14-08-2026, 10:05 AM
Estaba disfrutando de su tiempo, cerca de su rubio, y más ahora que ya se habían ido los sepultura. En su mente trataba de idear múltiples formas de encontrar un lugar privado para ambos donde pudieran disfrutar de su intimidad, más adelante. ¿Quedaba mucho? ¿Qué tanto quedaba para la entrega de premios y que pudiera irse? Nunca había estado con tantas ganas de salir de un lugar como en ese momento... Hasta que algo más parecía captar su atención. Algo fugaz, veloz, que se presentaba en la arena donde hasta entonces se había encontrado Zarutsuki y donde, en esta ocasión, habían... ¿dos simios? Esos Juegos realmente lo estaban dejando con más de una sorpresa.
Lo escuchó presentarse como Pawrs Ushoku, al menos el primero que escuchó. No le resultó, en absoluto, familiar ese individuo. Recordaría un rostro tan... difícil de ver. A diferencia del que lo acompañaba, el contraste era totalmente opuesto, quien se veía increíblemente hermoso pero, del mismo modo, no le resultaba familiar en absoluto. Aún con ello, estaba hablando de algo que le resultó, cuanto menos, de lo más curioso. ¿Frutas Malignas? ¿Extracción? ¿Acaso hablaba de retirar los Akuma no Mi? ¿Siquiera era eso algo posible? Por supuesto, estaba claro que había negocios allí, negocios que, claramente, eran lo suyo.
Sus ojos contemplaron con interés lo que pudiera transcurrir, ¿Quién iba a presentarse? ¿Habría alguien con verdadero interés en retirarse la fruta? Su interés crecía. Sí recordaba algo, una mención al respecto del su Jefe, quien lo había enviado allí expresamente para esos que necesitaran justo eso. ¿Habría alguien? ¿Podría siquiera encontrar a alguien?
—Jin Onizuka.
La voz a sus espaldas le llamó la atención. No todos lo llamaban por su nombre completo. Su voz, además, no le resultaba familiar en absoluto. Se volteó, despacio, viendo que no era nada más ni nada menos que un Marine. Sus ojos se entrecerraron, con curiosidad y claro interés. Miró a Tezca y a sus acompañantes de reojo, separando el brazo que tenía sobre su cabeza del que era su novio, despacio y sin agresividad, escuchando con claridad las palabras que prosiguieron del Mink felino.
—...¿Podría concederme unos momentos de su tiempo?
Su rostro se volvió serio. No amenazante, ni mucho menos, tampoco agresivo, sino la seriedad de lo que sabía que se venía. Había mencionado el nombre de Urususu, el mismo que se encontraba en la arena, solicitando un rédito económico claro. Sabía bien lo que eso significaba. Miró a Tezca de reojo, dando un par de palmadas.
Caminó hasta donde estaba el Mink, extendiéndole la mano formalmente, con profesionalismo digno del que estaba siendo su nueva posición. —Estaría bien también conocer su nombre, señor Marine, pero claro, con gusto le concederé mi tiempo. — ¿Cómo desaprovechar esa oportunidad cuando se le presentaba de forma tan interesante? Sin embargo, quiso confirmar que no hubiera nada extraño ni fuera de lugar con el hombre felino. Su Kenbunshoku le permitió verlo con claridad, su aura, eléctrica, en un tono total y completamente verde, envolviéndolo como un mantra de pura naturaleza. No aparentaba existir irregularidades ni tampoco nada amenazante en su aura. Por el momento, eso era buena señal. —Venga conmigo, vayamos un poco más abajo, donde no haya tanta gente.
Él mismo comenzó a caminar, alejándose, al menos por el momento, del grupo que más tarde iba a buscar nuevamente, posiblemente utilizando el mismo Haki que había estado manteniendo en todo momento. Aprovechó para buscar en su propio bolsillo del pantalón la cajita de metal, donde tenía alineados los cigarrillos que todavía le quedaban. Pronto tendría que regresar para reponerlos, ya llevaba algo más de la mitad, contando el que le había compartido a esa tortuga. Mientras caminaba, tratando de acercarse lo posible al lugar donde estaban los dos simios para que el hombre tuviera más facilidad en el acceso para moverse, aprovechó para encender su cigarrillo, dejando que iluminara su rostro. No quería tampoco sacar conclusiones precipitadas, por supuesto, por eso lo mejor era, por experiencia, verificar que lo que buscaba era lo que tenía en mente.
Le resultó, al igual que Stroud, familiar, pero su memoria no lograba recordarlo del todo. ¿Lo había llegado a ver? Había algo que le seguía picando la curiosidad detrás de la oreja. Dudaba que confiara en él, claro que no, nadie lo hacía de todos modos. Procuró encontrar un lugar algo más apartado, donde pudieran evitar oídos innecesarios, o demasiadas personas. Elevó su cajita de metal, todavía habierta, frente al Marine, para que pudiera ver la perfecta alineación de los cigarrillos que le quedaban. —¿Le apetece uno? — Dependiendo de su respuesta, o bien se lo ofrecería, o bien se limitaría a guardar en su bolsillo el objeto de metal, cerrándolo antes de ello, y volvió la mirada al frente, con el Mink Marine.
