14-08-2026, 05:49 AM
El aire ondearía los largos cabellos del gigante, que con su gran y labrado cuerpo resistiría aquellos embates mientras observaba a la pirata… pero claro, ¿ella era pirata? Para le gigante eso era un misterio y de hecho no pasaba si quiera por su mente, era una chica… bella si, pero una chica como cualquier otra.
El marine no tendría una forma de ocultar su facción, el uniforme no era algo que simplemente pudiese ocultar, además de todo ¿Por qué querría ocultarlo? La sombra ominosa enfriaría el ambiente alrededor de la chica.
El monstruo la observaría, pero no mas que a cualquier otra persona, quizá si… era curiosa, pero de nuevo, aquel monstruo tímido no juzgaba a las personas por la “vista”, además… ¿Qué le decía?
La chica saludaría, ofrecería algo y se levantaría… el gigante no cambiario de semblante ni nada, de hecho, la mirada dejaría de enfocarse en la dama, ahora parecía tener otro enfoque uno donde de pose de cuclillas pasaría a sentarse en aquel agradable parte del puerto, solo observaría al frente… solo respiraría y parecería perder de vista a la gran dama.
HUEHUEHUEHUEHUEHUE... Puis-je me joindre à vous, mademoiselle ? Je ne veux rien de particulier... Je vous prie de m'excuser si je vous ai fait sursauter... Rien ne vaut un moment de détente à écouter les vagues se briser contre le port... Ryu (HUEHUEHUEHUEHUEHUE ¿puedo acompañarla señorita? Realmente no deseo nada, me disculpo si la he asustado… nada como relajarte a escuchar las olas al golpear con el puerto… Ryu)
El gigante se sentó en aquel exacto lugar, un temblor azotaría el ambiente al dejarse caer en aquel espacio que atestiguaba la situación ¿Qué quería el gigante? ¿Qué demonios dijo? ¿la dama lo entendería?
La mirada perdida en la mar era la que el gigante lanzaba a la inmensidad del mar azul, era como que, si deseara con fuerzas obtener o tener algo para el mismo, como que si deseara pasar aquella barrera acuática para conseguir algo… algo que ni el comprendía, su alma era lo que afianzaba el deseo en su corazón y su pasión era eso otro que le sugería intentarlo sin realmente saber lo que debía de hacer o si lograría aquello que se le forzaba a realizar.
La otra quizá observaría al monstruo, pero el chico no prestaría atención si no se le pedía otorgarla, quizá era autista o simplemente no querría nada más que respirar tan tranquilamente como la sal le permitiese.
El marine no tendría una forma de ocultar su facción, el uniforme no era algo que simplemente pudiese ocultar, además de todo ¿Por qué querría ocultarlo? La sombra ominosa enfriaría el ambiente alrededor de la chica.
El monstruo la observaría, pero no mas que a cualquier otra persona, quizá si… era curiosa, pero de nuevo, aquel monstruo tímido no juzgaba a las personas por la “vista”, además… ¿Qué le decía?
La chica saludaría, ofrecería algo y se levantaría… el gigante no cambiario de semblante ni nada, de hecho, la mirada dejaría de enfocarse en la dama, ahora parecía tener otro enfoque uno donde de pose de cuclillas pasaría a sentarse en aquel agradable parte del puerto, solo observaría al frente… solo respiraría y parecería perder de vista a la gran dama.
HUEHUEHUEHUEHUEHUE... Puis-je me joindre à vous, mademoiselle ? Je ne veux rien de particulier... Je vous prie de m'excuser si je vous ai fait sursauter... Rien ne vaut un moment de détente à écouter les vagues se briser contre le port... Ryu (HUEHUEHUEHUEHUEHUE ¿puedo acompañarla señorita? Realmente no deseo nada, me disculpo si la he asustado… nada como relajarte a escuchar las olas al golpear con el puerto… Ryu)
El gigante se sentó en aquel exacto lugar, un temblor azotaría el ambiente al dejarse caer en aquel espacio que atestiguaba la situación ¿Qué quería el gigante? ¿Qué demonios dijo? ¿la dama lo entendería?
La mirada perdida en la mar era la que el gigante lanzaba a la inmensidad del mar azul, era como que, si deseara con fuerzas obtener o tener algo para el mismo, como que si deseara pasar aquella barrera acuática para conseguir algo… algo que ni el comprendía, su alma era lo que afianzaba el deseo en su corazón y su pasión era eso otro que le sugería intentarlo sin realmente saber lo que debía de hacer o si lograría aquello que se le forzaba a realizar.
La otra quizá observaría al monstruo, pero el chico no prestaría atención si no se le pedía otorgarla, quizá era autista o simplemente no querría nada más que respirar tan tranquilamente como la sal le permitiese.
Resumen
