpresa al ver a un joven escuálido en una de las cajas, así que sin pensarlo y tomando mi laud conmigo emprendí una lo que llamaré una "graciosa huida" (Aunque siendo honesto fue más una especie de carrera trompicada y desprolija como cualquier otro borracho saliendo de la cantina un domingo a altas horas de la madrugada).
Todo esto ocurría en el mundo exterior mientras corría y los gritos de -¡¡¡¡POLIZÓN!!!!- se escuchaban por toda la isla. Corrí como hasta el momento la vida me había exigido correr... (Digo no era para menos un polizón en un barco pesquero, quizás pensaban que les había robado algunos cuantos kilos de arenque). Aunque la realidad es que el aroma a pescado me había acabado la cabeza y lo único que quería era respirar aire fresco.
Fue así que después de esconderme en un callejón conseguí evadir a los del barco o simplemente se cansaron de perseguir a un vagabundo apestoso por la isla, procedí a caminar por el callejón hasta poder tranquilizar mi pulso y comenzar a tocar unos cuantos acordes mientras caminaba, (eso siempre me ayuda a tranquilizarme), mientras balbuceaba una pequeña improvisación -Vengo buscando una señal un destino una verdad, la vida no va a parar, la muerte no nos detendrá...- Seguí caminando hasta percatarme que mi destino era una pequeña isla con pintas marciales mientras pensaba, (perfecto... quizás alguien pueda darme alguna referencia), sin pensarlo seguí a un grupo de mujeres grandes y musculosas hacia uno de los dojos, digo, -¿qué es lo peor que podría pasar?-
CONTINUARÁ...
Todo esto ocurría en el mundo exterior mientras corría y los gritos de -¡¡¡¡POLIZÓN!!!!- se escuchaban por toda la isla. Corrí como hasta el momento la vida me había exigido correr... (Digo no era para menos un polizón en un barco pesquero, quizás pensaban que les había robado algunos cuantos kilos de arenque). Aunque la realidad es que el aroma a pescado me había acabado la cabeza y lo único que quería era respirar aire fresco.
Fue así que después de esconderme en un callejón conseguí evadir a los del barco o simplemente se cansaron de perseguir a un vagabundo apestoso por la isla, procedí a caminar por el callejón hasta poder tranquilizar mi pulso y comenzar a tocar unos cuantos acordes mientras caminaba, (eso siempre me ayuda a tranquilizarme), mientras balbuceaba una pequeña improvisación -Vengo buscando una señal un destino una verdad, la vida no va a parar, la muerte no nos detendrá...- Seguí caminando hasta percatarme que mi destino era una pequeña isla con pintas marciales mientras pensaba, (perfecto... quizás alguien pueda darme alguna referencia), sin pensarlo seguí a un grupo de mujeres grandes y musculosas hacia uno de los dojos, digo, -¿qué es lo peor que podría pasar?-
CONTINUARÁ...
CONTINUARÁ...
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Vesper_Nero
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