[EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas
Mis pasos se sentían cada vez más pesados a cada escalón. El día había sido largo, demasiadas emociones. El alcohol comenzaba a abandonar mi cuerpo y con él lo hacían ese empuje de energías extra que te hace sentir. Di un bostezo, estiré mis brazos. Quería llegar al barco cuanto antes y descansar. Sin embargo, el espectáculo parecía no haber acabado. Ruido y voces tras nosotros. Giré la cabeza para ver de que se trataba. En el estadio habían aparecido dos hombres, bastante peculiares a decir verdad. Su lenguaje era de lo más singular. Al menos el de uno de ellos, que parecía tener un acento extraño que no había oído antes. Miré la reacción de los que allí estaban. Mis compañeros no se veían alarmados. Lejos de aquello, parecían reconocer a aquel par.de hombres tan llamativos.

—¿También conocéis a ese par tan extraño? Parece que conocierais a todo el mundo —mi mano moviéndose como si tratase de espantar una mosca.

Una vez más, mis compañeros conocían a gente y yo no. Un halo de tristeza se apoderó de mi. ¿Cuantas eran las cosas que había dejado pasar? A mí alrededor habían estado sucediendo eventos, alianzas, rivalidades, y yo no era consciente de nada. Tal vez debería abrir mi mundo más allá de mis compañeros. Ellos parecían conocer siempre a la gente con la que nos cruzábamos. Yo, sin embargo, me había limitado a permanecer escondido, apartado del mundo, como si pensase que desde nuestro barco alcanzaría la gloria, que lograría todo lo que deseaba. Quizá debería remediar eso. Pensé en volverme algo más social. Una cosa más para la lista de tareas pendientes. Hasta el momento: encontrar a mis padres, descubrir acerca del Haki, volverme más fuerte, ayudar a mis compañeros en sus objetivos, convertirme en un gran explorador, encontrar una mascota, crear un sustento económico para la tripulación, ser el mejor historiador del mundo, volver a comer carne de hipopótamo y volverme más social. Era una lista demasiado larga. Por el momento, tendría que centrar mi atención en unas pocas, tal vez un par. Socializar y descubrir más sobre el Haki. Creo que con eso ya tendría más que suficiente.

Escuché las pesquisas de Kiyoshi, sin saber cuánto tendrían de ciertas. A decir verdad, Kiyoshi siempre mame había parecido inteligente, rápido de mente. Si el había atado esos cabos es que no iría desencaminado. Pero había algo que me irritaba en todo aquello. Algo que no debía dejar pasar por alto. Una cosa que podría acabar con todo. Ya había leído mucho sobre ello y siempre acababa mal. La peor forma geométrica.

—Ah no, eso sí que no. Nada de triángulos amorosos. Eso siempre acaba en catástrofe.

Lancé uno de mis brazos sobre los hombros de Eros. El otro se dirigía a hacer lo mismo sobre Kiyoshi, pero al ver el destino de su viaje, paró en seco. Retiré con cuidado mi mano y la sacudí contra mi cadera. Sonreí hacia el médico con una sonrisa cargada de culpa. Rasqué mi nuca y continué.

—Pues ya que lo dices... No sé si será la chica ideal para él, pero sí que me parece muy distinta a la otra que buscamos —recordé mi experiencia junto a Kiyoshi en busca de una pareja para el cocinero. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. Me abracé yo mismo con ambos brazos y sacudí mi cabeza—. Definitivamente, preferiría que fuese alguien así, no como aquella otra mujer que conocimos.

Eros continuó y sus palabras me agitaron. ¿Cómo que Kiyoshi iba a ser un novelista? Es no podía ser.

—Ah eso sí que no. No no y no —agité mi mano al aire, un solo dedo levantado—. Los libros son solo míos. Todos ellos. Si alguien escribe un libro, seré yo.

Algo dentro de mi se prendió. No entendía mi reacción, pues nunca me había planteado escribir un libro. Tal vez, ni siquiera tuviese la intención de hacerlo. Tal vez solo había sido una reacción infantil de alguien que se veía superado una y otra vez. Yo era pulcro, pero Kiyoshi llevaba aquello a otro nivel. Siempre me había enorgullecido de mis modales, pero los suyos eran más refinados, salvo por aquella maldita coletilla suya. Maldito Dichoshi... También era mucho mejor tirador que yo. Me superaba en todo. No podía permitir que eso fuese así para siempre. Una cosa más a la lista, aunque fuese impulsada por el alcohol.
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—Espero que Uker se de prisa. No tengo todo el día —dije cruzándome de brazos, mi entrecejo fruncido, mi tono de voz... Bueno, mi tono de voz igual que siempre—. Tengo mucho que investigar. Una novela no sé escribe sola.

¿Por qué seguís adelante con aquella locura? Me hubiese sido mucho más fácil hacer como siempre; esconderme y mantenerme en las sombras. Maldito vino.



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RE: [EVENTO FASE] Los Juegos del Soberano- Gradas - por Varoganchin - 15-08-2026, 10:25 AM

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