Se vio calmado, a la espera de cualquier cosa que pudiera decirle, pedirle. Mostraba la máxima amabilidad que podía frente a un potencial cliente dentro del respeto, por supuesto. Ya le había agradado la forma en la que se había dirigido a él, al fin alguien que parecía no decir mal aquel apellido del que Eros tanto se confundía. Por supuesto, por mucho que el respeto fuera mutuo, el trabajo era trabajo y no podía decepcionar al que estaba por encima de él mismo bajo ninguna circunstancia.
Lo escuchó presentarse como Pawrs Ushoku, al menos el primero que escuchó. No le resultó, en absoluto, familiar ese individuo. Recordaría un rostro tan... difícil de ver. A diferencia del que lo acompañaba, el contraste era totalmente opuesto, quien se veía increíblemente hermoso pero, del mismo modo, no le resultaba familiar en absoluto. Aún con ello, estaba hablando de algo que le resultó, cuanto menos, de lo más curioso. ¿Frutas Malignas? ¿Extracción? ¿Acaso hablaba de retirar los Akuma no Mi? ¿Siquiera era eso algo posible? Por supuesto, estaba claro que había negocios allí, negocios que, claramente, eran lo suyo.
Sus ojos contemplaron con interés lo que pudiera transcurrir, ¿Quién iba a presentarse? ¿Habría alguien con verdadero interés en retirarse la fruta? Su interés crecía. Sí recordaba algo, una mención al respecto del su Jefe, quien lo había enviado allí expresamente para esos que necesitaran justo eso. ¿Habría alguien? ¿Podría siquiera encontrar a alguien?
—Jin Onizuka.
La voz a sus espaldas le llamó la atención. No todos lo llamaban por su nombre completo. Su voz, además, no le resultaba familiar en absoluto. Se volteó, despacio, viendo que no era nada más ni nada menos que un Marine. Sus ojos se entrecerraron, con curiosidad y claro interés. Miró a Tezca y a sus acompañantes de reojo, separando el brazo que tenía sobre su cabeza del que era su novio, despacio y sin agresividad, escuchando con claridad las palabras que prosiguieron del Mink felino.
—...¿Podría concederme unos momentos de su tiempo?
Su rostro se volvió serio. No amenazante, ni mucho menos, tampoco agresivo, sino la seriedad de lo que sabía que se venía. Había mencionado el nombre de Urususu, el mismo que se encontraba en la arena, solicitando un rédito económico claro. Sabía bien lo que eso significaba. Miró a Tezca de reojo, dando un par de palmadas.
—Dame un momento. No tardaré.
Caminó hasta donde estaba el Mink, extendiéndole la mano formalmente, con profesionalismo digno del que estaba siendo su nueva posición. —Estaría bien también conocer su nombre, señor Marine, pero claro, con gusto le concederé mi tiempo. — ¿Cómo desaprovechar esa oportunidad cuando se le presentaba de forma tan interesante? Sin embargo, quiso confirmar que no hubiera nada extraño ni fuera de lugar con el hombre felino. Su Kenbunshoku le permitió verlo con claridad, su aura, eléctrica, en un tono total y completamente verde, envolviéndolo como un mantra de pura naturaleza. No aparentaba existir irregularidades ni tampoco nada amenazante en su aura. Por el momento, eso era buena señal. —Venga conmigo, vayamos un poco más abajo, donde no haya tanta gente.
Él mismo comenzó a caminar, alejándose, al menos por el momento, del grupo que más tarde iba a buscar nuevamente, posiblemente utilizando el mismo Haki que había estado manteniendo en todo momento. Aprovechó para buscar en su propio bolsillo del pantalón la cajita de metal, donde tenía alineados los cigarrillos que todavía le quedaban. Pronto tendría que regresar para reponerlos, ya llevaba algo más de la mitad, contando el que le había compartido a esa tortuga. Mientras caminaba, tratando de acercarse lo posible al lugar donde estaban los dos simios para que el hombre tuviera más facilidad en el acceso para moverse, aprovechó para encender su cigarrillo, dejando que iluminara su rostro. No quería tampoco sacar conclusiones precipitadas, por supuesto, por eso lo mejor era, por experiencia, verificar que lo que buscaba era lo que tenía en mente.
—¿Y bien? ¿Qué era lo que necesitaba, señor Marine?
Le resultó, al igual que Stroud, familiar, pero su memoria no lograba recordarlo del todo. ¿Lo había llegado a ver? Había algo que le seguía picando la curiosidad detrás de la oreja. Dudaba que confiara en él, claro que no, nadie lo hacía de todos modos. Procuró encontrar un lugar algo más apartado, donde pudieran evitar oídos innecesarios, o demasiadas personas. Elevó su cajita de metal, todavía habierta, frente al Marine, para que pudiera ver la perfecta alineación de los cigarrillos que le quedaban. —¿Le apetece uno? — Dependiendo de su respuesta, o bien se lo ofrecería, o bien se limitaría a guardar en su bolsillo el objeto de metal, cerrándolo antes de ello, y volvió la mirada al frente, con el Mink Marine.
—Le escucho.
Se vio calmado, a la espera de cualquier cosa que pudiera decirle, pedirle. Mostraba la máxima amabilidad que podía frente a un potencial cliente dentro del respeto, por supuesto. Ya le había agradado la forma en la que se había dirigido a él, al fin alguien que parecía no decir mal aquel apellido del que Eros tanto se confundía. Por supuesto, por mucho que el respeto fuera mutuo, el trabajo era trabajo y no podía decepcionar al que estaba por encima de él mismo bajo ninguna circunstancia.
Cajita de Tabaco
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
