[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
[personajeinvalido=3941]

Ryota observó cómo los Sepultura se despidieron entre promesas de reencuentro y felicitaciones por alcanzar la victoria. En medio de ello, sus manos apretaron los berrys que había ofrecido al mink, pues este decidido ignorarlos debido a una rápida despedida marcada por su líder. ¿Qué hacer o decir a quien no acepta el dinero de una apuesta bien ganada?



“Gracias, Varo Ganchin…”

Pensó, observando a los cuatro marcar el paso mientras se alejaban. Podrían ser pobres, violentos, cascarrabias, borrachos, tener dificultades para retener información, pero allí iban los mejores piratas que había conocido en skypiea. “No, Varo, el placer ha sido nuestro… todo nuestro…” Guardo para sí mismo, tanto esas palabras como los diez mil berrys que no habría tenido que pagar. Porque si existía algo que para el pirata de cabellos castaños resultaba genial, eso era que no le pidieran pagar sus deudas cuando perdía.

Las voces de Tezca y Runin llegaron a sus oídos, obligándolo a guardar su billetera y volver hacia los suyos, para ver en dirección a la arena.



“Me pregunto qué chota van a reclamar si el mismo Rey mono dijo que los recibiría 
hasta dentro de unos días, Kekeke sordos.”

En medio de sus burlas a todos los que creerían estar por recibir algo, vio cómo dos nuevos individuos se ubicaron justo en la mitad del coliseo. 

Interesado por las pintorescas figuras, una lúgubre y la otra llena de estilo, Ryota se mantuvo expectante, prestando atención a sus particulares formas de hablar. “Ese me recuerda a mi abuelo, sus chistes sobre las chicas me hacían reír.” Opino respecto a Pawurs mientras regresaba el saludo como si el otro siquiera lo notara, aunque se guardaría las jocosas bromas del abuelo frente a Runin, puesto que aún disfrutaba seguir vivo.

El otro, con una personalidad más jovial, le recordaba a su tío… sin embargo, en medio de las palabras de ambos, no pudo evitar mostrarse sorprendido cuando escuchó el motivo de su aparición en el torneo.

Ost

-Soy capaz de extraer de vuestro interior a los diablos que habitan tras haber consumido una de sus terribles y malignas frutas... Para siempre-


La expresión de Ryota cambió en el instante en que lo escuchó, ambos hombres aseguraban ser capaces de eliminar el tormento que lo había estado persiguiendo durante tanto tiempo. “¿En serio? ¿Es eso real? ¿Se puede?” Varios fueron los pensamientos que afloraron en ese pequeño lapso de tiempo, pues una solución mágica aparecía en frente suya capaz de alejar el miedo que lo perseguía cada vez que utilizaba su poder.

Su primer reflejo fue aceptar, se imaginó corriendo hacia la arena con el dinero en mano para que, sin importar el procedimiento, pudiera por fin deshacerse de esa maldición… pero entonces… lo reconsideró.

“¿En realidad es una buena idea?”

En un principio no pudo entender el motivo de ello, ¿Por qué se hacía esa pregunta? Claro que era buena idea, pensó, por fin podría dejar de temblar cada vez que se transformaba, o querer escapar de su propio cuerpo al sentir esa monstruosa forma y aun más importante, ser capaz de sentir calma cuando luchaba… no obstante, si era tan obvia la respuesta… “Porque… porque mis piernas no se mueven…” Se preguntó al verse inmóvil en las gradas, sin tan siquiera mover un musculo para moverse.

La respuesta que se rehusaba a aceptar, por fin lo alcanzó. Decenas de recuerdos difíciles llegaron a su mente y en todos esos momentos fue esa maldita fruta lo que le permitió avanzar. Si no fuera por la fuerza, la resistencia, el veneno y tantas otras herramientas que poseía gracias a ello, quizás nunca hubiera podido llegar tan lejos en primer lugar…

“Carajo…” Apretó los puños en frustración por su propia debilidad… deseaba escapar de ese terror más que nada, pero tenía que considerar ¿a qué era a lo que más le temía?, ¿A ese monstruo que habitaba en su interior?… o ¿a arriesgarse a perder un poder, que podría ayudarlo a proteger su sueño?


La mirada de Ryota se desvió y con ello noto a Barald, Tezca, Tocho Morocho, Cardan, Toxzco y Runin.  Todos ellos a su lado… sonriendo, riendo, descansando, bromeando, viviendo.

De repente, una media sonrisa apareció en sus labios, sabia mejor que nadie que no era un buen tipo, era egoísta, desconfiado, mentiroso, perezoso y ambicioso… siempre hacia lo que quería y pocas veces se detenía a pensar en los demás cuando lo hacía… no obstante, tenia mas miedo a perderlos que a convertirse toda la vida en una criatura horripilante.



“Maldita sea… en serio merezco esa casa de oro...”

Dio un largo suspiro al final de sus palabras, dejando ir en ellas toda duda, objeción o inseguridad de su propia decisión.


Al volver a abrir sus ojos, vio cómo Tezca se acostaba sobre una de sus creaciones de arcilla dejando otra libre para cualquiera de ellos. “Con permisirijillo, nakamillas mios.” Dijo el rubio regordete dando un pequeño salto del suelo para acostarse en la misma posición en la que Tezca se encontraba.



…



“KEKEKEKEKEKEEKEKEKE”

Ryota comenzó a reír al igual que Tocho Morocho y Cardan nuevamente, cayendo los tres al suelo en medio de risas agarrándose la panza. “Kekekeke no puedo kekekeke, maldito gordo como te quiero bro kekekekeke” Continúo riendo en el suelo.


INFO
[Imagen: ELRAliP.png]


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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Ryota Miyamoto - 15-08-2026, 07:50 AM

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